jueves, 29 de enero de 2026

He vuelto a dormir tranquilo (Parte II)

He vuelto a dormir tranquilo 😪 
por la emoción 
de una buena noticia.
Porque por muy pocas 
que recibamos,
todas se merecen
su tiempo, dedicación y homenaje.
Y lo vuelvo a hacer sin pastillas
demostrándome a mí mismo
que la mejor salud mental
es el advenimiento de la felicidad.

He soñado con ser 
una civil de Minneapolis
disparando a bocajarro 
a un ICE;
he soñado expropiando 
a un banco 🏦 
y dejándolo en los márgenes 
más vulnerables;
he soñado desahuciando
a la policía mientras
me suplicaban agonizantes;
he soñado reconvirtiendo 
a un facha encerrado
de por vida en una institución.

He vuelto a dormir tranquilo
dando la paz a mis hermanas
y a ningún Dios que se precie,
con pijama medianamente 
gordito y los pies 👣 descalzos.
Por fin un contagio deseado,
hardcore, rabia y sueños convulsos
que le levantan el ánimo 
a cualquiera.
Aquí la que madruga
es por trastorno
o por obligación
porque no hay curro
que esté bien pagado.

La necesidad de explotar 
y subirte a la ola
de la onda expansiva 
para que nada ni nadie
se quede sin su ración.
El clímax REM 
con reflejos involuntarios 
de puñetazos y patadas
sin parar
con el suficiente odio
predemeditado como para
dejar en ruinas todos los privilegios..

Que a gustito, joder, 
volver a dormir tranquilota
sintiendo caer el peso
de los párpados sobre los pájaros
en la hierba mojada
donde se acomoda mi cuerpo.
Esa especie de anarquía 
que anhelo y añoro 
pensando que todo iría 
un poquito mejor ❤️‍🩹.

Espero hacer una tercera parte,
mientras tanto me conformaré 
con hacer prisioneros.
Aislamiento y lanzallamas (LCDM)

lunes, 26 de enero de 2026

He dormido tranquilo

Sin pastillas, esas vinieron después 
tras descargar la tensión.
Una buena noticia
podría ser el mejor
somnífero de todos.
Como esa imagen onírica 
en la que te posas
sobre el colchón 
y te hundes hasta
desaparecer a otro lugar,
como si todo lo que
hubiera aprendido 
es todo lo que 
me hubieran quitado.

Pero está descarga a penas 
dura una o dos noches
porque la rueda 🛞 
sigue girando y acumulando mierda.
En todo caso,
soy de los que piensa y siente
que merece la pena
valorar la conquista,
saborear la victoria,
acordarse del éxito 
por muy fugaz que fuese.
Las ciudades y sus dinámicas 
son responsables 
de la gran mayoría de insomnios.

Pero qué bien sienta
dormir tranquila,
con una sensación de paz
inmutable, imperturbable, impagable.
Ser protagonista 
de suelos que no elegiste
pero que te sacan
sonrisas mientras duermes,
para despertar colmado 
de algo similar o parecido
a lo que llaman felicidad,
cada cual cona suya.

Haciendo balance 
son muy poquitas
noches buenas
en comparación con las hostiles,
como cuando repasas
la lista de profes y de profas
que tuviste y te das cuenta
que solo huele a mierda
excepto algún salvoconducto 
que por algo se grabó 
en tu retina.

Me gustaría acostumbrarme
a dormir tranquilo 
y hacer de las noches
una tradición 
de hogueras, canciones y bailes.
Así que como no espero nada
de la oscura nocturnidad,
que por lo menos llueva
y tape cualquier ruido 
urbano y mental.

jueves, 22 de enero de 2026

Calentar las manos

+ Papá ¿te caliento las manos?
Ella siempre tiene
una temperatura 🌡️diferente,
una de esas con la
suficiente empatía 
como para darte
calor 🫠 o frío 
según lo que necesites.
No es que se ponga
los zapatos 👞 🥿 del otro,
sino que se sabe de sobra
los diversos caminares
para adaptarse a todas
las situaciones.

Abre el gesto
de sus manos pequeñas 
para indicar consentimiento,
preocupación y dedicación,
dando la posibilidad
de que las mías 
se acerquen a las suyas 
para sentir 
el coque tectónico 
de nuestras palmas 
junto con el reposado
aleteo de nuestras falanges.

Me mira 
mientras yo aparto la mía 
para centrarme 
en sus delicados movimientos 
de alante hacia atrás.
Aprovecho para poner
mi mejor cara de regocijo 
para encontrar en la suya
la satisfacción del
complacer a alguien.
El frote suena
como a palo de lluvia 
y me imagino un olor parecido
a piel de naranja 🍊 🧡.

+ ¿Ya, papá? ¿Están calientes ♨️?
- Todavía no, hija, sigue un poquito más.
Y continúa comprometida 
con la causa y el propósito 
de cuidar y calentar
más que un radiador eléctrico 
cuya electricidad controlan 
las multinaclonales,
pero ella, ay ella,
capaz de gobernar
todo mi universo conocido 
y por conocer.

No me canso de insistir
en la importancia 
de los gestos, del detalle oculto,
del matiz inverosímil,
de la idea desproporcionada
por la que nadie apuesta.
Sentirme atrapado
en sus fauces 
como si fuera una mosca 🪰 
dentro de una planta carnívora 
me parece una buena
manera de morir.

- Ya las tengo calentitas, gracias 
¿mañanas me las calentarlas otra vez?
+ Claro que sí, papá.
Y cada cual vuelve a su juego,
a su tarea, a sus funciones 
deseando que llegue
el día siguiente
para volver a exprimir 
esta pequeña escena 
de cuidados, amor ❤️ 😍 
e ideología.
Porque sí, se llama
la ideología de conectar 🧩.

martes, 20 de enero de 2026

La balada del Palacio

Viaje relámpago 🚗 🌩️ 
de ida y vuelta en apenas
24 horas donde no
vimos la bahía,
pero sí que sentimos la humedad
en cada poro de la piel,
con cada acorde
que salía de las guitarras.
Sumar kilómetros 
es otra mis cosas
favoritas de la vida,
y hacerlo llenas de humo,
migas y sudor 
no está pagado en ocasiones.

La excusa un fin de gira.
El propósito seguir
construyendo sin interferencias,
sin interrupciones,
con la mirada en un solo sitio.
Las ganas, como siempre,
desbordadas, pero debidamente 
planificadas para que nadie
padezca consecuencias negativas.
Incluso así pesa,
pesa delegar y liberarte
unas horas porque eso
quiere decir que alguien 
se está haciendo cargo.

Se lo explicamos
aunque se mueran de pena,
aunque nos muramos de pena.
Que lo necesitamos
y lo vamos a hacer 
con la mejor
de nuestras intenciones,
con todos los detalles
bien medidos 
y todos los cabos 
bien atados.
Porque es difícil 
que se nos escape algo
y porque es nuestra manera
de entender cuando acompañamos.

Salir de Madrid es la peor
de las odiseas.
Madrid lleva muchos
años siendo más enemiga 
que aliada.
Cogemos la de Burgos
tó p'arriba,
luego un poquito 
a la izquierda
donde descienden 
abruptamente las temperaturas
para llegar a Aguilar
y recibir el agua torrencial 
cada vez que pasamos
por Reinosa.

Hay cosas que no cambian
y por nada del mundo
queremos que cambien.
Hay otras tantas cosas que sí,
pero eso es harina de otro costal.
El último tramo pasado
por agua y sin luz
pese a las farolas
y los castros.
Llegamos y todo
sale a la primera
porque hemos tenido
más de cuatro horas
para ponernos al día 
y subirnos a la vida,
el fomo lo llaman ahora.

Como diría Estopa,
nos pusimos las camisetas
de los conciertos,
que cada vez son más 
porque es el 
único capricho que mantenemos
y a la puta calle
con lluvia fina y sin pizca de frío.
El Palacio de Deportes 
de Santander, majestuoso
y al lado de El Sardinero
donde hace años 
comimos con amigas.
No se parecía a una lata de conservas 
ni nos dieron
la que nos correspondían.

Buscamos bebida fría 
y vasos serigrafiados.
Saludamos al viejo Richard 
y nos deleitamos
con el entorno,
del momento previo
al que da comienzo
un evento que tiene
tantos significados.
Hablamos de curro,
de hij@s y del norte ⬆️ 
ya en manga corta,
con la mochila de siempre
en el suelo
y los abrigos apoyados.

Y ya está,
el enésimo show en directo
desde aquel 2009
en el Palacio de Deportes de Madrid 
con un piano en mitad
del escenario
y una Luna de miel
que nadie querría 
para sí mismo.
Lo mismo que en 2011 
en la sala Kitchen en O'donell,
con aquellos pijos de
jersey y camisa
en el primer concierto
de la Contrabanda.

Como solemos decir:
pocas cosas existen
más antiguas que nosotras.
Corrieron los vasos 
de mini con su cerveza 🍻 
sin presión 
hasta el punto 
que les tuvimos
que meter baza.
El desencanto de la burguesía 
santanderina,
descafeinada y aséptica 
para ser un partido en casa.
Por eso, entre otras,
tuvimos que ir,
para dar muestra y ejemplo 
del comportamiento digno
que dicho evento merecía.

Y el enfado entre risotadas 
jajajajajjaja
pero ¿qué quieres que hagamos?
¿tiramos el mini?
¿pido perdón por los golpes?
Noooo, qué va, todo formó parte 
de la excelencia de un viaje
relámpago que
nos volvió a iluminar a solas,
sin pequeñas estrellas,
solo nuestras sombras,
humildes, precavidas, comprometidas.

De verdad que no es
para que se nos escuche más alto,
es porque lo sentimos
de una manera auténtica 
y sincera,
tan absoluta como cada verdad
que cada persona elige 
para encontrar algo de coherencia.
Se lo contamos a Álex y Rocío
con pelos y señales,
de Ávila y con dos hijos
que tampoco estaban presentes.
Era momento de desatar
y sacar cada emoción contenida,
cada rabia paciente
ante la disimulada mirada
de la peña del norte.

Nos fuimos cantando
El vals del adiós 
como siempre estuviéramos 
en medio de la plaza Garibaldi
gritando que te echo de menos.
Meándonos como perras 🐶 
anduvimos zigzagueantes
con risitas excitantes 
de una sensación 
que nos gustaría 
experimentar mucho más.

Echamos cuentas,
hicimos reforma 
y cambiamos todo el cableado 
exhaustas de amor, profundidad 
y filosofía.
Porque sí, dio tiempo
a desgranar el sistema público 
educativo ebrias de ideología,
chistes y memes
y a acordarnos de que no pasa nada
por no acordarse de nadie
por una horas.
Hasta mañana,
porque nuestro mañana 
siempre ha sido nuestro hoy.


lunes, 12 de enero de 2026

La balada de Sevilla Este. Parte II

Volvimos con
alta velocidad 🚄 
como se vuelve siempre
a los lugares añorados.
Hacer amig@s
a muchos kilómetros/hora
no lo consigue
mucha gente
porque para frenar a tiempo
hay que estar muy preparada.
Un viaje low cost sin mamá 
para desconectar del cole,
el curro y los ritmos frenéticos
abogando por el derecho 
al descanso, el ocio y la pereza.

Una mayoría de edad antes
habiendo superado la adolescencia,
aprendimos que la palabra
picadero tiene más acepciones,
que Ulises fue majestuoso
y que Triana, además de ser 
un barrio y un puente,
fue montada sin expectativa 
alguna de que nuestr@s hij@s
lo fueran a hacer 
muchos años después.
El tiempo se define
por los que desaparecen
y por las que aparecen.

El arte de mis prim@s,
el anfitrionismo de mi Tita 
y el acompañamiento de mi Tito.
Toda casa es mágica 
cuando te reciben, acogen 
y te quieren.
Esa sensación antigua
de juntarnos en las 
puertas abiertas
de los pueblos.
También en porches y garajes
donde asoma el sol
por las mañanas 
y te dan las tantas 
de madrugada.

Los naranjos,
los limoneros,
la María Luisa,
los bancos provinciales,
los barrios al otro lado del río,
la feria,
la Calle Tokio 🗼,
el pan caliente,
la yegua y su herradura,
las casas con varias plantas
para jugar eternamente 
al escondite,
el jacuzzi,
el azahar.

Mi hermano,
mi prima,
la salud mental;
mi primo,
la precariedad;
mis hij@s,
el oscuro porvenir;
mi vieja,
la enfermedad;
mi tita,
el padecimiento;
las mujeres y sus cachorr@s.
Y yo, mi contradicción.

Pero aún más importante:
mi hermano y sus esfuerzos 
sobrehumanos;
mi prima y sus huecos
por encontrar;
mi primo y sus lugares 
conquistados;
mis hij@s y su 
combativo futuro;
mi tita y su resiliencia;
y mi madre la imparable,
porque cuando pare,
se muere.
Y yo y los posos,
mi legado.

Igual que llegamos
nos fuimos,
sin abrigos
ni nada que reprochar a nadie
porque desde el Este ➡️ 
de Sevilla
nadie sale mal parado,
en ninguna estación del año,
que para eso
las hemos probado todas.

_A mi familia sevillana_

sábado, 10 de enero de 2026

Se ha muerto El Robe

El follaje no deja
ver más allá 
con la noche bien entrada
y los miedos sacudiendo
cada atardecer.
Las flores ya
no tendrán motivo
para que la luz cantada
les atraviese
y los animales se nutran.
Y que el cielo cambie
si quiere,
que todo cambie
de una puta vez
para respirar tranquilas 
aires conscientes de presente.
Que no se arrepienta nadie
por las ganas de rebeldía,
él no lo querría.
Cada destello un puñal 🗡️,
cada matiz un lienzo,
con cada esquina
una nueva perspectiva.
Que corra el agua 💧,
que se corra la voz,
que se corra la peña
y tiriten los cuerpos
con el titilar 
de cada estrella ⭐.
Esos besos de campo
a las sombras del valle
con los cerezos en flor
y un manto de luz
que inunda la inspiración.
Toda la vida buscando
musas para no sentir
que vives de rodillas, joder,
no hay nada menos feminista.
El rastro salvaje 
de los instintos 
más humanos que animales,
qué culpa tienen ellos.
Arde la madera
sin rechistar
con el crepitar del fuego ❤️‍🔥,
huesos, ceniza y humo.

Se ha muerto el puto 
Robe Iniesta.
No te homejaeo a tí,
so payaso,
celebro la banda sonora
de tres generaciones.


viernes, 9 de enero de 2026

Pura estética

Hay estéticas que seducen
y otras que incomodan.
Tanto para una como
para la otra
hay dos opciones 
externas posibles.
Está la de no opinar
llevándolo todo por dentro 
y está la de atreverse
a opinar sin haber
recibido ninguna
demanda de hacerlo.
A mí me suele 
pasar esto último 
no siendo una persona
que de su opinión 
sobre las estéticas
de l@s demás.

Dada la introducción 
ya se podría entender 
lo que quiero transmitir 
pero no voy a parar aquí.
Mi pelo,
mi ropa
mi estilo
lo decido yo,
no hago daño a nadie
tomando estas pequeñas 
decisiones.
Nadie va a influir para mal
pero ni siquiera para bien 
en mis apetencias estéticas.

He abrazado modas,
he querido ir
a contracorriente 
y ahora exploro
como un pez 🐠 
que navega por el océano 🌊.
Solo una vez tuve
un problema en la calle,
pero eso fue cosas de nazis.
Ni en casa 🏠,
ni en el curro,
ni en las plazas 
me han puesto condiciones
ni aunque quisieran.

Pura estética 
relata el desencanto ajeno
de la mirada prejuiciosa 
que entra sin llamar.
No ocultaré que hay 
cierta parte de ánimo 
en crear incomodidad 🫦,
pero el problema 
seguiría sin ser mío 
ya que todos los días
me levanto y me acuesto 
sintiendo que soy el mismo.
No pasa nada,
escribo sin acritud.
aunque ya no tenga
ni olfato ni gusto.

Yo no soy ningún
superviviente,
no poseo nada especial
que tenga algún mérito,
así que no te avergüences 
si yo no me avergüenzo,
que el día a día 
merece muchas más 
atención en otras cosas
de mayor interés.
Yo respeto todas
las estéticas 
menos la de los nazis,
ya sabéis,
pero porque 
ni siquiera
defiendo su existencia.

Estoy ocupado.
Que se ocupe el resto.
Ocúpense.

jueves, 1 de enero de 2026

¿Qué pasa, peña?

Celebrar 🍾 por tradición 
es lo mismo que hacerlo
por inercia.
Hay veces que deberíamos 
de ser más conscientes
y auténticas,
no dar puntada sin hilo
y buscar la coherencia,
el sentido, la emoción.
Que te necesiten
no necesariamente 
tiene que ver con
la dependencia,
sino con el ojo clínico 
de saber cuál es tu sitio
y cuál es tu momento.

Así empezamos el Nuevo Año
otra vez,
hablando se salud mental
con más escucha
qué protagonismo intrusivo,
con más presencia 
que palabras de relleno,
con más anonimato 
que furor desatado.
Las que sufren diariamente 
lo saben bien
y no las atendemos
generalmente con acierto.
Porque dicen de la infancia,
pero el ego oscuro 
solo viene de los adultos.

Prioridades, sacrificios,
cesiones y pérdidas,
todo viene a relacionarse
con lo mismo,
con el saber estar 
y la disponibilidad,
con la habilidad y el estilo 
de tomar decisiones
intrascendentes
que para alguien
significan la vida,
con dar ejemplo 
y reformularlo
hasta que se entienda
de una vez por todas.

El Día 1 siempre
me ha sabido diferente,
una mezcla de nervios,
ilusión y miedo.
Un reseteo simbólico 
que en realidad
se puede ejecutar
en cualquier época.
Una excusa más 
para simplificar lo complejo 
y reducir lo que te hace daño.
Una traca de petardos y cohetes🧨 
que se podían meter por el culo.

Una siempre habrá de acordarse 
dónde y con quién estuvo
en aquella Nochevieja 
de aquel año tan característico
para seguir construyendo 
una memoria colectiva 
que aplique un poco de calma
y serenidad a cada individualidad,
porque después y del clímax 
llega el reposo
y ahiy es donde de verdad
deberíamos saber estar.

¿Qué pasa, peña?
¿Estamos o no estamos?
Yo elijo que sí.

_A 2026 y todas sus gentes_