A veces pasa
que erramos
y no nos
queda
más remedio
que ser juzgad@s
pero
¿por qué?
No veo
ninguna
mani
con el lema
"Derecho a equivocarnos",
ni a ningún
abanderado
en nombre
del pecado.
Somos humanos
o eso pensamos,
y forma parte
de nuestra
naturaleza
tropezarnos.
¿De qué sirve
tanto conocimiento
si no sabemos
valorarnos?,
marginados
quedamos
siendo
los primeros
señalados.
Vivimos
atrapados
pensando
en los
malhumorados
en lugar
de abrirnos,
distintos,
buscando
ser los
condecorados.
Gritemos
unidos:
"¡No quiero ser un descorazonado!"
No hay comentarios:
Publicar un comentario