en la cresta de la sexta ola,
esquivando, por un vez,
que resultemos positiv@s.
Últimos preparativos,
regalitos artesanos,
muebles que están
en un sitio
por la mañana
y por la tarde
se han mudado a otro.
Y al día siguiente
vuelta a empezar.
¿La prioridad está clara no?
La prioridad la lleva ella.
Esta semana
el mayor de los cachorr@s
la ha llevado peor.
No sabemos por qué
porque ni siquiera
hemos dado con las
preguntas adecuadas.
Pero sí que sabemos
que tiene derecho
a sentirse mal,
triste, enfadado, nervioso.
La clave está
en cómo se le acompaña.
Y pese a todos los errores
que cometemos,
al final del día
hacemos balance
y nos damos cuenta
que acertamos
en otro porrón de cosas.
Es como pasar
del año viejo
al año nuevo
continuamente.
Cuando escribo sobre
las semanas de su embarazo,
hablo de todas,
de las que ya estamos
y de la que está por venir.
Por ejemplo,
esta semana,
en uno de sus días,
se ha sentido sobrepasada.
Sin motivo ni causa
aparente,
pero con una sensación
de angustia
que te hace explotar
con el llanto
que te acerca
a tu niña de la infancia.
Aquí se está para todo
y para todas.
A las duras y a las maduras.
Se tienen en cuenta
las individualidades,
pero si en el colectivo
no seríamos l@s individuos
que hemos llegado a ser.
Como en aquel
campamento de verano
en que te enamoraste
por primera vez.
Pues igual, pero todo el rato.
Tenemos tantas ganas
como miedos
nos aplacan.
Ya no somos primerizas,
pero nos situamos
desde cero
para partir incorruptas
en la tarea de la crianza.
Tú sí que nacerás
en pandemia,
pero intentaremos darte
las mismas oportunidades.
La de abalanzarte
sobre el mundo
y todas sus cosas
que merecen la pena
ser exploradas.
Un poco a tientas,
pero con el foco
puesto en la salida.
Porque la hay
y estamos a medio camino.
Lo haremos juntas,
tú y las que te acompañamos.
Para no sentirnos solas,
para compartir
el peso de las derrotas,
que las habrá,
y bien tochas.
Pero sabemos
a qué nos enfrentamos
y nosotras ya somos
mejores de lo que éramos.
Es nuestra ventaja.
Nuestro aprendizaje
puesto en manos
de gente extraordinaria.
Porque recuerda,
sólo seremos imprescindibles
para ti,
pero seguimos echando
una mano comunitaria.
Por si ayuda,
por si sirve.
Hasta que ya no lo seamos,
pero para eso quedan
demasiados años
como para explicártelo ahora.
Una vez más,
esto forma parte
del legado que os dejo.
Yo no soy materialista,
soy la holística de la memoria.
No todo puede ser explicado,
pero la suma de mis pasos,
os dejarán bien encaminados.
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