El beso de Klimt
y todos los esnobs
que lo utilizan
como conocimiento
postural.
Me importan una mierda
los besos retratados.
Yo lo que quiero
es besarte
y dejarte la baba.
Que sientas
la fuerza de mis labios
e imprimirte las grietas
en tu pómulo.
Besarte sin
contener el aire
y mirarte a los ojos
a modo de evaluación.
Necesito ya,
que me des permiso
para quitarnos
las mascarillas
y hacer piel con piel.
Quiero escuchar
el sonido del beso
y que retumbe
en el sitio
más recóndito.
Me urge decirte
sin mediar palabra,
pero utilizando
cada parte de mi boca,
que me importas.
Que te acuerdes siempre
del lugar
y del momento
en que te abordé
con todas mis armas.
Que dibujes
en tu memoria
la forma que tendría
el último beso
que te diera.
Es imperativo
eliminar
la equidistancia
de las telas homologadas
para que puedas
estudiar mi sonrisa
y entender mis debilidades.
El remedio pasa
por empezar
y terminar el día
besando.
A tí
que lees esto,
quiero besarte
como siempre
y como nunca,
quiero que sepas que
El beso de Klimt
me la suda,
y que el oro,
está dentro de mi boca.
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