martes, 27 de mayo de 2025

No soporto

No soporto la ausencia 
de café por las mañanas,
ni el tiempo insuficiente 
de los semáforos 
para que crucen l@s peatonxs,
ni el bochorno 
después de la tormenta.
No soporto a quiénes 
hablan de más,
ni a quiénes gritan
para defender sus ideas,
ni a quiénes callan
y miran para otro lado
ante las injusticias.
No soporto la música alta,
ni abrir la basura
y descubrir que no hay bolsa,
ni a l@s que entran
sin dejar salir.
No soporto las fiebres,
ni los lugares expuestos al sol,
ni el recurrente verano
de todos los años.
No soporto las medias tintas,
ni las medias verdades,
ni la falta de transparencia.
No soporto la exigencia
de los idiomas,
ni a l@s que se hacen l@s sord@s,
ni a quiénes llevan abrigo
en espacios cerrados.
No soporto a quién 
omite un saludo,
ni las mierdas de perro en las aceras,
ni a quién suelta un papel
de su mano para que caiga 
al suelo abandonado.
No soporto a quiénes 
no levantan la mirada del móvil,
ni a quiénes viven 
pendientes de las notificaciones,
ni a l@s gurús de la información 
dando informaciones en estreaming.
No soporto los bichos,
ni a los fachas,
ni los nichos.
No soporto a los vivos
que pasan por encima
de otr@s viv@s,
ni a l@s que tiran la piedra 
y esconden la mano,
ni las telas opacas.
No soporto no oler nada,
ni que la escucha
tenga un precio tan alto,
ni la prepotencia
de l@s que se esconden
entre matorrales.

No soporto muchas cosas,
pero pocas me parecen 
para cómo está la movida.
Tenéis suerte.

jueves, 22 de mayo de 2025

Fumata blanca 20 años después

Buen porro nos echaríamos 
con el nuevo nombramiento 
del Papa,
como cuando no alcanzábamos 
la mayoría de edad
y experimentábamos
con lo que nos apetecía.
En ningún BLOG tan ateo
se ha mencionado tanto
a lo supuestamente sagrado,
pero las señales
son las señales
y la mirada, cada una,
la pone donde le salga del coño.

No pretendo ser desagradable
ni mucho menos irrespetuoso,
solo conciso sin medias tintas.
Hay veces que estoy
de acuerdo con la frase de:
a quien no le guste que no mire,
y esta es una de ellas.
Pero la anécdota 
nos mola tanto,
que irremediablemente 
tiene que ser comentada.
Parte de nuestro origen
y del brote de la raíz,
siempre tendrá que ver
con el fallecimiento
de algún Pontífice.

Cada una busca sus reglas,
sus normas y sus códigos,
y parte de las nuestras
se basan en esperar
a la entrada de la iglesia;
que se lo digan al borrón 
de teapex de mi registro 
o a las veces
que me he cagado
en lo más alto 
en busca de significarme.
Sé que esto le duele
a algunas personas,
tranquilas,
no os deis por aludidas
por una imagen adolescente 
que solo dos profanas
sin malas intenciones
comprendemos.

Ni las más beatas
reconoceréis una fecha
que para nosotras 
no pasa inadvertida 
por darle sentido
al nacimiento de algo
tras la muerte de alguien.
Comenzamos fumando Nobel
y en la época universitaria
nos pasamos al Pueblo
por eso de estar más cerca
de las realidades sociales.
20 años después,
vuelve a contaminar 
el ambiente una fumata blanca
que si bien no ha depurado 
todavía sus abusos a menores,
bien vale una mención 
por nuestro aniversario.

Si nuestra historia
tiene que vincularse con lo sagrado
que así sea,
que continúen las fumatas,
los legados
y las fechas señaladas 
porque al próximo Papa 
también sobreviviremos.

miércoles, 21 de mayo de 2025

La producción de abril

Abril siempre fue
un mes fetiche para mí
y sin embargo,
este año,
no he producido 
todo lo que me hubiera gustado.
Eso sí,
la lluvia ha regado 
toda la ausencia de palabras 
y ha inundado todos los huecos
de mi mediocridades.

Ya hasta el crecimiento
de los pantanos 
sirven para crear bulos.
No hay descanso ni paz,
para l@s que que queremos
vivir tranquil@s.
Tampoco conformidad 
por una temporada estacional
pasada por agua.
Nunca es suficiente 
o siempre es demasiado,
no hay un punto de equilibrio

El mes de abril está 
en medio 
de todo lo que esperábamos 
desde hace tiempo
y todo lo que no queremos
que llegue.
Pero a mí siempre me colma 
de poesía, ideas delirantes
y conclusiones aplastantes.
Como digo,
esta vez no ha sido el caso;
en esta ocasión 
me he dejado llevar 
sin prisas ni presiones,
sabiendo que tengo
cuentos de meses
para cumplir mi palabra.

Regular la autoexigencia 
es positivo
para nuestro día a día 
porque ¿para qué o quién 
forzamos tanto la máquina?
La gran mayoría de veces
no es porque queramos
o lo necesitemos,
sino porque nos instalamos
en la inercia de lo que
se espera de nosotr@s
con recompensas banales 
y más que interesadas.

Insisto en el tiempo,
en el clima,
en los avisos,
en las alertas,
en las sorpresas,
en la urgencia de no mirar a otro lado.
Urdir un plan es necesariamente 
convincente,
como para que los próximos abriles 
intentemos estar a la altura
de las circunstancias,
sean lluvia, mates o torrentes.
¡Ánimo, coleguis!

viernes, 16 de mayo de 2025

El oscuro pasajero. Parte III

El puto oscuro pasajero
siempre tiene opción 
de viabilidad,
pero el cabrón,
el otro,
le mantiene 
en un coma inducido
con elegancia, estoicidad
y dignidad.
Es esas está y en esas estamos,
por lo menos yo,
pendiente y sensible
como los que cuelgan
de nuestras orejas.

Después de todo
y sin posibilidad de nada,
avanza despacio,
paso a paso,
aunque sean pequeños,
desafiantes,
confrontando y reconfortando
al mismo tiempo.
Te lo sabes de pe a pa,
como el que no levanta
la cabeza del examen,
seguro y confiado
de obtener una buena nota,
porque no te mereces otra.

Un sobresaliente para tu carrera
es lo que te has ganado,
aunque mires atrás de vez en cuando 
por el miedo a caer de nuevo,
pero con las fuerzas suficientes
como para llegar a la meta
las veces que hagan falta.
Te lo has demostrado
incontables veces,
algunas sintiendo 
la soledad más extrema,
y otras sabiéndote
ciertamente acompañado.
Las luchas se unifican
con criterios comunes 
porque cada una tiene su función 
y ninguna siente
que la rendición sea una opción.

Cumplir años 
es la mejor noticia posible
por la idea imbatible
de que resultarás vencedor
a todas las adversidades;
en contraposición 
del oscuro pasajero 
que solo recibe el mensaje
de que no lo va a lograr,
que no va a ser capaz,
que va a caer derrotado
como tantas veces
después de estos veintitodos.

No será la ultima parte
que le escriba
al puto oscuro pasajero 
ni al cabrón del otro,
porque mi compromiso reside
en aplacar al primero
y en cuidar al segundo.
Una lucha de titanes
entre una dualidad
en la que me situo justo debajo,
para no perderme detalles,
para ver dónde hacer más daño
y para saber dónde hacer de colchón.
Pero siempre debajo,
como si fuera un suerte
de seguro de vida
y de cerrojo a la muerte.

_A los años que tiene mi hermano_

jueves, 15 de mayo de 2025

Hacen falta más cosas

No solo hacen falta valentía 
y honestidad,
hacen falta ternura,
delicadeza y alturas de miras.
Que no exista mala voluntad
no exhime del dolor,
la vergüenza y el malestar.
Generalmente 
nos hacen falta más cosas,
en mi caso, redescubrirlas,
en la gran mayoría del resto,
conocerlas.

Es curioso que sonase
'La Salvación'
rezando que
tiene que haber una salida 
para tanto dolor.
No es por la protección 
de las supuestas indefensas,
es por mi deber existencial,
por mí objetivo filosófico 
de cuidar más y mejor.
Y si no queremos cuidar,
vámonos todas juntas
a estudiar la adecuada manera
de comunicar.

Entiendo las prisas, los ritmos 
y la ausencia de cuestionamientos.
Pero sin ánimo de aleccionar,
sino de aportar diversidad,
abogaré con pasión e inteligencia 
por la empatía y la solidaridad.
Puede que salga caro;
puede que te lleves hostias
o tengas que darlas;
lo asumo y lo compro 
como una propiedad 
a buen recaudo.

Me da bastante igual
lo que resulten estas palabras,
sus infinitas interpretaciones
y sus posibles alusiones,
porque cuando llego a casa
todo lo que quiero
conquistar fuera,
siento que ya lo
tengo dentro.
Arduo el camino
de las relaciones que se 
construyen con el tiempo;
tan variables como las mareas,
tan frágiles como la memoria,
tan inseguras como
cualquier incertidumbre.
Pero privilegiado
el camino de las relaciones 
que se construyen humildes,
independientemente del tiempo,
tan sabrosas como el guiso
a fuego lento,
tan sinceras como la voz
de la madre al hijo,
tan cuidadas como
el árbol que cobija
con sombra.

Mi amiga del alma tiene razón 
aunque me haya costado entenderlo:
No por perder las formas
se pierde la razón.
Es tanto el vacío,
la ausencia y la ignorancia 
que si los confrontas
con rabia, asertividad 
y valentía,
el movimiento sísmico de las placas
produce que todo se tambalee,
que surjan más dudas
que certezas,
que se corra peligro 
no por no ser humanas,
sino por deshumanizarnos
y no cuidarnos
como hermanas.

¿Crees que exagero?
Pues supera tu propia mirada
para aprender cuáles 
son las del resto.

miércoles, 14 de mayo de 2025

¿Y tú niña?

Me pregunta una desconocida.

Una desconocida 
al menos para mí,
pero que desde a saber cuándo 
nosotras no lo fuimos
para ella.
La reina de los autobuses
ha hecho mella
durante tres cursos;
con apenas 8 meses,
vecinas y vecinos
han compartido itinerario
y crecimiento.
Por eso cuando no la ven,
me preguntan verdaderamente 
interesad@s.

El duelo del año que viene
no va a ser baladí,
porque la huella y los estragos 
hay quedaron,
impregnados al pegamento
de los cristales.
Volveré al anonimato
y a la insignificancia 
sin la presión positiva
de intercambiarse unas palabras.
Pero que nos quiten 
lo bailao,
y el recorrido,
y las esperas,
y los regresos eternos.

Pasarán algunos años todavía 
hasta que ya nadie
me pregunte por ella,
estoy seguro.
Rememoraremos comunitarias
la antigua 🗝️ presencia de Gala,
con sus risas y sus enfados,
con comida desperdigada,
con asientos dobles,
incluso con asientos inventados.
No solo yo la echaré de menos
y la lloraré en silencio 😶,
sino que no pocas pasajeras
sentirán la nostalgia
con sonrisas disimuladas.

"Ya no hay excusas
para entablar conversación 💬"
o sí, quién sabe,
pero la colección de gente
por saludar sé que 
no me mantendrá tranquilo,
ni despistado,
siempre alerta,
con razones sobradamente 
justificadas para interrumpir
la música, la lectura y la escritura,
o lo que haga falta.

Pasará lo mismo
que en todas las familias,
que la pequeña siempre
será la pequeña
por más años que tenga,
y mi niña,
por más que pase el tiempo,
siempre será mi niña,
y así me lo harán saber.

martes, 13 de mayo de 2025

Compinchad@s

Compinchad@s hasta la muerte,
aunque todavía no lo sientan,
aunque todavía no lo sepan.

El día que me muera
os vendréis l@s dos
a dormir a mi lado
en mi primer día de ausencia.
Y recordaréis entre lágrimas dolorosas,
la de veces que os acompañé 
las madrugadas.
Como aquella en que fui a veros
con mi café ☕ caliente 
y estabais en la litera
de arriba haciendo la guerra,
cómplices de trincheras 
en noches antifascistas,
porque vosotr@s sí que sabéis 
cuál es el lado bueno de la historia.

Fue el día, o más bien la noche,
en que superasteis la norma
de pedir permiso 
y espontáneamente tomateis
vuestras propias decisiones,
con autonomía e independencia 
de lo que fuera a opinar yo.
También con alevosía 
y una fuerte alianza
donde hicisteis las paces,
firmasteis la tregua 
y avanzasteis en bloque
internacionalistas.
Qué bella imagen
la de verse superado,
también sorprendido
y no dar crédito 
a que mi mundo
no siempre es el que planifica,
si no que a veces,
espero que muchas,
fue y será el que descubra puro
un paisaje fascinante.

Las estrellas 💫,
invisibles en nuestras ciudad hostil,
se desgañitabam divertidas
por las rendijas de la persiana.
Porque también tenéis
alma de gat@, visión nocturna
y unas garras poderosas
para agarrarse y aferrarse
a lo que más necesitáis,
vuestra hermandad.
Os escribo en vida,
suponiendo mi muerte
y mi velada,
tan reconfortante 
como sentir una presencia 
sin mediar palabra.

Cada noche un terremoto,
cada despertar una erupción 🌋 
volcánica 
y cada levantarse
como una desembocadura 
de varios afluentes
en un mar común, fiero
y expandido.
Est@s somos mis hij@s y yo,
cómplices,
nunca equidistantes.
Quién nos conozca lo sabe,
y si no lo sabe
es que no nos conoce.

domingo, 11 de mayo de 2025

Apagón

Hay peña que lleva
muchos años
con el cerebro 🧠 desconectado 
y nunca ha saltado
ninguna alerta.
Otra anécdota para
la colección 
en la que todo el mundo
sabrá perfectamente 
dónde estaba y qué hacía 
cuando dieron la noticia.

A mí me pilló 
volviendo a casa
con mis cachorr@s
de unos piquetes informativos
tras unas jornadas de huelga.
Al mayor le entró la preocupación 
y su manera, reflexionó 
sobre las posibles consecuencias.
Preguntas tales:
¿Los aviones no funcionan?
¿Ni los coches?
¿No vamos a poder comer?
¿Los pedos dan luz?
Ojalá tocando un tambor 🥁 
fuera pareciendo la luz.
¿Te imaginas que la luz se va 
y el sol no funcionase?
¿Ahora somos un país pobre?

Ya en casa, de vez en cuando
presionaba insistentemente 
los interruptores haciendo
sus investigaciones.
También se apoyaba en el sofá
mirando por la ventana 🪟 
el panorama de la calle,
tal y como hizo en pandemia
sin ser conscientemente racional
de nada.
Yo también sentí temor,
y me lo olió contagiándose
hasta que llegó mamá 
y los quedamos tranquilos.

Las posturas negacionistas 
y los bulos,
una vez más,
comenzaron a correr
como la pólvora 
para hacer de esta sociedad
"una sociedad más grande y libre",
única y anómala 
en todos sus aspectos.
Nos estamos aficionando
a los eventos extraordinarios,
de tal magnitud persé,
que sorprenderse cada vez
es más difícil.

Así que salimos a la calle
en busca de encuentros aleatorios
que en otras circunstancias 
no nos motivarían.
Provisiones, previsiones 
e incertidumbres 
es lo que ahora
inunda o da energía 
a nuestras intenciones.
Así de simples y así de básicos.
El día del embutido sin pan;
el de la compra masiva de pilas
sin linternas 🔦 ni radios 📻 
a las que aferrarse;
el de la profundidad de los cajones
dónde encontrar alguna vela 🕯️;
el día sin búsquedas en Google 
ni cobertura con la que comunicarse.

Fuimos a pie 👣 
como quien va a entregar 
una carta al buzón 📪.
A preguntarnos a la cara
qué necesitábamos y
cómo podíamos ayudar.
Sin distracciones
y miràndonos a los ojos
gracias a un planeta
que nos avisa recurrentemente.
También a las empresas privadas 
y los poderes fácticos,
para que no se nos olvide 
quién manda y quién decide
en última instancia.

Y nos acostamos temprano,
como siempre,
sin saber cuándo 
volvería la luz;
cada cuál con sus preguntas,
cada cualy con sus reflexiones.
Al día siguiente "normalidad",
toda la que se podía,
con una nueva jornada de huelga
y familias más conscientes,
pero no por la profesión,
sino por sus propios e individuales 
intereses.
Allí estuvimos,
allí nos pudisteis encontrar.


jueves, 8 de mayo de 2025

La balada vallisoletana

Rememorar ciudades 🏙️🌆,
viajar a solas 
y fumar en el coche.
Hacia demasiados años
que no saboreábanos
un concierto juntas
tan lejos de casa,
nunca antes sin nuestr@s cachorr@s.

Celebrar el aniversario 
de la muerte hace 20 años
del Papa polaco
es la versión oficial,
la mediáticamente generalizada,
pero la versión original 
solo la conocíamos las dos,
la de la gran envergadura
de un Albatros adolescente
que apenas alcanzaba
la mayoría de edad.

Un viaje reservado 
con meses de antelación 
y con el suficiente secretismo
cómo para ocultar 
la sensación de sorpresa.
También una formación menos,
aunque eso fue
pura casualidad, sin deliberación,
dando protagonismo 
al tiempo libre,
los excesos y la música en directo.
Arraigadas hasta la médula 
con el volumen a todo trapo 
en un patio exterior 
de dos metros cuadrados.

Revivimos a Pucelo,
nuestro ratón 🐭,
Medina del campo
y Tordesillas.
En el albero de Arroyo
de la Encomienda
no se derramó sangre 🩸 
ni se mató ningún toro,
solo sudor y lágrimas
por una banda 
revolucionaria 
que juró 
que la volveríamos a ver.

La tercera ciudad 
con más iglesias de España
después de Sevilla y Madrid,
catolizada hasta las trancas
y capital del reino
durante cinco años
a principios del S. XVII.
Pero el dato importante 
es que volvimos a ser poetas 
sin la necesidad del imperio
de colonizaroa lugares;
fuimos caminantes y navegantes
de calles y ríos 
que solo quedan en la memoria;
llegamos exhaustas, 
cada noche, 
sabiendo que no
quedaba carne por asar,
ni chupitos por tragar,
ni pasos que no sepan desafiar.

No se me va a olvidar
el entierro del Papa,
con la ristra de líderes 
presentando sus respetos,
los fachas y los menos fachas,
mientras los fieles grababan
con móvil el paso
del coche fúnebre 
donde descansaban los restos.
Este planeta es un espectáculo,
tanto para lo mejor,
como para lo peor,
especialmente para esto último.

Menos mal que les quedan
las ardillas 🐿️🐿️,
y las aves,
y los pasajes,
y el vino bueno,
y las aceras estrechas,
y mazo de antifas saliendo
a las calles.
Nos queda esperanza,
aunque eso sea para otr@s.

domingo, 4 de mayo de 2025

La balada Santa de Lillo

Son las cigüeñas 
las que gobiernan la Puebla 
creyéndose líderes los humanos,
inservibles, estos últimos,
para cuidar el campo.

No conmemoramos 
la proclamación de la II República,
homenajeamos la partida
de nuestra hija de perra
hace dos años 
con niebla, frío y lluvia,
su último viaje.
La chimenea, el techo caliente
y caminar descalz@s
son rituales rurales
que nos hemos acostumbrado
a teñir de blanco,
como el hielo y la nieve
por la que nos deslizamos
para dar comienzo 
a la primavera.
Unas primaveras inusuales
de hierba húmeda 
y columpios mojados
regentados por una ermita
que aguarda el verano,
las playas y las cañas de madera.

Un único ecosistema
que reúne y colecciona 
junglas, ríos y bosques frondosos.
El canto a la naturaleza
con abundancias de progreso,
cuidados y humildad.
La excursión 🥾 para abrirle
las puertas al campo,
bibliotecas polideportivas 
y postales antiguas.
Los días son más largos 
y las carreteras son igual
de sinuosas.
Caminos, animales
y cielos fortalezas
asediados por generaciones
de lagartijas 🦎🦎 
que no interrumpen
la tranquilidad de nadie.

Ni cruces, ni santos 
ni procesiones invernales,
solo caminantes-visitantes
con experiencias urbanizables
y actitudes comunitarias.
En pijama, en chándal y desnudas,
para que la brisa helada
golpee de lleno
en las partes insensibles
que dejamos de lado
el resto del año,
pero que con cada estación,
menos en otoño,
redescubrimos despojadas
de incorruptas intenciones.

Es la balada Santa 
que anhelo
desde hace un tiempo,
la de escaparnos 
sin mirar atrás 🔙,
ni remordimientos,
ni condimentos.
Dispuestas y abiertas
a florecee de nuevo,
como quien resucita
o se reencarna 
en algo nuevo
de lo que no se creía posible.
En la alta montaña
obtendremos todas las respuestas
a las preguntas 
que nos surgen
en las rutinas asfaltadas.