miércoles, 21 de mayo de 2025

La producción de abril

Abril siempre fue
un mes fetiche para mí
y sin embargo,
este año,
no he producido 
todo lo que me hubiera gustado.
Eso sí,
la lluvia ha regado 
toda la ausencia de palabras 
y ha inundado todos los huecos
de mi mediocridades.

Ya hasta el crecimiento
de los pantanos 
sirven para crear bulos.
No hay descanso ni paz,
para l@s que que queremos
vivir tranquil@s.
Tampoco conformidad 
por una temporada estacional
pasada por agua.
Nunca es suficiente 
o siempre es demasiado,
no hay un punto de equilibrio

El mes de abril está 
en medio 
de todo lo que esperábamos 
desde hace tiempo
y todo lo que no queremos
que llegue.
Pero a mí siempre me colma 
de poesía, ideas delirantes
y conclusiones aplastantes.
Como digo,
esta vez no ha sido el caso;
en esta ocasión 
me he dejado llevar 
sin prisas ni presiones,
sabiendo que tengo
cuentos de meses
para cumplir mi palabra.

Regular la autoexigencia 
es positivo
para nuestro día a día 
porque ¿para qué o quién 
forzamos tanto la máquina?
La gran mayoría de veces
no es porque queramos
o lo necesitemos,
sino porque nos instalamos
en la inercia de lo que
se espera de nosotr@s
con recompensas banales 
y más que interesadas.

Insisto en el tiempo,
en el clima,
en los avisos,
en las alertas,
en las sorpresas,
en la urgencia de no mirar a otro lado.
Urdir un plan es necesariamente 
convincente,
como para que los próximos abriles 
intentemos estar a la altura
de las circunstancias,
sean lluvia, mates o torrentes.
¡Ánimo, coleguis!

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