miércoles, 1 de octubre de 2014

Discurso a ninguna parte

Buenas noches, gracias:


En primer lugar quería lanzar la pregunta de por qué las entregas de premios siempre se realizan de  noche. A estas horas es mejor hacer el amor sin etiquetas de por medio.

Gracias a l@s impostores y malvad@s. En estos momentos, es mi obligación recordar a l@s que ya no están y dar suerte porque así sea. Gracias al director por no darme un ápice de libertad; a l@s guionistas por no saber ir más allá; a mis compañer@s de reparto por haber sabido compartir el fracaso. Esto también es vuestro, de hecho, no lo hubiera conseguido sin vosotr@s. A mi mujer superficial y a l@s hij@s que nunca tuvimos. El camino fue embarazoso. Sois el túnel que robó mi luz. Gracias a la Academia cómplice de la institucionalización radical, sin dejar de nombrar a la corruptela gubernamental. A l@s que delegan: por la cara que tienen. A todo el mundo del sector por acomodarse en la burbuja. Gracias a mi madre, la bruja; a mi padre, desde el segundo hasta el noveno que tuve; a mi hermano, por pedirse Abel y dejarme a Caín. Gracias a l@s que aquí os habéis congregado por vuestras caretas insípidas. Gracias a esa Maestra de primaria que tanto afecto tengo y que no consigo recordar su nombre; al conserje también. Y que decir de l@s amig@sm sin vuestro lastre acompañamiento nuohubiera podido recoger esta mierda de premio. Es inevitable olvidarse de alguien...-suerte que has tenido-, de todas formas, gracias.

Este reconocimiento viene dado por méritos inconclusos de un viaje que no nos lleva a ninguna parte.

Buenas noches.
Gracias.

No hubo aplausos,
solo silencio.

2 comentarios: