martes, 7 de febrero de 2023

Primer paso hacia el corte de las eléctricas

Era sábado 4 de febrero,
como en su día
en 2018,
cayó el 14 de diciembre.
Ya llevaba tiempo avisando
de sus pretensiones,
soltándose sin apoyos ni agarres,
haciendo equilibrios en el aire,
sin materia ni barreras físicas,
solo la gravedad de su cuerpo
y la fuerza de sus piernas.

Nos hallábamos todas en el salón,
en medio de un finde tranquilo
y sin planes
que ya llevábamos tiempo necesitando.
Quizá fue por eso
por lo que se atrevió,
porque sin haber 
cumplido un año,
ya era capaz de procrastinarse
sus pequeños objetivos,
solo que el de caminar,
no es un hito menor que digamos.

El caso es que ya era
por la tarde y el ocaso
inundaba el ambiente.
Fijamos la mirada
en su actitud predominante
de erguirse sin ningún ademán
de rebajarse al suelo.
Había llegado ese momento
en el que iba a dar su primer paso
de manera autónoma.
Y cuando lo hizo
se fue la luz.
Nos sumimos en
la misma oscuridad
en la que en las obras
de teatro siguen
ocurriendo cosas
pero tú solo las intuyes.

Una sensación de cosquilleo
conectó nuestros cerebros y estómagos.
Durante unos segundos 
nadie dijo nada
y cada una hizo
lo que más le convino.
No tuvimos miedo,
sólo unas expectativas enormes
por descubrir las 
nuevas posiciones.

En el mundo físico,
con su primer paso,
tuvo tanta importancia
el significado de los hechos
que la luz no pudo
aguantar la estabilidad.
En el mundo simbólico,
con su primer paso,
automáticamente
las eléctricas quebraron
y dejaron de reprimir
a la ciudadanía.
Insisto en que cada una
escoge la versión
qué más favorece a su verdad.

Y su verdad fue
que con ese primer pisotón,
aplastó a los consejos de administración
donde se decide
como estafar a la gente;
miró al kilovatio-hora
y lo hizo más solidario;
se enfrentó a todas las centrales
y les quitó toda la contaminación;
hizo magia y redistribuyó
por el planeta todos
los beneficios caídos del cielo;
incluso le dio tiempo
de meter en la cárcel
a todos sus presidentes multimillonarios.

La realidad es que
su hermano mayor
tiró sin querer del único cable
que daba luz al salón
en el preciso instante
en el que ella dio
su primer paso,
pero como he dicho antes
cada una escoge
la versión
que mejor le parece
se acerca a la verdad,
y esta ha sido mi versión
de los hechos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario