martes, 5 de noviembre de 2024

Halloween

Sin duda uno de los peores 
Halloween 🎃 que recuerdo.
Con un aumento 
de las temperaturas
sin precendentes,
pero con muchas
evidencias científicas 
de las futuras catástrofes
medioambientales,
seguimos haciendo
más bien poco,
por supuesto obviando
a los negacionistas
los cuales tienen sillones
en las instituciones 
y ya deciden sobre 
la política o más bien
sobre la apolítica.

El uso inadecuado
del espacio público 
está normalizado 
y extendido 
como si eso no
produjese situaciones 
de violencia, desigualdad y derroche.
Cuando caminas
por las zonas pudientes,
protegidas y más limpias,
te puedes dar cuenta
que hay más hueco
para los contenedores 
de sus residentes
que para l@s visitantes
de la periferia 
que venimos a producir
mano de obra barata
y precarizada.

No puede ser
que por sus callen anchotas
y bien cuidadas
el 50 % del espacio
lo dominen los restos
sin separar ni reciclar 
del pijerío incipiente 
que vive dentro 
del cordón de la M-30.
Te los encuentras
al bajar del autobús,
al salir del metro 
o al intentar cruzar
un paso de cebra 🦓.

La cachorra y yo
empezamos a jugar
desde bien temprano
por la mañana,
a retirar dichos contenedores 
hacia los garajes
y los portales
que producen 
cantidades industriales 
de mierda.
Es un juego entre clases,
entre la clase trabajadora 
contra los continentes 
que acogen los residuos
de gente sin clase
y sin pudor.

Como para que encima
nos metamos palos
en nuestras propias ruedas.
Menudo ejemplo más tonto 
y a la vez tan llamativo.
No solo nos quitan derecho
los privilegiados,
sino que también 
nos van quitando el
espacio público 
para privatizarlo 
con sus sobras.
Es tremendo.

No es ninguna broma
el que nos meen 
y nos digan que está lloviendo.
Acatamos y asumimos 
sin rechistar,
pero las consecuencias 
están, existen y nos afectan.
En las listas personales
además de plantar 
un árbol o escribir un libro 📖,
deberíamos añadir:
quemar ❤️‍🔥 un contenedor 🗑️.

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