Ya estamos
con los focos
incendiarios
de lo que
mediáticamente
nos inducen
a tener que sentir.
Una Catedral gótica
que se quema
y una población
de chalecos amarillos
que se olvida
de su causa
para unirse
patriotas
al enemigo
en recaudaciones
benéficas.
Venga ya.
Vaya tomadura
de pelo.
Lo siento
por los calvos
y por los pitos
del sereno.
Arde París
(otra vez)
una milésima parte
de lo que lo hace
Sri Lanka.
Y si,
las comparaciones
son odiosas,
pero la verdad
tiene mucho más
de dolor
que de justa.
Los jorobados,
los gitanos,
los sacerdotes
y las gárgolas
pierden su lugar
sagrado
pero,
¿y el resto qué?
¿no cuentan?
Pues contémoslo todo.
martes, 30 de abril de 2019
miércoles, 24 de abril de 2019
Seiscientos
Antes
las familias
se iban
de vacaciones
en un 600.
Yo me iré
este Verano
habiendo
superado
la cifra.
Un recorrido
kilométrico
donde a veces
ha faltado
el aire
y el espacio.
Pero la cosa
era llegar
y yo,
siempre
he llegado.
La recompensa
gratifica
aunque
pase pronto.
En mi 600
cabemos tod@s;
quizá añada
a otr@s
o quizás
elimine algún
despojo.
De momento
los neumáticos
aguantan
el cambio
y la música
varía como
el viento.
Seiscientos
no son pocos,
pero tampoco
puedo decir
que sean muchos.
He de seguir
haciéndolo
por todo lo
que no he dicho.
Perfeccionada
la técnica,
resultados
más letales,
ahora
el monopolio
lo tiene mi hijo,
he llegado
a 600
¿aún no te
lo he dicho?
Que el ritmo
de los homenajes
no pare
y que sigamos
compartiendo
el amor
por las palabras.
Si algún día
te llegué
escribiendo,
espero poder
decirte a la cara
que te utilicé
como sujeto
para llegar
a estos
fantásticos
Seiscientos.
las familias
se iban
de vacaciones
en un 600.
Yo me iré
este Verano
habiendo
superado
la cifra.
Un recorrido
kilométrico
donde a veces
ha faltado
el aire
y el espacio.
Pero la cosa
era llegar
y yo,
siempre
he llegado.
La recompensa
gratifica
aunque
pase pronto.
En mi 600
cabemos tod@s;
quizá añada
a otr@s
o quizás
elimine algún
despojo.
De momento
los neumáticos
aguantan
el cambio
y la música
varía como
el viento.
Seiscientos
no son pocos,
pero tampoco
puedo decir
que sean muchos.
He de seguir
haciéndolo
por todo lo
que no he dicho.
Perfeccionada
la técnica,
resultados
más letales,
ahora
el monopolio
lo tiene mi hijo,
he llegado
a 600
¿aún no te
lo he dicho?
Que el ritmo
de los homenajes
no pare
y que sigamos
compartiendo
el amor
por las palabras.
Si algún día
te llegué
escribiendo,
espero poder
decirte a la cara
que te utilicé
como sujeto
para llegar
a estos
fantásticos
Seiscientos.
_Gracias_
martes, 23 de abril de 2019
Pecho a pecho
Un debate
y pocas nueces.
O lo que es
lo mismo:
mucho ruido
y pocas
respuestas.
No tenemos
las fuerzas
suficientes
así que
nos vamos
a acostar.
Mientras
todo ocurre,
un mal sueño
repentino
nos devuelve
al sofá.
Lo nuestro
no es un
cara a cara,
sino
un pecho a pecho
con exclusividad.
Despejando dudas
constitucionalistas,
nos movemos
somnolientos
por lo que
pueda pasar.
Pasarán cosas
para no nada
cambiar.
Casi ajenos
y desesperanzados
todavía
nos queda
un motivo
para seguir
pensando
que la historia
la escribimos
nosotros.
El de creer
en un porvenir
que sea digno
sucesor
de todo
lo que hicimos
mal.
En el sofá,
aguantando
el peso
de los cuerpos
con la tele
apagada,
le transmito
cuál es
la única opción.
Que no es que
sea la menos mala,
sino en la que
confío
con convicción.
La de la gente
decente y humilde
que hacen cosas
extraordinarias
por una nación
mediocre.
La que no
se compra.
La que no
se vende.
La que no
se muere.
El día en el
cumples
4 meses
todo está
en juego,
y no es tu
responsabilidad,
pero tengo
el compromiso
de contarte
cuánto
te quiero
sin debates,
sin ganadores,
sin una sola mención.
lunes, 22 de abril de 2019
Clichés norteamericanos
Ojalá todo
fuera tan fácil
como en las pelis
norteamericanas
donde llegas
y no besas,
donde siempre
hay una copa
de vino llena,
o donde siempre
te dan una
tarjeta de visita
por cortesía.
Pero no,
no es tan fácil.
Esto no va
de yanquis.
Esto va
de disgustos
y decepciones.
De tomar
decisiones
difíciles.
De sacrificar
y perder cosas.
Un mundo
donde ser
un excedente
es lo mismo
que pedirse
una excedencia;
y no,
no es lo mismo
por definición.
Un lugar
que crees
seguro,
tuyo
y de confianza.
Y de repente
te ves fuera
porque tú
no formas
parte del duelo,
o eso dicen.
Una escala
de poder
donde encima
tienes que
dar las gracias.
Una polla y un chocho.
Un mundo
de ojos morados
y falacias.
Un mundo
con algunas
gentes
a las que no besaré,
ni llenaré copas,
ni daré tarjetas de visitas
para que cuenten conmigo.
Así se lo hemos contado.
Clichés norteamericanos.
fuera tan fácil
como en las pelis
norteamericanas
donde llegas
y no besas,
donde siempre
hay una copa
de vino llena,
o donde siempre
te dan una
tarjeta de visita
por cortesía.
Pero no,
no es tan fácil.
Esto no va
de yanquis.
Esto va
de disgustos
y decepciones.
De tomar
decisiones
difíciles.
De sacrificar
y perder cosas.
Un mundo
donde ser
un excedente
es lo mismo
que pedirse
una excedencia;
y no,
no es lo mismo
por definición.
Un lugar
que crees
seguro,
tuyo
y de confianza.
Y de repente
te ves fuera
porque tú
no formas
parte del duelo,
o eso dicen.
Una escala
de poder
donde encima
tienes que
dar las gracias.
Una polla y un chocho.
Un mundo
de ojos morados
y falacias.
Un mundo
con algunas
gentes
a las que no besaré,
ni llenaré copas,
ni daré tarjetas de visitas
para que cuenten conmigo.
Así se lo hemos contado.
Clichés norteamericanos.
domingo, 21 de abril de 2019
Semana InSana
Que la semana
resulte indolora.
Cuando la lluvia
es motivo
para sonreír
pudriendo
la madera
desfasada.
Tradición
y cultura.
Dicen.
Que lo respete.
Me exigen.
Un dogma
que ofende
y oprime.
Que margina
y señala.
Que te marca
sin en él
no te basas.
Romería de
máscaras
y borracheras.
Saltan la verja.
Pedir perdón.
Aguantar
el peso de
las penitencias.
Lo escribo
bien clarito:
ni dioses,
ni clero,
ni pederastas.
No tengo vacaciones
por ser Semana Santa,
sino por una ley
del descanso
que me ampara.
InSana.
Cortesana.
Desclasada.
Basta de
orugas procesonarias
y desatemos
las pasiones
revolucionarias.
La crudeza
de mi argumento
no se la llevará
el viento.
Cuñadas
y cuñados.
Ojalá y la lluvia.
No en mi nombre
ni en el de mi hijo.
Que cuando se mayor
decida
si Semana Insana
o lluvia.
resulte indolora.
Cuando la lluvia
es motivo
para sonreír
pudriendo
la madera
desfasada.
Tradición
y cultura.
Dicen.
Que lo respete.
Me exigen.
Un dogma
que ofende
y oprime.
Que margina
y señala.
Que te marca
sin en él
no te basas.
Romería de
máscaras
y borracheras.
Saltan la verja.
Pedir perdón.
Aguantar
el peso de
las penitencias.
Lo escribo
bien clarito:
ni dioses,
ni clero,
ni pederastas.
No tengo vacaciones
por ser Semana Santa,
sino por una ley
del descanso
que me ampara.
InSana.
Cortesana.
Desclasada.
Basta de
orugas procesonarias
y desatemos
las pasiones
revolucionarias.
La crudeza
de mi argumento
no se la llevará
el viento.
Cuñadas
y cuñados.
Ojalá y la lluvia.
No en mi nombre
ni en el de mi hijo.
Que cuando se mayor
decida
si Semana Insana
o lluvia.
viernes, 12 de abril de 2019
Él se canta
Desde bien
pequeñito
se fue haciendo
hueco en este
mediocre planeta.
Ahora,
más experto,
él se canta
para procurar
el ambiente
más amable.
Ha aprendido
a dormirse
así.
De un modo
que solo él
elige
y en el
que nadie puede
intervenir.
Acurrucado
pero con el
gesto abierto.
Sin vergüenza
ni contemplación.
Sin zapatos
ni verticalidad.
A su manera.
Humilde
e inocente.
Defensor
de los instintos
más básicos,
da las pulsiones
más primarias.
De los que cantan
sin complejos
y se regalan
tal y como son:
P E R F E C T O S.
pequeñito
se fue haciendo
hueco en este
mediocre planeta.
Ahora,
más experto,
él se canta
para procurar
el ambiente
más amable.
Ha aprendido
a dormirse
así.
De un modo
que solo él
elige
y en el
que nadie puede
intervenir.
Acurrucado
pero con el
gesto abierto.
Sin vergüenza
ni contemplación.
Sin zapatos
ni verticalidad.
A su manera.
Humilde
e inocente.
Defensor
de los instintos
más básicos,
da las pulsiones
más primarias.
De los que cantan
sin complejos
y se regalan
tal y como son:
P E R F E C T O S.
martes, 9 de abril de 2019
Me molestan más
Me molesta más
una voz desagradable
que un mal olor.
Me molesta más
una palabra
incorrectamente
escrita
que la vergüenza
de hacer el ridículo.
Me molesta mucho
la gente que habla
por encima
de sus posibilidades
y en realidad
están diciendo poco.
El protragonismo
de los speechs
y el postureo
de las brainstorming.
Me molestan más
algunos acentos
que los groseros
términos.
Que no nos sepamos
las letras,
ni las intenciones,
ni los significados.
Me molestan más
los gritos
que un dolor de muelas.
La moda de los idiomas.
El precario vocabulario.
Las lenguas inmovilistas.
Me molesta tanto
el que habla
y no escucha
como el que
no escucha
y tampoco
deja hablar.
Me molestan
los chantajes,
las amenazas
y la manipulación,
sobretodo
si son a través
de las palabras.
Me molestan
los épicos discursos
y los egos impersonales.
Me molestan
los que intentan
dar lecciones;
y como yo
estoy intentado
dar una,
me molesto
conmigo mismo
y dejo de escribir
YA.
una voz desagradable
que un mal olor.
Me molesta más
una palabra
incorrectamente
escrita
que la vergüenza
de hacer el ridículo.
Me molesta mucho
la gente que habla
por encima
de sus posibilidades
y en realidad
están diciendo poco.
El protragonismo
de los speechs
y el postureo
de las brainstorming.
Me molestan más
algunos acentos
que los groseros
términos.
Que no nos sepamos
las letras,
ni las intenciones,
ni los significados.
Me molestan más
los gritos
que un dolor de muelas.
La moda de los idiomas.
El precario vocabulario.
Las lenguas inmovilistas.
Me molesta tanto
el que habla
y no escucha
como el que
no escucha
y tampoco
deja hablar.
Me molestan
los chantajes,
las amenazas
y la manipulación,
sobretodo
si son a través
de las palabras.
Me molestan
los épicos discursos
y los egos impersonales.
Me molestan
los que intentan
dar lecciones;
y como yo
estoy intentado
dar una,
me molesto
conmigo mismo
y dejo de escribir
YA.
miércoles, 3 de abril de 2019
Sentidos
¿A qué huele
un amig@?
¿A qué sabe
la decepción?
Todo lo que
llevamos
por dentro
se refleja
inexorablemente
por fuera.
El atavismo
de la resistencia
al cambio.
El tacto
de la sábana,
la panorámica
del barrio,
el sonido
del amor.
Los sentidos
con los que
sobrevivimos.
Las relaciones
que nos construyen.
La conclusión
de intentar
ser mejor.
El olor
que desprendemos.
La táctica
del tocar.
La profundidad
de lo que saboreamos,
La visión
que nos mantiene
intactas.
El escuchar
sin menospreciar.
Gracias
a mis sentidos
por dejarme
ser y estar.
un amig@?
¿A qué sabe
la decepción?
Todo lo que
llevamos
por dentro
se refleja
inexorablemente
por fuera.
El atavismo
de la resistencia
al cambio.
El tacto
de la sábana,
la panorámica
del barrio,
el sonido
del amor.
Los sentidos
con los que
sobrevivimos.
Las relaciones
que nos construyen.
La conclusión
de intentar
ser mejor.
El olor
que desprendemos.
La táctica
del tocar.
La profundidad
de lo que saboreamos,
La visión
que nos mantiene
intactas.
El escuchar
sin menospreciar.
Gracias
a mis sentidos
por dejarme
ser y estar.
lunes, 1 de abril de 2019
CATORCE
Envido 14
y te convido
a 14 más.
La primera fecha
de todas
con una envergadura
de un Albatros
y sabor
a muerte
de pontífice.
Así empezó todo,
sin que nadie
se diese cuenta.
Dos adolescentes
buscando
su rumbo
hasta colisionar
como dos placas
tectónicas.
Un San Isidro
erótico
y un bachillearto
tortuoso
que culminó
con la selectividad
en Junio
y arcadas
en Septiembre.
A partir de ahí,
un tren que partió
a Guadalajara
y otro a San Blas
llegando
a su destino
los fines de semana.
Catorce años
construyendo
un hogar
de acogida
mediante
un cruce
de caminos
con muchas
incógnitas
que despejar.
Y eso
que las Mates
nunca se nos
dieron bien,
pero sumamos
más juntas
que por separado.
De hecho,
fue tu última
asignatura
para hacerte
maestra
a la sombra
del Albaicín.
Siete por dos
son catorce,
o eso nos dijeron.
Lo que no
nos contaron
es que hay
números naturales
y complementarios
que podíamos
añadir cuando
quisiéramos.
Y en esas estamos;
multiplicando
por la cuenta
la vieja
para que el
resultado
sea el mismo
NACER PARA VENCER.
Catorce años
se dicen pronto
y pasan rápido,
pero no tanto
como todo
lo que nos queda.
"Qué suerte
la nuestra",
parafraseando
al Testigo.
Si hubiera
un edificio
con décimo
cuarto piso,
a nosotras
se nos quedaría
pequeño.
Hay muchas formas
de dar las gracias,
pero se escribe siempre
de la misma manera:
G R A C I A S
y te convido
a 14 más.
La primera fecha
de todas
con una envergadura
de un Albatros
y sabor
a muerte
de pontífice.
Así empezó todo,
sin que nadie
se diese cuenta.
Dos adolescentes
buscando
su rumbo
hasta colisionar
como dos placas
tectónicas.
Un San Isidro
erótico
y un bachillearto
tortuoso
que culminó
con la selectividad
en Junio
y arcadas
en Septiembre.
A partir de ahí,
un tren que partió
a Guadalajara
y otro a San Blas
llegando
a su destino
los fines de semana.
Catorce años
construyendo
un hogar
de acogida
mediante
un cruce
de caminos
con muchas
incógnitas
que despejar.
Y eso
que las Mates
nunca se nos
dieron bien,
pero sumamos
más juntas
que por separado.
De hecho,
fue tu última
asignatura
para hacerte
maestra
a la sombra
del Albaicín.
Siete por dos
son catorce,
o eso nos dijeron.
Lo que no
nos contaron
es que hay
números naturales
y complementarios
que podíamos
añadir cuando
quisiéramos.
Y en esas estamos;
multiplicando
por la cuenta
la vieja
para que el
resultado
sea el mismo
NACER PARA VENCER.
Catorce años
se dicen pronto
y pasan rápido,
pero no tanto
como todo
lo que nos queda.
"Qué suerte
la nuestra",
parafraseando
al Testigo.
Si hubiera
un edificio
con décimo
cuarto piso,
a nosotras
se nos quedaría
pequeño.
Hay muchas formas
de dar las gracias,
pero se escribe siempre
de la misma manera:
G R A C I A S
Fiebres y moscas
Otra vez
que el veneno
entra
en tu cuerpo
quitándote
el sueño
y el bienestar.
Otra vez
que decidimos
por ti
sin saber
si hacemos bien.
Te pedimos
perdón,
cielo y
calma.
Te sube
un volcán
y nosotras
nos sentimos
culpables.
Con todo
y con eso
sonríes
tierno
y sin reproches
esperando
solo,
ser acogido.
Y yo que me
quitaría
la vida
por ahorrarte
un poco de dolor.
Eres polvo
que esparce
el viento
polinizando
el ambiente
que nos toca.
Nuestro miedo
crece con tu
temperatura
y el cansancio
nos la suda,
porque lo que
verdaderamente
mata
es la distancia,
la ausencia
de tenerte.
El egoísmo
del entorno
no tiene
parangón
porque
bien que
te piden cosas
pero no les
hables
de favores.
Para colmo,
al salir
de casa,
la mosca
bate sus alas
recordándome
que le dejo
con fiebre,
en buenas
manos ¡Si!,
pero con fiebre.
La costumbre.
que el veneno
entra
en tu cuerpo
quitándote
el sueño
y el bienestar.
Otra vez
que decidimos
por ti
sin saber
si hacemos bien.
Te pedimos
perdón,
cielo y
calma.
Te sube
un volcán
y nosotras
nos sentimos
culpables.
Con todo
y con eso
sonríes
tierno
y sin reproches
esperando
solo,
ser acogido.
Y yo que me
quitaría
la vida
por ahorrarte
un poco de dolor.
Eres polvo
que esparce
el viento
polinizando
el ambiente
que nos toca.
Nuestro miedo
crece con tu
temperatura
y el cansancio
nos la suda,
porque lo que
verdaderamente
mata
es la distancia,
la ausencia
de tenerte.
El egoísmo
del entorno
no tiene
parangón
porque
bien que
te piden cosas
pero no les
hables
de favores.
Para colmo,
al salir
de casa,
la mosca
bate sus alas
recordándome
que le dejo
con fiebre,
en buenas
manos ¡Si!,
pero con fiebre.
La costumbre.
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