viernes, 12 de julio de 2024

A nadie se le había caído así

Siempre hay tantas cosas que contar.

Pero es que lo de hoy,
lo de hoy es una de 
esas cosas que nos pasan
que nos hacen diferentes,
o al menos estoy yo
para contarlas 
y quizá por eso 
suenen especiales 
aunque nos pasen a todas.
Cada vez estoy
más convencido
de que escribo 
para dar visibilidad 
a la gente que amo 
y a la vez pedir justicia 
para la gente buena.

Pero yo no venía a hablar de mí,
para eso me reservo
otro escrito.
Resulta que la colibrí,
viaje a viaje,
con un piquito minúsculo
donde cabía muy poquita agua,
y mientras otras muchas fieras 
miraban equidistantes,
consiguió apagar el incendio
ella sola.
Tal fue la sorpresa,
que saltó
con un grito desgarrador de alegría,
casi igualando a los que dio
cuando parió,
y sus crías se asustaron tanto 
que rompieron en un llanto 
inexplicable, nervioso y aterrador.

Sola las adultas 
sabíamos lo que significaba 
aquel supuesto drama.
Por una vez
nos saltamos el protocolo
de buena crianza y respeto
y no dimos 
ni una sola explicación 
para calmar a los mirlos,
sino que nos dejamos llevar,
incontrolables pero también imbatibles
de todas las adversidades posibles.
Había aprobado la oposición 
y eso significaba demasiadas cosas
como para ser explicadas
en apenas segundos.

Llorar, que nadie te diga 
que no puedes llorar;
de alegría, de pena o de rabia,
que todo el mundo llore
cuando necesite llorar
sus emociones.
Y cada cual
con su movida,
que para eso es suya.
Nadie necesita consentimiento 
para llorar,
para eso no.
Llorar es un derecho,
como el de la alegría 
o el de la pereza,
cabrones,
hijos de facha.

Total, que al mirlo grande
se le movía un diente
desde hace semanas,
eso fue otro drama.
Cuando las aguas se calmaron 
espetó un "ahhhh"
y nos enseñó el hueco,
la ausencia del mismo,
el vacío que queda
para que algo nuevo brote.
No ha habido ovarios
a encontrar el diente 
¿se lo habrá tragado?
¿andará debajo del sofá 
con la cantidad ingente
de pelusa y polvo?
¿habrá sido tan rápido 
Ratón Pérez de llevárselo 
sin ni siquiera haber tocado el suelo?

No lo sabemos
y sinceramente nos la suda.
Aquí tó dios
ha cumplido 
con sus expectativas,
una vez más,
cada cual con las suyas.
Mamá con la oposición,
Enzo con su diente,
Gala por estar rodeada de referentes 
y yo...y yo por acompañar 
como acompaño,
siendo un puto experto 
en la hazaña de estar presente.

Esta era la anécdota.
Cómo del júbilo extenuante
surgen nuevas y buenas noticias.
Porque insisto,
yo no creo en el destino,
ni en las energías,
pero sí que creo en la atracción 
y en la influencia de las personas.
Yo quise grabarlo,
siempre me pasa,
tener un trocito de imagen 
para no olvidar ni un
solo detalle 
y compartirlo,
compartirlo 
con toda la peña 
qu nos ha pensado, sufrido 
y alegrado por el aterrizaje.

Del susto 
se le cayó 
se lo tragó
despareció 
el diente.
Se le mueve justo
el de al lado
y a mamá 
le queda otra nota.
Ahora le aviso.

_Al aprobado de mamá en la oposición 
y a la primera caída de un diente de Enzo _



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