domingo, 29 de noviembre de 2020

Te llevo siempre VIII

Son malas noticias.
Por primera vez
desde que escribo,
he perdido
mi cuaderno.
El de Tailandia,
el del Testigo;
iba por la mitad
y en él se recogían
los textos desde
el inicio de la pandemia.
Ya no haya pruebas
analógicas.

Un tesoro que
no recuperaré
del fondo del mar,
pero qué seguirá
intacto en mi memoria.
Sinceramente,
hubiera preferido
perder la relación
con alguna persona
que me sobra,
porque cuando 
hablo de escribir,
lo material sí que importa.
Tan ensimismado estaba
que me he pasado la parada.
Mal augurio, 
error profundo,
perdido,
taciturno.

Cojo munición nueva,
llena de flores
y una arboleda.
De la de siempre,
mi compañera.
Tanto a él,
tanto a ella,
espero no perderte.

En vano,
pero por si acaso,
te firmo con
mi número de teléfono.

Hasta siempre.
El Octavo Pasajero
se perdió en el espacio.

Desde un marzo confuso
hasta un noviembre creciente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario