"Los que se pelean se desean"
Dicha frase antológica,
carente de maldad alguna,
sirve para señalar a dos
que se gustan.
El problema comienza
cuando se pasa
del "estoy por ti"
al "eres mía".
Si es verdad que el
lenguaje transforma
el pensamiento
y viceversa,
deberíamos extremar
las precauciones,
los condones no bastan.
No sólo exigimos
asignaturas ciudadanas,
sino que pedimos
que se nos brinde
la oportunidad
de atender nuestras
necesidades vitales,
y sin vuestra ayuda
no podremos conseguirlo,
porque si seguimos
vuestro ejemplo,
cuando seamos mayores,
también dejaremos
a la deriva
las solicitudes
de la infancia.
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