jueves, 13 de mayo de 2021

La sonrisa de Enzo

La sonrisa de Enzo
es partisana.
Como si yo fuera
Sampedro y Salvatore
al mismo tiempo
y lo único
que me quedase
fuera Bruno,
mi nieto.

Lo dice su abuela,
mi madre:
"es lo más bonito
que tienes,
la sonrisa".
Y es verdad,
pero qué voy a decir yo.
El achinamiento de cara
siempre me recordó
a Juan José Ballesta,
un actor que descubrí
en mi infancia
y al que le guardo
mucha ternura.

Cuando era más pequeño,
sonreía sin filtro
a quien se le pusiera
por delante.
No sé si a modo
de reflejo
o con unos mínimos
de consciencia.
Lo que si
puedo asegurar,
es que daba 
mucho gustillo verle,
porque cuando
Toni Mejías
aboga por defender
la alegría,
está hablando
precisamente de eso,
de sonreír como esencia,
como base del sustento
que necesitamos
para seguir avanzando.

La sonrisa de Enzo
no es etrusca,
pero podría serlo,
sólo que no vivimos
al norte de Italia.
Pero ese tipo de sonrisa,
aunque la ejercen
bien pocos,
es universal
a cualquier lugar
al que nos refiramos.
Y a mi me ha
tocado en casa.
La llevo puesta
como quien lleva
sus pies a todos lados.
La defiendo
como el antifascismo
que lucha por todo
lo que es bueno.
Me la sé como
las tablas de multiplicar
que memoricé
en Primaria 
con Manuel de la Chía.
Y la ejerzo como el latido
de un corazón
para seguir viviendo.

Enzo se define
por su sonrisa
y solo deseo
que nunca la pierda,
porque esa sonrisa,
justo la suya,
son las palabras
que nunca 
nos atreveremos a decir,
es la buena convivencia
entre los pueblos,
es pedir perdón
sin restos de vergüenza.

La descubrió
hace tiempo
y ahora juega con ella
mientras se mira al espejo
para ensayar
sus posibilidades.
Sé que si llevara mascarilla,
reventaría las costuras
sin esfuerzo.
Es su arma atómica
a la que muchas
tienen miedo
porque nunca
la han experimentado.
No es una metamorfosis,
es la única
religión posible.
Es el principio y el final
de la entropía.
Es la suerte
de tenerte/la
en casa.

No es que no lo
haya dicho nunca,
pero tampoco
lo he dicho lo suficiente:
YO
YA
ME
PUEDO
MORIR
TRANQUILO.

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