lunes, 23 de diciembre de 2019

Año 1 Después de Enzo

Escribo
delante 
de mi hijo
el relato
homenaje
a su primer
cumpleaños.

Madrugar
siempre fue
lo nuestro.
Una técnica
depurada
solo al alcance
de un@s poc@s.
Y lo hacemos
porque no ha tiempo
que perder.

La locura
del tiempo
nos devuelve
a Diciembre
con otras
condiciones.
La de más mayores.
La de ser caminantes.
La de ser mejores
PaMadres que antes.

Y qué bonito ha sido.
Pero qué duro
al mismo tiempo.
Eso no te
lo cuentan.
Eso lo aprendes
a las duras
y a las maduras.
Y te sorprende
lo desconocido.
Y te ilusionan
las conquistas.
Y el corazón
ya no nos cabe
en el pecho.

El cachorro
con cada paso que da
se emancipa
un poco más.
Y te da pena
al mismo tiempo
que te enorgullece.
Y sabes que es
para siempre.
Esa es la única certeza.
Nuestra primera
y última diosa.
La de tenerte.
Joder qué suerte.
La de dar ejemplo
sin articular palabra.
La de no volver
a sentirte solo.
La de acompañarte
por encima
de todas las cosas.
La de no juzgarte
y defenderte a muerte
de los ignorantes.
La de pedirte perdón
por los errores
y por los escasos aciertos.
Y la de adelantarme
a las equivocaciones
y más alegrías
proporcionarte.

Tienes el 
santo valor
de venir a ver
lo que estoy haciendo.
Sentarte en 
mi regazo
y cogerme el boli.
Y pintar.
Pintar
justo
donde
yo
te
escribo
haciendo de este texto
algo compartido.

Tu rizo,
tu grito,
tu llanto.
Que me des
la mano
y algún
que otro
abrazo.
Los besos
abriendo la boca
para comerte
el pómulo
y salivarlo.

Todo esto
antes del año.

¿Qué si presumo?
Cómo no hacerlo.
Eres mi mejor cuento.
La canción
que me se de memoria.
Mi historia favorita.

Me cago en dios
delante tuya
para ofrecerme
a ti desnudo
como el agua,
el viento,
el árbol.
Incorruptos
por naturaleza.
Soy tu padre,
soy tu amigo,
soy tu hermano,
te sorbo los mocos
con mis labios.

Tardaría 
toda una vida
en rodearte.
Me conformaría
solo con mirarte.
Tocarte 
es la misa
de mis Domingos.
Sé bueno,
que te la suden
los antecedentes.
Viniste
para hacer camino
y en ese camino
tú decides
quién está presente.
No blanquees
el daño,
ni permitas
malos arranques.
Da igual
de quién hablemos,
tú estás por encima
de tod@s ell@s.

Mi sorpresa,
mi pájaro,
el río que todo
se lleva.
Eres mi ejemplo,
la lección magistral
de mis días.

Combate
el machismo,
el racismo
y la homofobia.
Señala
las injusticias
y sé el martillo
que las aplaste.
No importan
las decepciones,
tus pies desafiantes,
uno delante del otro.
Calla bocas
y haz feliz
cuanto quieras
a quienes quieras.
Ni obligaciones
ni compromisos.
Tus cojones.
Tus ovarios.
El día que te ates
los cordones.
El día que compartas
los vasos.

Te escribo
esta carta
mirando tu juego
y se me olvida
la palabra
cárcel.
No he visto
nada más bonito
en mi vida,
que se jodan
l@s cobardes.

Hijo, muchísimas felicidades.

_A tu primer año_

Lunes 23 de Diciembre del 2019


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