Ese olor a mezcla
de café torrefacto
y tabaco.
A eso huelo yo.
A Canela y limonero
como Machado.
Mi barba
a hierba
recién cortada
y mi antebrazo
a babas incorruptas.
Huelo a nubes de algodón
y asfalto mojado.
A sudor de concierto y sexo.
Huelo a metal y sangre
los días pares
y a libro viejo y sueños rotos
los impares.
Huelo a niño
cuando sostengo
a un niño.
Huelo a ella cuando
consigo abarcarla.
Cuando huelo a hombre
no me gusta como huelo.
Mi despeinado cabello
huele a serrín desperdiciado
por el aire
y me boca a menta carcelaria.
Las orejas a concha de mar
y la nariz a musgo húmedo.
Los ojos a polvo de estrellas,
estrellas que ya no existen
pero que siguen
expandiendo su luz.
Huelo a retales de plátano,
a ajo seco
y cristal rayado.
Huelo a miles de formas
con cientos de modos.
Huelo a vapor y gas,
me propago,
me contagio,
te infecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario