por la emoción
de una buena noticia.
Porque por muy pocas
que recibamos,
todas se merecen
su tiempo, dedicación y homenaje.
Y lo vuelvo a hacer sin pastillas
demostrándome a mí mismo
que la mejor salud mental
es el advenimiento de la felicidad.
He soñado con ser
una civil de Minneapolis
disparando a bocajarro
a un ICE;
he soñado expropiando
a un banco 🏦
y dejándolo en los márgenes
más vulnerables;
he soñado desahuciando
a la policía mientras
me suplicaban agonizantes;
he soñado reconvirtiendo
a un facha encerrado
de por vida en una institución.
He vuelto a dormir tranquilo
dando la paz a mis hermanas
y a ningún Dios que se precie,
con pijama medianamente
gordito y los pies 👣 descalzos.
Por fin un contagio deseado,
hardcore, rabia y sueños convulsos
que le levantan el ánimo
a cualquiera.
Aquí la que madruga
es por trastorno
o por obligación
porque no hay curro
que esté bien pagado.
La necesidad de explotar
y subirte a la ola
de la onda expansiva
para que nada ni nadie
se quede sin su ración.
El clímax REM
con reflejos involuntarios
de puñetazos y patadas
sin parar
con el suficiente odio
predemeditado como para
dejar en ruinas todos los privilegios..
Que a gustito, joder,
volver a dormir tranquilota
sintiendo caer el peso
de los párpados sobre los pájaros
en la hierba mojada
donde se acomoda mi cuerpo.
Esa especie de anarquía
que anhelo y añoro
pensando que todo iría
un poquito mejor ❤️🩹.
Espero hacer una tercera parte,
mientras tanto me conformaré
con hacer prisioneros.
Aislamiento y lanzallamas (LCDM)
No hay comentarios:
Publicar un comentario