la rabia y los sueños.
Una balanza equilibrada
imposible de decantarse.
Tiene que ser
complicado caminar
dando un paso
de enfado y otro
de alegría.
¿Adónde nos conduce eso?
Cuando los contrarios
confluyen
somos un hervidero
impredecible.
Incluso así,
partir de la premisa
de la rabia
para desembocar
en ciertas cuotas
de felicidad,
no sólo me parece válido,
en ocasiones,
sino necesario.
Construir imaginarios
superficiales,
comprar discursos
al mejor postor
y decorar la fachada
con trapos sucios,
se lo dejaremos a
Vargas Llosa,
Iker Jiménez
y Pérez Reverte.
Nosotras partiremos
desde el espíritu crítico,
el ojo clínico
y la actitud científica.
'Mal de muchos
consuelo de tontos'
nunca estuvo
tan en lo cierto
como ahora.
Aprieta tus dientes,
imprime fuerza
en tu mano
y lleva el ritmo
con los pies.
Sólo sabemos
lo que llevamos,
no lo que nos queda.
La vida es suficientemente
"suficiente"
como para lograrlo.
Como cuando
nos gritábamos
que no íbamos
a morir nunca.
Como cuando
deseamos
quedarnos a vivir
para siempre en aquel
verano platónico.
O como aquel
día tan especial
que pasarás
toda la vida
celebrando.
Algo en lo que creer.
Jodido y contento
a la vez,
y no es fácil,
pero qué más quieres.
Tú la llevas.
Yo te sigo.
Estoy contigo.
No estás sola.
Nos quedan
la rabia y los sueños
a partes iguales.
_A Javi_
Nota de autor: Un texto de cuyo título no puedo apropiarme XVI
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