si de mayor cree que irá
sola a los sitios.
Y me dice que sí, claro,
con firmeza y determinación,
pero hacerlo sola
no significa lo mismo
para ella que para mí
porque al final
siempre acaba apostillado
que con su Tate.
Otro texto sobre los referentes,
los ídolos, los modelos
y los importantes,
refiriéndome únicamente
al elemento humano
de considerarse una persona.
Porque ¿cómo creéis
que crecemos y sobrevivimos
si no es acompañadas?
Pues eso le pasa,
que sola pero con su Tate.
Yo no recuerdo haber tenido
esa sensación,
pero seguro que la tuve
aunque fuera de más mayor.
La tranquilidad de contar
con alguien, sentirte
la protagonista blindada
gracias a la actriz de reparto.
Saber que no estás sola
en este mundo
es de las pocas
verdades absolutas
que llevamos a acariciar
durante la vida.
Sola en el autobús,
sola en la calle,
sola hacia el instituto,
sola a la vuelta...
...pero con su Tate.
Que idea tan maravillosa
y extraordinaria
al sentir y/o creer
que será así eternamente.
Por eso, cuando
la inocencia se pierde,
llega el vacío y la desolación
por la deconstrucción
de todo lo que se preveía
imbatible.
Harás lo que quieras hacer
sola o acompañada,
la decisión será siempre tuya.
Ese es de los poquitos
aprendizajes puros
que te transmitiremos,
desde el útero hasta la cuna
pasando por la primera infancia.
Vas a ser tan
ideológicamente poderosa
que, sola o no,
serás ejemplo,
serás lección.
Y llevarás mochila
como la de papá,
no de las que utilizan
como arana arrojadiza
para echarnos piedras
sobre nuestro propio tejado.
Sola pero con tu Tate
ojalá,
ojalá en algún momento
el Tate sea capaz
de comprender
lo determinante
que va a ser en tu vida.
Estamos en ello, cariño.
El Tate también.
No hay comentarios:
Publicar un comentario