jueves, 17 de junio de 2021

Bien, entre bromas y bajoneo

En esas estamos, 
porque cuando algo
te hace mucha ilusión
y te decepcionan
o te decepcionas,
pues hay que quitarle
hierro al asunto
porque no nos va
la vida en ello (o si),
pero en realidad
te da un por culo
que flipas.

Por eso, para reducir daños
o simplificarlo todo,
bromeamos
con una sonrisa forzada.
Porque se espera de ti
que siempre estés
al pie del cañón,
jugándotela,
arriesgándote.

Pero la broma es un arte,
no la puede utilizar
cualquiera.
Por eso a casi todos
se nos nota
cuando bromeamos
y en realidad
estamos en la mierda,
nadie es tan tonto.
Nos hace más humanos,
menos mecánicos.
Utilizar los conductos
de ventilación necesarios
para no caer en
una profunda depresión
es una técnica
de supervivencia
que sanará más
o menos,
pero nos mantiene
erguidas en el ring.

Claro que tenemos
derecho al bajonazo.
El tiempo que requieras,
los modos que selecciones
y la gente que te apetezca
que te acompañen.
Porque aquí
no es todo voluntad,
aquí hablamos
de respetar
a quién elijo
y a quién no
para un determinado
momento.

Así que sí,
para bromear
todo el mundo me vale,
pero para la bajona,
sí necesito
de ciertos cuidados,
me veo en la obligación
de filtrar,
eso sí,
sin acritud.

Contestando a tu pregunta,
casi siempre estoy bien,
con mis matices
y mis grises.
Gracias
por tenerme
en cuenta,
pero sobre todo,
gracias por preguntar,
porque no hay hecho
más respetuoso
que el de una pregunta
bien intencionada,
aunque si me preguntas,
tienes que estar preparada
a partes iguales
tanto para el si
como para el no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario