intachables.
Trayectorias irreprochables
nos pongamos
como nos pongamos.
Trayectorias personales
y profesionales, dicen,
sujetando fuerte
las llaves de la ciudad.
Esperamos serviles
con sabor esperanza
que se abra la mano
del que te alimenta.
Trayectorias inestables.
Si te he visto, no me acuerdo.
Toda la vida
buscando un sitio.
El rastro de migas
que nos dejas
para que volvamos a casa;
los posos de café
que filtras
para que no le AMARGue
a nadie;
la forma de la nube
que se desvanece
como aquel
bonito recuerdo
al que te aferrabas.
Trayectorias de ida y vuelta.
Bueno, solo de ida.
Trayectorias dilatadas,
cierre al salir, señoría.
Trayectorias supervivientes
con los cinco sentidos.
De las del puño cerrado
y levantado.
De las que ponen la cara
pese al dolor del golpe.
Sin clamar al cielo.
Sin gritos egoístas.
Con el tono adecuado
y la sonrisa suficiente.
Mediante la palabra,
el respeto
y el ejemplo.
Que algo sea legítimo,
no excluye que pueda ser
execrablemente
cuestionado.
Que ni pinches
ni cortes,
no quiere decir
que no resulte injusto.
Trayectorias tocadas,
pero no hundidas,
faltaría más,
no te jode.
Trayectorias desterradas,
pero las flores siguen
creciendo
en cualquier sitio
que haya un poco
de luz y agua.
Trayectorias exiguas
por motivos desconocidos,
al querer abrazar
el desconocimiento.
Trayectoria que echaré de menos,
que seguirá emergiendo
del campo arrasado.
Trayectorias públicas
que deberían ser estudiadas
de memoria si quieres,
y aprendidas
en pro de todas.
En fin y de nada
vuelven a significar
lo mismo.
Sin intenciones ocultas,
con el peso del verso
este es mi argumento.
Trayectorias,
perfiles,
gentiles,
rediles,
ediles.
Atriles desde donde
se ve el conjunto,
pero no al Aquiles.
Los pilares,
al igual que los talones,
no siempre sujetan
adecuadamente.
Ni voz, ni voto,
por descontado.
Pero yo escribo
desde el sitio
que ocupo:
mi blog,
mi refugio,
mi abrigo.
Sin perjuicios
ni castigos,
que nadie
se aluda
ni se ofenda.
Pero a lo hecho-pecho,
cada una con sus ovarios,
y yo, con "los míos".
Que te pires,
pero no te canses
ni te cases,
porque
con lo que ya haces,
el resto
podremos hacer balance
con la mirada del elefante,
así, como tú eres,
magnate,
gigante.
_A todas aquellas trayectorias pecadoras, errantes y mal vistas_
No hay comentarios:
Publicar un comentario