sábado, 7 de diciembre de 2024

Y nos volvimos a ver

Y nos volvimos a ver
como nos veíamos antes,
sin tanta responsabilidad 
ni cargos máximos
de nuestros cuidados.
Nos pintamos las uñas,
comimos sin interferencias,
vimos una peli entera,
nos echamos una siesta,
elegimos la ropa por turnos
y nos fuimos tan adolescentes 
como hace veinte años.

Con amigas, siempre con amigas
tan dispares como nuestras
personalidades.
Volví os a tener
un objetivo 🎯 común 
sin la preocupación 
de tener que defenderse 
de nada, absolutamente de nada.
Por lo que el planeta
sigue girando,
pero por una vez
nos despojamos 
del compromiso 
que una vez elegimos 
y nos dejamos llevar
enraizadas por donde
quiso la semilla.

Y nos volvimos a ver
atentas,
pero desde otros lugares
tan necesarios y deseables
que ojalá pudieran
repetirse con mayor frecuencia.
Darse la mano
sin la posibilidad de alertas,
agarrarse las piernas fuertes
para sentirnos segura,
conversar sobre algunos temas
que llevaban años aparcados,
beber sin hora y sin filtro,
hasta donde lleguemos,
hasta donde podamos,
porque seguimos pensando
que tenéis derecho
a llegar borrachas,
y solas, si se diese el caso.

La cuenta atrás se nos 
echó encima,
así que nos colamos
en lugares no correspondos
buscando la sombra de la sierra.
Una vez situadas,
ya en la balconada,
corrimos peligro de muerte
por precipitación emocionante
de los corazones,
pero nos sujetamos tan fuerte
y tan sinceras
las que allí estábamos,
que nadie cayó al vacío.
Acabó con entre poetas y presos
proclamando la gloria
hacia las mujeres y todas
las personas que se posicionan
desde el feminismo.

Regresamos y nos volvimos a ver
en casa a solas,
sudorosas y aventadas 
las gargantas.
Volví al palacio en aquel 2017
y me dormí tranquilo,
orgullo y digno 
por habernos visto volver.
Desde La Raíz 🫚 
de mis entrañas,
hasta la próxima,
porque está no ha sido la última 
ni por supuesto 
fue la primera.
Son más de veinte años, joder.

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