lunes, 27 de octubre de 2025

El viajero del futuro

Estábamos en crisis,
así que viajé en el tiempo
para conocerla de nuevo
en la adolescencia 
y avisarla de todo 
lo que nos iba a pasar
aunque me tomase
por un loco.
Solo era un sueño.

Me desperté desubicado.
Estaba en el sofá 
tras un cambio repentino
en mitad de la noche.
Hay algunas cosas
que se me dan bien,
pero una de las que peor
se me dan es dormir y descansar.
Detesto las noches.
Me sentí presuntuoso
y profundamente egoísta.

Pero luego brotó el alivio,
una serenidad casi inexplicable
como la que flota en el mar
con los orejas bajo el agua 💧.
No es la primera vez
que me pasa
y sé que no será la última.
Solo espero que nunca salga
del contexto de un sueño 😴.
La realidad es durísima,
pero hay partes 
que son apacibles
y son refugio en el
que puedes caer vencido 
sin miedo 😨 al reproche.

Las trayectorias
no son lineales 
principalmente 
porque las transitamos 
con humanidad;
es imposible mecanizar 
una esencia que siente y padece.
Y durante las mismas
hay muchos errores,
algunos aciertos
y menos perdones
de los que debería.
Pero se sigue intentando
con el mejor de los propósitos 
y las más fuertes aptitudes.

El camino es como
ese eje cronológico 
que trazaba
tu profesora de Historia 
en una pizarra
en la que no cabe
todo el contenido.
De ahí la simplificación,
el resumen y los esquemas.
El camino son épocas,
son rachas  y son dinámicas.
Es tirar de alguien,
es que tiren de ti 
y a veces es tirar juntas.

En todo caso,
es física y existencialmente 
imposible viajar
del futuro al pasado.
Y me parece justo,
tan justo como
que lo que pueda resolverse 
que se resuelva,
y lo que se vea abocado 
a romperse que se rompa.
Yo me quedo en el presente 
para resolver todo
lo que pueda resolverse
y para mantener irrompible 
todo lo susceptible de ser roto.

Los sueños sueños son,
pelr la rabia y el amor
son lo que nos mantiene enteras.

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