martes, 20 de junio de 2017

Remunicipalización de la muerte

Qué manía con
guardarlo todo.

Todos los días
veo el esplendor
del cementerio de
La Almudena 
desde el autobús
y pienso para qué
el muro de ladrillo,
¿alguien tiene intención
de escaparse?

Cuando la muerte
se externaliza,
implica compra/venta
y lucro,
no es muerte
sino negocio.
Aboguemos por
remunicipalizar
el final
que a tod@s nos espera
fuera de ritos
excluyentes
y plegarias sordas
que solo conducen
al teatro de la muerte
por risa.

Que con mis huesos
construyan farolas,
parques y bancos,
bancos de madera
para sentir el peso
de la carne viva
sobre mis espaldas. 

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