- No sé-.
- ¿Y mi perra?
- Aquí-.
- ¿Y mi "Hijoa"?
- En mi-.
No estoy
preparado
biológicamente
para tal desempeño,
sin embargo,
ella,
le amuebla
poco a poco
su casa
inundada
de líquido
amniótico.
En ella
se depositan
todos nuestros
deseos
porque yo,
como hombre,
no podría
soportarlo.
En ella y en él
se sustenta
el primer
vínculo,
el más puro
y exclusivo
de los que existen.
Ell@s juegan
a vestirse sol@s
mientras yo,
a escondidas,
les miro
divertido.
Yo no podría
hacerlo mejor
ni como padre,
ni como hombre;
no me corresponde
ni siquiera
intentarlo.
Os admiro
y envidio
desde el respeto
que os profeso.
¡Sois ejemplo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario