muy importante
que contarte, hijo.
¿Te vienes al sofá?
Mamá le contó
que tenía un bebé
dentro de la barriga
y que según pasara
el tiempo
iba a ir creciendo.
Que se iba a convertir
en hermano mayor,
en Tate, como papá,
y que nos hacía
mucha ilusión
compartirlo con él.
Que nos sentíamos
muy felices.
Él tocaba
la barriga de mamá
con la delicadeza
de un examen corregido
a conciencia
mientras repetía
la palabra 'bebé'.
Si hijo,
todavía no sabemos
si será hermano o hermana.
Como el silencio de un simposio,
nos mirábamos sonrientes
esperando reacciones
de última hora.
Cada una encaja
las cosas como puede,
y nosotras lo hicimos
con serenidad y armonía
por una vez.
Habiéndonos dicho todo,
el cachorro mostró
su emoción
corriendo de un
lado para otro,
saltando en su camita,
gritando con negativas.
Fue su manera natural
de encajar esa
primera presentación.
Fue chocante verle,
pero hasta que no
comprendamos
que tenemos más saberes
dentro de nuestras
niñas y niños
que dentro de nuestro
propio egoísmo y orgullo,
no podremos dar
ese paso hacia delante
que nos están pidiendo
urgentemente
las sociedades.
Oficialmente,
si todo sigue su curso,
seremos una más,
otra pincelada más
al lienzo de nuestra vida.
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