viernes, 26 de septiembre de 2025

Hijo del mar

¿Quién lo hubiese dicho?
Viendo nuestro origen
y nuestros antecedentes,
que el cachorro se transformar
en marino 🦭 
cuando la época estival
llega a nuestro calendario.

El mar 🌊 significa mucho
para tanta gente...
...pero jamás pensé 
que tendría que acompañar
ese deseo tan fuerte
siendo de tan lejos.
Me gusta pensar
en la idea 💡 de que él,
en un abrir y cerrar de ojos,
se convierte en pez 🐠 
y satisface conscientemente
todos sus intereses.

Verle desplegándose 
en el mar ⛵,
ante la inmensidad
de lo desconocido
y de todo lo que
descomunalmente
me asusta,
es una suerte 🍀 
de terapia profesional
a la que nunca he acudido.

Verle aparecer
balo el manto líquido salado
como si se escondiese
de sus peores monstruos 
para después salir
con su mejor sonrisa y enfrentarlos,
sería una bonita manera
de lograr afrontar
los problemas adultos.

Jugar incansablemente
al pilla-pilla
con la ola,
que es la que se la liga,
sintiendo ese vértigo 
en el estómago 
cuando el agua
te roza el talón.
Con esta imagen
sí que me identifico
de pequeño,
pero hasta ahora
no la había sentido tan bella.

Enterrarse en la arena
que más tarde
te escocerá la piel 
es como ese placer culpable 
que no podemos eludir
y que al fin y al cabo,
nos satisface más 
que lo que nos desagrada.
¡Voy a limpiarme al mar!
me dice por enésima vez.

Y adentrarse hasta
donde le cubre,
hasta donde incluso
no hace pie 👣 
con unas especie 
de atrevimiento 
que no tiene pisando tierra 
y por supuesto
volviendo a superarme
en eso de enfrentarse 
a los miedos.
Me alegro que
te guste el mar, hijo,
porque yo de veras
que lo he intentado
y no le encuentro el encanto.

Ahora bien,
lo verte tan natural y espontáneo
siendo agua y burbujas 🫧 
y corriente,
rompiendo con tu molde
para mandar a tomar por culo 
al/el patrón,
NO ESTÁ PAGADO.
Ojalá te dure toda la vida
y todas las lunas.


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