no vas a ir al cole,
papá va a hacer huelga
y me gustaría que me acompañases.
¡Bieeeeeeen, no hay cole!
Papá, ¿qué es la huelga?
Una especia de sensación
entre lo festivo y lo mágico
recorre mi cuerpo.
No hay nada de celebración
en el asunto,
todo lo contrario,
hay tanto que reivindicar
y exigerles,
que solo de pensarlo
da miedo.
Pero es de las poquitas
opciones que tenemos
como opción de lucha,
aunque esté rodeada
de inconvenientes,
es el mercado, amigo.
Siempre y de alguna manera,
se criminalizará la huelga
y a sus huelguistas
por el hecho de dejar
de producir
o de desatender su servicio.
Siempre se señalará
a nivel social,
que la culpa y la responsabilidad
viene de base,
y puede que razón
no les falte,
pero nunca en una huelga.
En nuestro caso, una figura
de cuidados y acompañamiento
de la infancia, totalmente precarizada
e infravalorada.
Tiene que ver
con el valor de la etapa del 0-3,
hasta las compañeras
de segundo ciclo
nos denominan guardesas
de guarderías.
Que no se nos olvide
que el enemigo
también está en casa.
Claro que hay que empezar
por el sueldo;
como decía una compañera:
"solemos tener vocación
pero no trabajamos gratis".
Cuantas cosas en el mundo
se arreglarían si cobrásemos más;
y no es una cuestión capitalista
(un poco sí y aquí está la trampa),
es de justicia.
Por supuesto también está
la dignificación de nuestras funciones,
de nuestra práctica;
la visibilización de nuestra tarea
y la sensibilización por la infancia.
Somos esenciales
aunque desvirtuadas,
para que puedas conciliar
con tu empresa.
Puede que seamos una
herramienta de conciliación,
pero también somos
comunitaria y de barrio,
educativa y pedagógica,
compensatoria y social.
Puede que el inicio
de todo sea que tú
me veas con otros ojos,
empezando por combatir
la mediocridad profesional
y continuando por concienciar
a nivel de familias.
Y si eso pasa por hacer huelga,
por mi perfecto.
Le contaré a mis hij@s
qué es una huelga
y en qué consiste
y la vivirán conmigo
y a mi lado,
para que empiecen a entender
desde ya,
con casi cinco años
y un año y medio pasado,
por donde pueden coger las riendas.
Efectivamente cuanto
más organizadas estemos mejor.
Hay compañeras
que siempre tienen
en la boca ideas maravillosas,
informaciones varias
o propuestas de mejora.
Da igual la convulsión
de la época,
siempre están ahí,
conscientes y comprometidas.
Gracias.
En todo caso, y aunque la hagas sola,
la huelga está determinada
por tu propia coherencia,
pese al nulo impacto
y la pérdida de sueldo
que no todas pueden asumir.
Pero no es cierto,
lo del dinero sí, lo del impacto,
siempre se es ejemplo
cuando das los pasos
que intenten ser justos
con todas las partes.
Menos con las patronales
y las empresas malas,
a esas piquetes, boicot al trabajo
y violencia a la vuelta de la esquina.
Hagas lo que hagas
yo no te juzgo,
suficiente tengo
con no desarmarme cada día
y con intentar mostrar
a l@s cachorr@s,
las mejores y más buenas opciones
de todas las que barajo.
No eres mi enemiga
en esta batalla,
aunque lo podamos ser
en otros contextos.
La huelga solo es
un punto en común
donde confluir
hacia unos mismos intereses
más justos, igualitarios y compensadores.
Hijo, la huelga es un elemento
que podemos ejercer
como trabajadoras,
para reivindicar mejoras
en nuestras condiciones
de trabajo,
sé que no estás preparado
para entenderlo,
pero sí para sentirlo
de la manera en que esté
preparado tu cuerpo
y tu inteligencia.
¿Me quieres acompañar?
Siiiiiiiii, papi.
Este es el principio de todo.
¿Adoctrinamiento?
Pues no.
Se llama posicionamiento
y educar en valores y en emociones.
Es lícito no tenerlo claro,
pero sobre todo y aquí
está la diferencia,
es legítimo si tenerlo.
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