jueves, 29 de septiembre de 2022

La balada de Sevilla (Este)

Nos cogemos vacaciones
en septiembre a las bravas,
como hacíamos hace años
con la llegada del buen tiempo,
la baja temporada
y la soledad de los viajes.
Madrid-Sevilla
saliendo a las 13.00 del cole
y llegando a la humedad
del río navegable a las 18.00,
haciendo una parada técnica.
Fuimos a la Sevilla monumental,
a la de mis prim@s y mis tit@s,
referencial y modélica
en todos los sentidos.

La ciudad que casi
nos mata en Semana Santa,
a la que acudimos
a un concierto
de polígono industrial,
en la que paramos
a recoger unas llaves
camino a la playa
y en la que ahora
nos regocijamos con salero
al lado de nuestr@s cachorr@s.
Y allí seguía Tori,
un bodeguero mezcla de podenco
que nos recibía
con los mismos ladridos
de alegría de siempre
a través de la verja
negra y metálica,
porque sí,
en la familia tenemos
a alguien que trabaja
poniendo puertas de acceso
hacia la felicidad,
el Tito Jose.

También estaba
mi Tita Manoli,
con la ventana de la cocina abierta
mezclando el olor a guiso
con el de naranjo y azahar.
En la calle Tokio
también vive
mi prima Alba,
tan guapa, lista y fuerte,
con sus mil disfraces
para seguir haciéndose
hueco en una vida
que muchas veces
no se lo ha puesto fácil.
Y por último
mi primo Miguel Ángel,
que vino un poquito más tarde
desde Málaga
para montarnos en su lomo
sin artificios ni ornamentos,
con la sensibilidad
de un animal salvaje e indomable.

Es mi familia por parte de madre
más alejada de la Meseta,
con la que siempre
tenía oportunidad de soñar
en Semana Santa, en verano y en Navidad.
Por una vez
fuimos nosotras
las que bajamos al sur
para vaciarnos
y desahogarnos
de todos los males,
junto a l@s "duendes"
que me corresponden
por sangre heredara.
Todo empezó en Villanueva,
en pueblo que no visito nada
pero que es el origen
del esparcimiento
del apellido Vacas,
parte de mi pseudónimo creativo.

Allí que nos vemos
a más de 30 grados,
pero con unos abrazos lapa
que bien no nos molestaban.
Una casa de infinitas plantas
para jugar al escondite,
con plena convivencia entre
el salón y la cocina,
y un garaje-porche para 
los pitis clandestinos.
Unas comandas
para las comidas y las cenas
donde saldamos cuentas pendientes y
del tiempo que 
no habíamos tenido.

De ahí al centro,
en autobuses generalmente articulados,
para llegar a una estructura
con forma de seta gigante
que en su día
rompió con la estética
monumental del casco histórico.
Y como todo lo polémico,
con el tiempo,
te lo comes con patatas
y hasta le llegas a coger el gustillo.
Por calles comerciales
llegamos hasta la Giralda,
cuya altura no puede
ser superada
por ningún otro edificio.
No subimos
por su precio agónico
y por su impuesto religioso,
ya que por fuera,
te colmas lo suficiente al verla.

La Plaza de España,
la plaza más bonita
del estado español.
Buscando el banco
de Madrid,
nos vimos inmersas
en un espectáculo de flamenco,
donde l@s niñ@s
se olvidaros de sus pamadres
durante unos minutos
para inmiscuirse en
el mundo del canto jondo
y las bailaoras.
Sus pestañas palmeaban
al ritmo
y sus sonrisas taconeban
con fuerza,
qué cosa más bonita, y olé.
El Parque de María Luisa
y sus laberínticos caminos,
explorando y navegando
entre millones de hojas
y olores diversos.
Hicieron de exploradores
y exploradoras
en aquella tundra de cuento
con fuentes, lagos y aves.

He hicimos lo propio
en aquel majestuoso
barco pirata en
la calle Torneo,
a la orilla del río.
Capitanes y capitanas
por todas partes,
patrones y patronas
sin ánimo de explotación,
grumetes y griterío,
¡carajo! que no se diga.
Bajamos a la Torre del oro,
dispuesta y reluciente,
pero el tesoro estaba por fuera,
bien lo sabe mi cámara,
para acabar comiendo de tapas,
desde los pies a la cabeza,
recorriendo cada gramo
de nuestros cuerpos
que se conocen
desde hace casi
dieciocho años.

Y paseamos 
por el Barrio de Santa Cruz,
mi barrio no escrito
de callejuelas, aromas y música,
desembocando en un café
que nos permitió vencer
lejos de casa,
con la familia,
con amig@s
que bien podrían
ser aquell@s
como los que se conocen en verano.
Todo muy platónico,
sin astas de toro,
porque los nuestros
viven en el campo
junto a caballos
que no tiran de carros,
sino de estrellas.
Como Triana,
la misma que montó vuestro papá 
hace tanto
y que ahora montáis
vosotr@s
rememorando
amores adolescentes.

Porque os enseñaremos
todo lo que ya hemos visto,
y descubriremos juntas
lo que nos queda por conocer,
y esperamos pacientes
a que seáis vosotr@s
l@s que nos llevéis
de la mano
a sitios inverosímiles,
tan bellos como 
los que os damos ahora,
pero con las riendas delegadas
en vuestra madurez, magia y compromiso.
El férreo compromiso
de tenernos y mantenernos,
y el de ignorar
todo lo que os falta por enseñarnos,
porque esto solo pasa una vez,
mientras sois niñ@s,
y os vamos a demostrar
que es estar a la altura
de las circunstancias.

Sevilla de primas y primos,
de titas y titos,
de Tori y Triana,
mi pan tostado,
mi salpicón aliñado,
mi salmorejo robado,
mis ajos asados.
Mi Sevilla atea
de iglesias cerradas
y ferias animalistas,
mis modelos
en aquel 3 de marzo.
Cada vez más mayores
y respletos de regalos.
Os debemos una visita al año,
qué menos depositar
nuestros esfuerzos
en el fantástico reencuentro
de disfrutarnos.

_A mi prima Alba, mi primo Miguel Ángel,
mi Tita Manoli, mi Tito Jose,
y como no, a todas las integrantes
de La Mariana _



jueves, 22 de septiembre de 2022

De 07.00 a 19.00

De 07.00 a 19.00
proponen los Sociatas de Madrid
para que sigamos operando
a partir de las empresas
para las que trabajamos
en sacrificio de nuestr@s infantes
sin sangre real por sus venas.
Unos Sociatas que hace mucho
se posicionaron
para no significar nada
en Madrid y,
de vez en cuando,
tienen destellos 
que les descubren como
lo que son:
conservadores liberales
que en poco se diferencian
de los fachas.

Nada nuevo bajo el sol.
El foco monopolizado 
en los curros en detrimento
de los centros educativos
y la infancia.
Cobertura empresarial
deberían llamarla,
ni siquiera meritoria
para l@s que tienen
sueldos dignos.
Yo, 15.000 al año
por acompañar
a una primera etapa
cada vez más incomprendida
donde las preguntas
más recurrentes
son cómo damos inglés
y si se pueden quedar
a merendar
para ir con menos prisa.
Solo nos falta 
celebrar cumpleaños
e ir de uniforme.
Iros a tomar por culo
españolitos.

No hay esperanza
para estas herramienta 
que solo han sido creadas
como instrumentos conciliadores
con el sistema,
no con nuestras propias familias.
Tiene cojones
que se elabore 
un planning organizativo
para que sean otr@s l@s
que pasen más tiempo
con nuestr@s hij@s
y así poder producir
más para nuestras empresas.
Pero qué tipo
de incoherencia es esta.

Que la tendencia
haya sido esa
toda la vida,
no quiere decir
que haya que dejarlo estar,
sino todo lo contrario,
tenemos que hacer por encontrar,
juntas,
los cauces justos
para la debida crianza.
Que no nos engañen,
no hemos tomado
esta decisión tan importante
para que sean otr@s
l@s que acompañen
a nuestr@s hij@s
la mayor parte del tiempo;
hemos tomado esta decisión
para quedarnos y mantenernos,
para estar y participar,
para hacer real y consciente
una crianza
de la que cada vez se sabe más
pero nos dejan ejercer menos.

De 07.00 a 19.00 
es una suerte de
cárcel de preventiva 
en el que el marrón
se lo comen
siempre l@s mism@s.
Atent@s a las consecuencias,
nadie perecerá indemne.

sábado, 17 de septiembre de 2022

Dormir con él

Dormir con él
es subirse al ring
y saber que va a haber un K.O.
Da igual el tamaño 
del cuadrilátero
porque te acosa
con su técnica cariñosa
del contacto y golpes blandos.
Sin árbitro ni público,
cada velada de las noches
que hemos estado
de vacaciones,
ha resultado en victoria.
Te levantas
con el cuerpo magullado
y pesaroso en ganas
a por el café que revitaliza.

Una historia-resumen
que recoje todo
lo que ha sucedido ese día,
para dar comienzo
al ritual de frases
que den rienda suelta
a los sueños.
Y mientras tu mente
no descansa
acorde con el bombeo
de tu músculo principal,
yo tengo pesadillas
con golpes en la nuca
y tiros a quemarropa.
Cada uno a lo suyo,
pero con el máximo respeto
de arroparse con la carne
y enredarse entre las sábanas.

Los huecos que sobren
los rellenamos con cojines
y las almohadas que falten 
las pondremos en los pies,
como Inés,
esa ratona literaria
que hace todo al revés.
Bailar dormid@s
solo lo consiguen
un@s poc@s,
y que te aplaudan
mientras duermes,
solo lo hará tu padre,
admirado con tu estampa
desde los pies descalzos
hasta tu pelo caótico en penumbra.

Si bien no duermes poco
ni mal, te levantas temprano
para perderte lo mínimo indispensable.
Hace mucho que dejé de 
estar agotado,
por lo que te pongo la tele,
me hago el café
y me echo el primer cigarro
coincidiendo con el canto
de los primeros pájaros.
Un momento en el 
que no nos decimos
muchas cosas
porque con mirarnos basta. Lo
Quizá las vacaciones
consistan en eso,
en esperar un año entero
para volver a dormir juntos.

Ella todavía no lo sabe,
pero le hemos reservado
un sitio a tu hermana
para nuestros madrugones,
porque ya no eres exclusivo,
pero exclusiva seguirá
siendo esa primera 
franja horaria.
Sé que lo entiendes,
y no solo eso,
sino que lo aceptas
sin resignación y humilde
sabedor que el mayor
siempre habilita
nuevos caminos
a l@s que le siguen.
Y perdona por enfadarme,
lo sigo haciendo 
más de la cuenta,
por eso te pido perdón
todas las noches
antes de que caigan
el sol y tus párpados.

Porque no paro
de equivocarme,
menos mal
que cada noche
nos hacemos crisálida
para salir al día siguiente
como el mismo ser,
pero con distintos matices,
para mejorar el resultado
de todo lo que está por venir.
No son los cuentos
preliminares,
son cómo se juntan
nuestros hombros
para escuchar historias
que nos sabemos de memoria,
es cómo nos damos las manos,
con la suficiente fuerza
como para saber
que jamás estarán solas,
son como las caricias
que nos damos
dejando huella
en cada parte virgen e inhabitada.

Dormir con él
es parar la guerra,
vivir en paz
y morir tranquilo.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Se ha muerto una reina

Nos llega la noticia
de que se ha muerto una reina,
su reina,
quien la tenga;
en este caso la isleña,
pero igual de preocupado
estaría si hubiera sido la peninsular,
la de ellos.
Así que en Madrid
se ponen tres días de luto
por tal asunto,
mientras que quedan 
más de mil plazas públicas
de maestras por cubrir.
El luto no es
por la infancia
ni por la falta de referentes
ni acompañantes,
sino por una señora
que nos nos afecta
un ápice sus consideraciones
ni comuniones.
Dirán así que no son tan racistas.

Se ha muerto una reina,
la más grande que hubo,
dicen,
la que más tiempo
ha estado en el trono.
Sin embargo,
aquí da igual
los años que tengas
y lo que hayas hecho
en tu vida,
si procede,
te dejarán morir
por triaje en una residencia.
Y los hereder@s
a llorar desde la distancia
rememorando fosas comunes.
Se ha muerto una señora reina
en época de inflaciones
que ahogan a su pueblo,
tan sumiso y servil
porque es lo que se ha hecho siempre,
tan pueril y urbano
en sus acepciones
más despectivas.

¿Se habrá suicidado la reina?
porque en España,
el suicidio,
es la primera causa de muerte
no natural.
Esto es gravísimo
y no estamos todos 
los días de luto,
puede ser que no
merezcamos ningún reconocimiento.
Esa reina llevaba muerta
muchas años,
igual que vuestro rey
llevaba muchos años
robando, extorsionando
e incumpliendo la Constitución
que él mismo había firmado.
Nos mean en la cara
y dicen que llueve.
Habrá que ver el final de 
The Crown,
se jactan.

Un entierro para un cadáver
que va a costar 
millones de libras
por los protocolos,
por las tradiciones, por la historia,
por Inglaterra.
Y será televisado
para que nadie se lo pierda.
Pan y circo y ninguna rosa.
Se ha muerto una reina
y nos dicen que tiene
que ser interesante
hacer el seguimiento,
hablar de ello,
mientras se debate
en los hogares sin luz
si fue o no buena persona.

Irán delegaciones de
medio mundo a presentar
sus respetos
mientras miran
por encima del hombro
a sus sociedades,
eso sí,
en vuelos comerciales.
Y la Sexta,
tu tele de izquierdas
con dueños de derechas,
cubrirá el evento
sin pudor ni vergüenza,
para satisfacer a los carlistas
y los liberales,
como sin pudor ni vergüenza
tratan de víctimas
a las eléctricas
por el nuevo impuesto-calderilla.

Albert Pla cantaría
que 'una menos';
yo aplaudiría esa estrofa
y tiraría la joya de la corona 
al Támesis,
para que los peces del río
encontrasen algo de brillo
en ese clima tan gris
en el que se han visto envueltos.

lunes, 12 de septiembre de 2022

Me estoy mirando

Nunca he sido aprensivo 
ni me ha pasado nada
medianamente grave
en cuanto a salud se refiere.
Pasada la adolescencia
dejé de darle importancia,
y si alguna vez lo hice,
fue desde una posición alejada.

La CPK por las nubes,
lo que me provocaba rotura
de fibras en los cambios de esprint;
así que a comer 
mucho plátano
para subir los niveles de potasio,
tanto,
qué le cogí asco.
Pareciera que tuviera
una verga en la boca,
eso me dijo el médico
de urgencias
cuando se me inflamó
la glotis por primera vez.
Alergia desde los 14 años
a algunos alimentos,
plantas, ácaros y productos 
químicos potentes.
Y unos puntos en la mano
que fue lo que más dolió
a nivel ético y moral.
Poco más.

Ahora la cosa no 
ha cambiado demasiado,
solo que poco a poco
he decido mirármelo.
Cita a cita,
especialista en especialista,
centro de salud cerrado
a centro de salud cerrado.
Quizá, el punto de inflexión
haya sido con la llegada
de la segunda cachorra,
la cual no sé a qué huele
porque he perdido
totalmente el olfato
y por tanto el sabor .
Y no tiene que ver
con el puto Covid.
Antes de que llegara
la pandemia
ya no discernía
a qué olía
el contenido de un pañal.

No saber cómo huele
mi hija,
ha sido lo que me ha trastornado.
Lo que me estoy perdiendo.
Puede que sean señales
que me indican
que ha llegado el
momento de reaccionar.
Papilomas en las
plantas de los pies,
abscesos monstruosos
en las axilas
y nuevos episodios
de la puta glotis
que hacen
que me tenga que pinchar
Urbason en el culo.
Y hablando de culos,
esas jodidas protuberancias
que salen del ano.

En fin,
que no está de más
mirarse a uno mismo
en este sentido
y sí que está de menos
dejarlo pasar.
Que fumo mucho
y tengo sobrepeso
vale para justificar todo,
vale,
pues me quito del pan
y de algún piti,
recordad,
muy poco a poco.
¿Salir a correr
o hacer deporte?
Ni muerto.
Suficiente que lidio
con los largos plazos
y una sistema
en su punto más álgido
de déficit.
¿Que por qué de esto último?
Porque votáis lo que votáis
panda de cabrones.

Yo prometo mirarme
más a partir de ahora,
y vosotr@s,
con vuestros votos,
dejad que nos sigamos mirando.
Si no empezamos
por la salud,
sea cual sea,
¿qué nos queda?
y sobre todo,
¿quién nos va a salvar?
Porque Dios,
ha quedado claro ya que no.

jueves, 8 de septiembre de 2022

Te miro y pienso

Te miro y pienso
en todo lo que te debo,
en las veces que me he equivocado,
en el tiempo que me queda
para seguir viéndote
desde esta postura.
Te miro y pienso
en lo pequeño que eres
y en todo lo que llevas,
en todo lo que te cabe,
pienso en cuando ya
no seas tan pequeño
y me pregunto 
qué miraré entonces.

Te miro y pienso
en nuestra dependencia,
en tu independencia,
en las condiciones del mañana
y en las cosas
que sé, no van a volver.
Porque mientras te miro
todo evoluciona, todo cambia
y tú no vas a ser menos.
Y no puedo evitar sentir
pena y añoranza
por cuando esto desaparezca,
desde el más estricto egoísmo paterno,
desde las ganas de parar el tiempo
indefinidamente.
Pero eso no puedo dártelo.
Así que me encomiendo
a que mientras dure esto,
sientas el calor de mi fuego,
la fuerza de mi pasión
y la buena voluntad de mis deseos.

Te miro, pienso y saboreo
cada momento
como si fuera la última
cucharada del postre,
la levedad de tu ser
y el peso de todo lo que arrastras.
Te miro y pienso, hijo mío,
como si no tuviera
que hacer más más en la vida.
Me da igual que no
lo entiendan el resto
mientras tú, de adulto,
leas esto con tu hij@ en brazos,
si l@ tienes,
y comprendas el significado
de estas palabras.

Te miro y pienso
y no quiero que se acabe el mundo,
no quiero creer en la muerte
ni en el paso del tiempo.
Te pienso y te miro
como el digno estudio
más importante de mi carrera,
como la memoria intacta
de la mejor de las historiadoras,
como la era helada
que deja todo inmóvil,
todo en su sitio,
como estaba,
sin cambios ni razones humanas,
solo emoción desbordada
y sentimientos eternos.

Te miro y pienso y tiemblo
al imaginarme ceniza y hueso
a tu lado,
la carta de amor
más bonita
jamás escrita.
Te miro, te pienso y te quiero
hasta el colapso,
hasta que choquen los planetas
y ya no seamos nada,
solo un recuerdo legítimo
de lo que un día,
durante toda mi vida,
sentí por ti.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Al cole sin restricciones

¡Por fin un cole
sin restricciones!
pero con las mismas
limitaciones de siempre.
Poco ha cambiado la cosa
y demasiado pocos
han sido los aprendizajes
desde 2020,
para un sistema 
que se empeña
en sacar las cosas adelante
a partir del mínimo esfuerzo.

Dan igual las etapas
y las pandemias
que vayan superando,
quien se sube al carro
del parasitismo,
decide fosilizarse
en el conformismo
(ojalá más comunismo).
Por eso llevamos
todo el verano preparándonos,
para no caer en la indiferencia
y en los errores
que se repiten año tras año.
Y él vuelve a estarlo,
con sus zapatillas nuevas
y su mochila vieja
afrontará su primer día
en el curso de 4 años.

No sabemos quién 
será su maestra,
no tendrán ningún
tiempo de acogida,
no podremos darle
ninguna información transparente
ni ninguna explicación
que le ayude a anticipar los sucesos.
Vuelven a ir a pelo,
cada un@ desde su casa
y con sus procesos,
sin la uniformidad
de una pedagogía implicada
y sin certezas que allanen 
un camino diseñado para adult@s.
Por eso, él,
con tres años y ocho meses,
lleva dos días
con la tripa suelta,
porque lo vive
como puede y a su manera,
desde el estómago,
tal y como a mí
me sigue pasando.

Su madurez exquisita,
su experiencia armadura,
su trayectoria insólita
y sus estrategias consolidadas
en vacaciones,
son el avituallamiento 
con el que cuenta.
También con el acompañamiento 
único y exclusivo
de sus pamadres,
que por unos motivos nobles
y otros no tanto,
podremos regalarle
un primer trimestre
tan conciliador
como esos primeros meses
en la barriga.

Sus mayores
estamos en una situación
de privilegio
que no pensamos desaprovechar.
Y eso también lo sabe,
por eso es tan importante
el cómo y con quién,
porque sólo hace falta intuir
cómo quieres hacer las cosas
y con quiénes quieres hacerlas.
Te guardamos la espaldas
y protegemos a muerte
tu derecho a ser niño,
a vivenciar la infancia
como una suerte de convivencia
donde contamos contigo
y puedes contar con nosotras,
casi al mismo nivel
unas de otras,
con sus compensaciones
y equilibrios,
con sus detalles y matices,
con la sensación
de que alguien,
cada vez una,
tendrá la fuerza suficiente
como para tirar del carro.

Joder, qué puta alegría
llevarte y recogerte,
mirar de frente a tus referentes
y preguntarles directamente
por tus inquietudes,
compartir con tus viejas
y nuevas amistades,
en definitiva,
ser parte.
Otro curso sin extraescolares,
porque lo que cuenta es
el tiempo que pasemos juntas
y cómo rellenemos
ese tiempo en familia,
con tu familia.
Somos tu familia.
Es algo que llevas manifestando
expresamente durante meses.
Por una vez tu familia al completo,
porque aunque haya 
fecha de caducidad,
sabemos que al menos
vamos a experimentarlo
sin contemplaciones,
sin condiciones ni presiones
de nadie ajeno
a nuestras elecciones.

¡Por fin un cole sin restricciones,
sí, pero con las mismas
limitaciones de siempre!
Esperemos, este curso,
restarle alguna de ellas
en favor del descubrimiento,
las experiencias significativas
y el compromiso de transformación
de la cosas que nos rodean.
Sea como sea,
nos espera un otoño único
en el que me quedaría
a vivir para siempre,
contigo y con ellas,
con nosotras,
con tu familia.

_A tu segundo año de cole, hijo, 
y a tod@s aquell@s que se enfrenten
a su primer día_


lunes, 5 de septiembre de 2022

La balada de Escalona

Cuando llegamos 
la piscina estaba verde,
pero daba igual,
las belugas y lo que albergan
no caben ni en el Ártico.
Un finde con menú
de campamento,
solo cosas que nos gustan
con edades entremezcladas.
Un finde a modo
de respiro gestacional
para atajar las ganas
que nos teníamos en verano
y para saborear simbólicamente
esos primeros días
de septiembre 
en los que no podremos
estar juntas.

Con las suficientes habitaciones
como para jugar la escondite
sin ser vistas,
un salón donde jugar a tinieblas
y un porche donde
hacer de la convivencia
algo más íntimo y recogido.
Por eso nos fuimos
a una hora de Madrid
durante tres noches,
para favorecer
un acompañamiento
que ya nos venía
haciendo falta.

Imaginaos un castillo
precioso que solo
puede ser visitado
por fuera;
eso fue lo que fuimos,
un monumento
a puerta cerrada,
con sus reglas y sus normas,
con su historia
y su trayectoria,
con sus integrantes
físicos y éticos.
Cada vez que subíamos
aquellas escaleras,
sabíamos que era
para hacerle un favor a alguien,
para que siguieran 
con su reposo merecido
y sus preocupaciones acogidas.

L@s cachorr@s
solo dan alegrías,
una especie de nube
a ras de suelo
que contagia
toda la humedad de su magia
con precipitaciones
que todo el mundo anhela.
Ésos eran nuestr@s hij@s,
conscientes de que pronto
no serán l@s únic@s
aunque sí l@s mayores.
Esa será una de sus tareas,
abrir camino
y proporcionar un contexto
a un@s pamadres
llen@s de ilusión
pero también de miedos.

Muñecos, coches,
dinosaurios y material
no estructurado, 
y una piscina hinchable
de 20 pavos
para quitar el 
mal sabor de boca.
El calor sofocante del día
contrastaba con
las tormentas inesperadas
de noche.
Los perros se 
comunicaban incesantes,
imagino,
criticando a sus amos y sus amas
por sus humanas actitudes.
Y las putas avispas,
las putas avispas
que no permiten
que estemos tranquilos.

Torres más altas
habían caído,
pero cuando se trata
de preguntas sobre 
conocimiento personal,
dan igual
los puntos que saquemos,
nosotras NO MENTIMOS NUNCA.
Al final,
es lo único que contará,
bañarse en una piscina de realidad
sin que se empañe
con productos químicos,
porque lo que nos queda,
será la verdad que nos une
y nos mantiene.
En eso consistió
el fin de semana.

Hasta la próxima,
deseando que estén
las nuevas crías de belugas.

viernes, 2 de septiembre de 2022

La balada de Lillo

De Lugo a Mieres,
pasando por el parque de Jovellanos,
para subir el Puerto de San Isidro,
frontera entre Asturias y León,
cruzando la puerta
del Parque Nacional
de Riaño y Mampodre,
vecinos de los Picos de Europa.
Tenemos nuevo Pueblo
en el norte
y eso no lo puede decir
todo el mundo.

La arboleda que te da la bienvenida
a Puebla de Lillo si entras 
por el norte
y el embalse de Porma
y sus curvas si entras
por el sur.
Toda esa periferia
de picos, montañas y ríos 
custodian
la que a partir de ahora
será nuestra casa
cuando queramos salir
de nuestra otra casa.
Vacas por la carretera
y perros sin collar
transitan el lugar
tanto en verano como en invierno.

Nada más llegar
se desatan las fiestas
durantes diez días
después de tres años de ausencia;
ni el cuartel de la guardia civil
'Todo por la patria',
puede afear
un ambiente festivo
que se celebra
entre calles calurosas de día
y húmedas de rocío
en la madrugada.
Precavidas recorremos
las calles, los caminos,
los puentes,
para dibujar el mapa
de los próximos años,
cuando de adolescentes
puedan recorrerlo
a solas,
con sus bicis
y sus pandillas rurales.

Me emociona la idea
de pensar
que este muro defensivo
determinará todos los veranos
dónde empezaremos 
la vacaciones,
pero no dónde las terminaremos.
Los amores platónicos,
las amistades del mes de agosto,
cartas con código postal
a provincias separadas
por cientos de kilómetros,
a todo eso me huele un pueblo,
a todo eso me sabe la infancia
de tod@s aquell@s
que tengan un sitio
al que recurrir
con el río Silván
que lo atraviese todo.

Por la ventana,
el monte Susaron
nos da los buenos días
con golondrinas
jugando al pilla-pilla,
lagartijas sin temores
y el parque de la ermita de Las Nieves
como corazón
que bombea
toda la anatomía
de los dos kilómetros
de altura que tiene Lillo.
El Torreón que se ve
desde todas partes,
sus bares con bizcocho casero,
su estanco con postales
de hace cincuenta años,
la Casa del Parque que regenta Segundo,
la casa de la morera
de Teresa y César,
de Astorga y Lillo
con casa en Argüelles,
el autoservicio Sena
con precios inflados
a veinte kilómetros a la redonda,
la plaza y su fuente
de juegos populares,
la placa conmemorativa
de fosas comunes
y la piscina que sirve de evasión
para gran parte de Asturias.

Rutas que te conducen
a las vacas de alta montaña,
la de La Cervantina para
cuando seáis mayores,
la del Celorno nos
la hemos comido con patatas.
Tuvieron que venir
los de Aldea
a decirnos dónde
se cogen las moras, los guindos
y las cerezas,
así que les acogimos
como Isoba acoge su lago
o como la cascada de agua
de los Forfogones
esconde secretos fantásticos.
El Praíco del Lago Ausente
donde Aguja te dejó 
montar en su lomo,
o el merendero donde cruzaste
el río con los pies descalzos.

Fueron días de añoranza
donde las cuatro
hicimos un seminario gratuito
de buenas prácticas,
donde la cachorra perfeccionó
su volteo para ver las cosas
desde otra perspectiva,
donde Chusti,
tu viejo oso panda de peluche
fue contigo a todos lados,
donde las camas hinchables
servían para saltar
y no para dormir,
donde ningún palo
le llegó a la altura de los zapatos
al que ya llevábamos
en el maletero,
donde la espuma
te tapó por completo,
donde mamá y papá
tuvieron muy poco tiempo
para ellas,
pero es que no íbamos para eso,
ya tendremos tiempo,
en definitiva,
donde un pueblo
que no contaba para nadie,
se convierte en patrimonio
para el resto de nuestras vidas.

Nunca habíamos estado 
tanto tiempo fuera de casa,
pero es que pareciera
que llevásemos
la casa a cuestas
sin la necesidad
del obligado retorno.
Esta balada me supo a gloria,
hemos vuelto a vencer.
Estáis invitadas,
mi viejo no se equivocaba.

_A mi nuevo Pueblo_