la mosasaurio más feroz de todas,
que han consensuado
las normas entre tod@s
y que el incumplimiento
de alguna de ellas
puede suponer
10 minutos sin patio
¡tócate los cojones!
En el anterior
una compañera de
2°ciclo de infantil;
en este una compañera
de primer ciclo de primaria.
¿Quién quiere enemig@s
contra la Educación Pública
teniendo lo que tenemos dentro?
Este es el bagaje de Enzo
en el "cole de mayores",
con cinco maestras distintas
en cinco cursos.
Pero volviendo
a lo que nos ocupa,
o más bien a lo
que me preocupa,
la presunta maestra suelta
este comentario
sin pudor alguno
en medio de la primera
reunión con familias.
Este es el nivel.
No les hace falta ni disimular
porque ya parasitan
de manera explícita
y sin remordimientos.
El caso es que este
monstruo marino,
más avanzada la reunión,
nos habló de la importancia
de darles tiempo de juego
al aire libre para correr,
saltar, desfogarse....
... y yo me pregunto
cómo puede defender
esta tesis si luego aboga
por consecuencias privativas
de disfrute del espacio exterior.
De verdad que hay
que ser gilipollas
y pido perdón
si hiero sensibilidades,
pero también defiendo
la defensa legítima y ofensiva
de profesionales
con dichos talantes.
Escribo bajo el rol de padre,
pero llevo incrustada
la vena docente,
algunas veces inseparable,
y a mí no me seduces
con tus artes medievales.
Mi viejo me diría
que si la sobrepotección,
yo le diría
que se actualizase
y que los puestos
deberían de ser revisables.
Me resuena el eco
de lo que significa
"lo hemos consensuado
entre tod@s",
¡mentira cochina!
tú ya lo tenías decidido
con técnicas manipulativas
porque ¿qué niñ@ de 6 años
con la autocrítica en proceso,
decidiría por sí mism@
quedarse sin patio?
Qué puto desfase.
Más tarde le pregunto a mi hijo
y no tiene ni idea
de lo que le digo,
pero sí reconoce
que algun@s,
algunas veces,
se han quedado
sin el patio entero.
Puede que el tono
parezca exagerado,
pero es así con todo.
Tal y como lo veo
se podrían hacer dos cosas.
La primera es no normalizar
el hecho de que lo que diga
va a misa simplemente
por ser la docente.
La segunda y más complicada
pero más necesaria si cabe,
confrontarla, cuestionarla
por encima de cualquier
norma o pauta concebida
de tiempos ancestrales
para que podamos sentir,
aunque solo de vez en cuando,
quel algo vamos avanzando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario