camina imparable
con trazos de pájaros
con trozos
de nosotr@s.
Sabe a fuego
kilométrico
recién encendido
abrazando ceniza
que excreta
el cuerpo.
Huele a bondad
arropada
necesitada
de gente
para ser arropada.
Oye fuerte y cercano,
preparado
asentado,
protegiendo
el secreto
nunca escuchado.
Toca emocionado
las espaldas
cargadas,
torcidas míseras,
ansiadas
de ser curadas.
Observa el
campo minado
y lo cruza experto,
confiado,
capitán selecto
de l@s que
vivimos
a su lado.
Se recogerán en él
los cinco sentidos
con los que
sobrevivimos
siendo antorcha,
siendo brújula,
llegando a la luna
para no perderse solo,
para no reconocerse
oscuro.
Le encontrarás
escalando
la gran montaña
que tú no pudiste.
Es cúspide.
_Al Tito Rober_
No hay comentarios:
Publicar un comentario