jueves, 25 de febrero de 2021

"La vuelta"

"Estoy parado en la vuelta,
nadie se acerca,
nadie se aleja,
nadie me asusta
de la tormenta"

En el Paracuellos
del Siglo XXI
hubo conato.

Más de un año
preparándonos
para La Vuelta:
Sábado, 13 de marzo, La Riviera.
Otra vez en sábado.
Mis campos de batalla
en playas deshauciadas
donde nos situamos
de espaldas al mar,
a las ola,
a contracorriente.

Claro que sufrimos
por el tiempo
que nos han quitado,
pero seguimos 
amando libremente
y sin cadenas
la idea
de volver a vernos.
"Es mentira
eso de que ando
en otra cosa
porque solo 
pienso en ti".

Cuando seas capaz
de ponerte
en el punto ciego
de la curva,
sin luminiscencias
y con los ojos cerrados
dando un salto de fe,
me llamas,
porque ya estarás
a nuestra altura,
en kursiva,
con letras que no
utiliza nadie
porque son nuestras.

Estoy parado
en La Vuelta,
sigo esperando,
llorando,
abierto,
más puro que nunca,
muerto de miedo,
con talento
y el punto de mira
en el futuro
más brillante
que soñé jamás.
Acercaros,
encontradme,
es una orden,
y ser la tormenta
que me haga sentir
con desgarro
el sentimiento
de amparo.


_A "Ninguna ola",
a La M.O.D.A,
a Mi Kuadrilla_

Hasta el próximo disco.



miércoles, 24 de febrero de 2021

"93 compases"

*Copandilla: es la entidad
kilométrica vital
compuesta por
dieciséis y unidades
de vida (más las que vengan)
qué se organizan
en un grupo:
LA KUADRILLA.

La palabra 'oportunidad'
nunca sonó tan rota
como ahora.
Con cada golpe de tambor
se destroza una ventana.
Carburamos para mirar
al sol de frente
y aunque siempre perdamos,
sabemos que un día el sol
dará vueltas de campanas.
El sonido acústico
de las carreteras
norteamericanas
de los antiguos discos.

Que no se me olvide contaros
que en esta canción
se esconden acordes
de los "Héroes del sábado",
quizás por eso
sea mi favorita.

"Hay un dios
que me ha encontrado".
Aquí me hallo
con ella,
y por tanto
con vosotras,
tomando la curva
dónde no se pondrán
flores por suceso trágico,
sino porque abramos
un mercado
tan municipalista
como nosotras.
Bendita locura
perderme contigo,
bendita vida
pasarla a tu lado,
valiente muerte juntas.

"La noche cae en escena"
y no seré yo
quién se atreva
a sobreviviros.

Mis campos.
"Mis compases
para no caer de pie
en esta habitación".

martes, 23 de febrero de 2021

33%

Al 33 por ciento.

A mi edad
no se le puede
hacer una regla de 3
porque resultaría
insuficiente
para la X
que hay que despejar.

Tengo
varios
Buenos
amigos
que tienen un
33% de discapacidad,
algún que otro conocido
y demasiados
sin diagnosticar.
La edad de Cristo
dicen.
¡Mis cojones!
Ateo y con cordones,
por fuera,
como los tolis.

He salido indemne
de varios tribunales
y la palabra 'tribu'
me suena 
a demasiado alternativo.
Muchos días
voy con menos 
del 33 por ciento
de batería,
pero siempre llevo
la alerta antifascista,
por lo que pueda pasar.

La edad mortífera
de los mitos,
pero a mí siempre
me parecieron
exacerbadamente
mitómanos.
La edad de las leyendas,
pero a mí las leyendas
me parece que se escriben
con letra muy pequeña.
A esta edad
todavía no he matado,
pero según cumplo
más años,
me muero 
por seguir matando.

Más canas,
más barriga
y no menos odio.
También oigo poco,
siempre con mocos
y más duro el coco.

Nos hacemos mayores
dicen cada vez que 
cumplimos años.
Llevamos haciéndonos
mayores
desde que nacemos.
Y a veces cansa.
Cansa hasta tal punto
que hay días
que no encuentras consuelo.

Pero luego está lo bueno.
Lo dignificante
y mágico
de los conseguido.
Cosas que entran dentro
de lo esperable
por las que uno
se siente orgulloso,
porque claro
que paso por el aro,
hipocresía cero.

Reivindico el
concepto de familia
escindido
de la corriente conservadora.
Reivindico
la fuerza de trabajo
en lucha contras
las garras neoliberales.
Reivindico
la crianza
sin etiquetarla
en las llamadas
disciplinas positivas.
Reivindico
el progreso
y la justicia social
sin ápices de eufemismos.
Y reivindico
la amistad
alejada
de manadas neonazis.

En este punto
me encuentro.
Me gustaría retomar
viejas amistades
más que procurar
otras nuevas.
De lleno
en esta etapa adulta
a medio camino
entre la responsabilidad
y el embriagamiento
de viejos sueños.

Claro que los cumplo feliz.
Por lo que soy.
Por todo de lo
que me rodeo.
Por lo que me queda.


_A mis 33_


"Conduciendo y llorando"

Tiempos modernos
y sociedades fantasmas.
Nosotras en medio.
Si fuéramos sirena
no sería de policía,
sino de ambulancia.
La emergencia
de atendernos.
La boca de metro
que siempre nos lleva
al mismo sitio.

No todas conducimos
pero sí que todas
lloramos.
¿Estás bien Kuadrilla?
Oasis urbanos
donde nos complacemos
curando las heridas
de toda una generación perdida.

"Si puedo elegir
un recuerdo
me quedo contigo",
cosiendo,
sentados,
mirándonos.

Sujetamos a las crías
bien fuerte
con la mandíbula
por carreteras secundarias
cómo
"los tallos que no se
doblaron al viento".
Pertenecemos
a este momento.
No somos un anuncio,
somos un "Salvados".

lunes, 22 de febrero de 2021

"Semifinales"

El órgano.
El coro.
Los altares.

Directamente
de los suburbios,
La Kuadrilla
en el mapa.
El romanticismo
de la periferia,
la rebelión de los barrios.
De Francia
sólo nos interesa
la Revolución.
Cantamos en estadios,
dormimos en autobuses,
planificamos en supermercados.

La eliminatoria
de nuestras vidas
"porque hemos sido
tantas cosas que
no caben en un himno".
Un público entregado
donde las cosas
se arbitran
en asamblea.
Y si necesitamos
un descanso,
nos lo tomamos,
pero sólo cinco minutos
para no hacernos daño.

Siempre fue más difícil
subir escaleras borrachas
que bajarlas
porque sabes
que te estarán esperando.

domingo, 21 de febrero de 2021

"Barcos hundiéndose"

Nacimos sin saber
quiénes seríamos
pero sí dónde
estaríamos: El lugar.

La Kuadrilla
no deshaucia,
ni por tierra
ni por mar
ni por aire.
Para poder crecer,
algo en lo que creer.
Las cuerdas al tacto
de su espalda.
El viento del esfuerzo
de la trompeta
resbalando.
Dormir nunca
fue una opción,
por eso,
de madrugada, 
nos vestimos
de marineras
para alcanzar
la mar.
Navegando
no hacen falta
máscaras
ni mascarillas,
ni pantallas
que nos pixelen,
solo
"piensa en algo
divertido
que les haga
disfrutar"
hasta encontrar
ese final exagerado
que un día soñamos.

sábado, 20 de febrero de 2021

"Colectivo nostalgia"

Si fuéramos teclas
de un piano
seríamos las negras,
en minoría y señaladas.
Trozos de trompeta
entre humo y risas.
Un reloj que avanza
contundente.
Hace tiempo
que rompimos
las cadenas
con la acción directa.
"Somos" de otra época,
"ingobernables por el oro".
Por eso cuesta sentirse
parte del momento.
No pasa nada
por sentirse sola
y llorar con
los ojos abiertos,
tranquila,
"puro sentimiento"
lo llaman.

El colectivo frente
a los individuos
que lo conforman.
O eso fuimos
hasta cambiar
de formas, colores y lugares.
Noches en donde
se podía haber 
acabado todo
y noches donde
hubiéramos
detenido el tiempo,
para ser rocío y acorde,
sexo y olvidó.
Por eso,
en cierta manera,
conseguir
a La Kuadrilla
es perderlo todo
porque no te queda
nada más por ganar.

viernes, 19 de febrero de 2021

"Memorial"

Una estatua
en medio del mar,
eso es lo que se merece.
Un recordatorio
en la pared del Chiscón.
Cuando el cumpleaños
de una
es el cumpleaños de todas.
Hay fotos que lo demuestran.

Existe un cachito de campo
donde cosechamos
los éxitos.
Y existen cientos de noches
donde emborrachamos
las penas.
Lagunas de amor
en aeropuertos
que nos han llevado
a muchos rincones
del planeta,
juntas o por separado,
con la camiseta morada.

"Si rompemos la ola
y te parte la voz",
estaremos de concierto
ebrias de pitis ilegales,
"habrá miles de voces
cantándolo en tu memoria".
El caos de La Kuadrilla
un reflejo de tu envidia.
La memoria centenaria
de todo lo que hicimos
y los pasos legendarios
que todavía hemos de dar.

El acordeón del tiempo
que sonará en nuestros
cementerios.
Cuando la leyenda
y los hechos reales
se basen en lo mismo.

jueves, 18 de febrero de 2021

"Banderas sin color"

Ruido blanco
distorsionado.

La ciudad se nos
queda pequeña
y por eso parimos
nuevos campos
en los que reconocernos.
Los barrios se reflejan
en los charcos
y las fachadas
ya no son de nadie.
Banderas grises
que hacen
la competencia
a trapos sucios.

"En Burgos bajo la lluvia",
La Kuadrilla
un festival,
las flores
que repartimos
de nuestros
cuerpos esquizos.
Nunca robamos a nadie
porque nunca
nos faltó el amor.

Nochebuenas 
el 15 de agosto
y carnavales
el 24 de diciembre.
Invierno, verano,
invierno, verano.
Invierno, verano,
invierno, verano.
Invierno, verano,
invierno, verano,
llorar, reír, follar
¡qué más da
mientras sea juntas!

¿Cuántos suspiros
llevamos?
¿Cuántos momentos
cruciales?
"Las voces de la gente"
somos nosotras,
soy yo.

miércoles, 17 de febrero de 2021

"Regresso o vida"

El día que nos falte
la primera,
montaremos una fiesta
por montera.
El homenaje justo
que tenemos preparado.
Cazador cazado.
Nosotras presas.
Pero antes
que todo eso
La Kuadrilla
será abuela.
"Los ricos son más ricos,
La Kuadrilla despacio".

Se escuchan
los silbidos rotos
de un acordeón
cada noche,
como cuando éramos
una bomba
bien planificada,
sin testigos,
sin pistas.
Y explotaba
sin víctimas
ni daños colaterales,
solo un himno artesano
hasta el colapso.

Sé quién eres.
Sé quiénes sois.
Sois el artefacto
perdido
de la República,
el corazón transplantado
para seguir latiendo,
el objeto sagrado
de la colección privada.

Fuimos noticia
por abrirle los ojos
al mundo entero.
Frío.
Río.
Yo.

martes, 16 de febrero de 2021

"Un bombo y una caja"

Un instrumento
de viento
da comienzo
a la era.

La niebla
como culpa 
de lo que 
hicimos ayer.
Por partes
marítimas
compartimos
la ola
que nos arrastra.
Aún no estamos todas,
nos lo recuerda
el sabor salado
del sudor
y del mar.

De los mismos
cuatro puntos cardinales.
Hemos estado
en las mismas playas,
hemos subido
a los mismos montes,
"cada hora dura
una semana",
por eso no importa
que pase tanto
tiempo sin vernos
pese a la memoria
inflexible de
los recuerdos.

"Me gustan canciones tristes
porque habla de gente
que apartasteis".
La Kuadrilla oceánica
a la deriva
entre cielo y agua,
repele el ataque
de los tiburones
y se resiste a ser carne
para las hienas.

En medio de la nada
con la primavera
de fondo,
solo un bombo y una caja.

domingo, 14 de febrero de 2021

800 balas

Mi munición.

¿A cuántos habré
matado con
sudor y tinta
y a cuántas
he intentado
quererlas a través
de las palabras?

Pues ya van
800 disparos
con sus
800 balas.
Terrorismo literario
si queréis.
Sin armas,
sólo mi lengua afilada
como el rap 
que nos hace falta.
Casi siempre
en positivo,
alguna que otra
dosis de veneno
y ningún antídoto.

800 balas
no es una película española,
ni una copia barata
de western americano.
800 balas 
son todas aquellas cosas
que arrastro
y un patrimonio
que podría parecer escaso.
Pero también es todo
mi potencial
y todo lo que
no os ha llegado.
Porque me queda
para rato,
ni fogueo,
ni hacerse el muerto,
ni disparos al aire.
Todas,
las 800,
directas al cráneo
pasando por el corazón,
de abajo a arriba.

_800 textos en Un Refugio En Tu Portal_

sábado, 13 de febrero de 2021

Lavarse las manos

Cuando lavarse las manos
no significa
mirar hacia otro lado.

Entra al baño
medio corriendo
y a oscuras.
Me llama para
que encienda la luz
mientras escala 
el sanitario.
Ya de pie
y apoyado en
el lavabo,
me sonríe confiado
por saber anticipar
el orden de la pasos.
Levanta la manivela
del grifo
y se moja 
la mano derecha.
Le recuerdo que debe
hacer lo mismo
con la izquierda.
Lo hace y baja
la manivela
cortando el chorro
con intención
sostenible.
Con la mano derecha 
presiona el dosificador
del jabón
mientras espera paciente
con la izquierda
el impacto de la sustancia.
Examina la escena
con mirada científica,
reflexionando el ensayo.
Las operaciones
obtienen el resultado
esperado.
Con un estilo
desmesurado
comienza el baile
de sus mano
como si me estuviera
enseñando, paso a paso,
la coreografía de sus actos.
Me mira
para que le imite
soteniendo
su independencia.
Le imito y lo hago
con la mirada
de estar aprendiendo algo.
Sincronizamos movimientos
como lo haría
el aprendiz del maestro.
Ésta vez hay dos espejos,
él mismo
y el del lavabo.
Una vez enjabonados
espero a que dé
el siguiente paso.
Y lo da.
Lo da como
el primero
que echa a correr
en el campo de batalla,
vigoroso y crudamente
preparado. 
Vuelve a levantar
la manivela
y posa debajo
del chorro
su mano derecha
para sentir el tacto.
La deja inmóvil
estudiando el salpicado.
Le ofrezco
que se ayude con
su mano izquierda.
Entonces, 
junta las manos
como si estuviera
haciendo un pacto.
Las entrelaza
y se acaricia
las partes periféricas
como si fueran
los barrios
de una ciudad
creciente en cuidados.
Caen desperdigadas
gotas corruptas
del juego anteriormente
desplegado
y miramos antentos
cómo desaparecen
para siempre
por el bote sinfónico.
Ahora soy yo
quien baja la manivela
dando el ritual
por finalizado
porque si por
él fuera,
se regocijaría
eternamente
en el agua y sus encantos.
Le pongo en bandeja
una toalla extendida
a modo de ofrenda.
Él apoya sus manos
y espera a que las tape
a modo de abrazo.
Una vez que nos sentimos
las manos a través
de la rugosa y áspera prenda,
aprieta fuertemente
las suyas 
contras las mías
para que no me caiga
del barranco.
Y vuelve a mirarme
sonriente mientras
achina los ojos
cómo diciéndome:
"tranquilo Papá,
te tengo agarrado".
Cuando deja
de imprimir fuerza
entiendo que da 
por terminado
ese momento
que socialmente
tenemos tan mecanizado,
pero que para nosotros,
sin duda,
es de nuestros ratos 
favoritos
y privilegiados.

Decía al principio,
que lavarse las manos
no significa necesariamente
mirar para otro lado
¿entendéis lo qué os digo?

jueves, 11 de febrero de 2021

Carta a un nazi

Hola nazi:

Te escribo esta carta
aún sabiendo
que necesitarás ayuda
para leerla.

Tú, nazi,
que perdiste
el derecho legítimo
a un nombre propio,
solo eres eso,
un nazi.
De ahí
que salgas en grupo.
La necesidad
que tienes
de camuflarte
en la agresividad
de la manada.
La cacería
de día o de noche
para ocultar
el terror
que no puede 
disimular tu cara.
La carga del peso
por no poder
soportarlo a solas.

Si fuéramos
compañeros de desierto,
te dejaría morir de sed
sin que me faltara
el aliento.
Porque esto va
de vosotros
y nosotras.
De elegir bandos
porque no se puede
no estar en ningún bando.
De defenderse
de vuestros ataques
aunque sea corriendo,
como la gacela
que se libra
de vuestras fauces
en el último momento.

Esto va de reconocer
el terror
en público
y en privado.
De combatiros
como una necesidad 
fisiológica más
del ser humano.
De abrazar
la violencia
como único elemento
contestatario.
De no mirar
a otro lado
como estamos acostumbrados.
De afianzarse
en el itinerario
como poetas armados.

Nazi,
siempre serás el enemigo
vayas de corbata,
tengas hijos,
o una persona dependiente
a tu cargo.
Porque si eres nazi
has elegido ser
todo lo contrario.
Y eso te convierte
en enemigo,
en adversario,
en insecto parasitario.
Claro que asustas,
pero no eres leyenda
ni ningún
elemento mágico.
Eres de carne y hueso,
peligroso
y depravado.
Sabemos
que dembulas
en los colegios,
los barrios
y los centros de trabajo,
también en el Congreso
de los Diputados.

Nazi,
no creas que no te tengo
el mismo odio
que me tienes,
la misma rabia
con la que me matabas,
el mismo punto de mira
con el que me eliminabas.
Todo eso es común
y compartido,
no tengas duda
de lo que te digo.
La diferencia
es que tú estás
entrenado.
Tú has superado
las consecuencias
de tus actos
como si fueras
un héroe romano.
Te has organizado
por la excusa
de poder dar la mano.
Vistes y caminas
por encima
de los derechos humanos.
Nazi, no te da miedo
reconocerlo.
En los campos,
sobre los atriles,
en tu balcón asomado.

Ganáis terreno
con vuestras
agresiones diarias,
con vuestras
estratégicas encerronas,
con vuestras trampas carroñeras.
Estéis dónde estéis,
siempre seréis 
un objetivo a extinguir, 
en las cárceles,
en vuestros domicilios,
en la vía pública
y en los cementerios.
Pobres de vuestras madres
que serán las únicas
que os lloren.
No es por vuestra
discapacidad intelectual
limitante,
ni por vuestra
enfermedad crónica
que ojalá fuera
degenerativa,
es por el error fatal
de creeros dioses.

Nazi,
que tu hijo
te traicione
y que tu dios
no te perdone,
los antifascistas
no olvidamos,
garrote vil
a tu gaznate.
Nazi,
no eres mujer ni hombre,
eres monstruo
de mil tentáculos
y una sola cara.
Lo bueno de que 
vayas de frente,
es la posibilidad
de dejarte 
la cara desfigurada.

Decían Los Habrás Corpus
que "nos quedan la rabia y los sueños",
la rabia crece 
y los sueños se cumplen,
razón no les falta,
motivos no les sobran.
Jaque mate, nazi.
La memoria
no se libra
ni se borra 
del odio,
eso es sólo
un discurso
de los que quieren
blanquearos.

¿Sabes nazi?
Cuando acompaño 
a mi hijo para 
conciliar el sueño
todas las noches
le susurro
mientras le beso:
"Te quiero muchísimo,
siento los errores
y gracias por todo".
A partir de ahora,
y es lo único
que te debo
puto nazi,
añadiré la frase de
"antifascista siempre".

Seré la persona
que te destruya,
la persona migrante
que te quite el aire,
la persona trans
que te avergüence,
la persona musulmana
que te arrodille,
la persona gitana
que te amedrente,
la persona, mujer,
que te bañe
en ácido,
la persona antifascista
eterna, perpetua y perenne
por la que tendrás miedo
se salir a la calle.

Nazi,
no hay otra manera de combatiros.
Ha quedado demostrado
que parasitais 
en los aparatos 
y en los estratos.
No os quedará nación
qué defender
más que la tierra
que os pudra
el cuerpo
al enterraros
y con el tiempo
no seáis nada
ni nadie.

_A todos los nazis,
Edu Vacas_

miércoles, 10 de febrero de 2021

El flaco que la pisa bien

El flaco que la pisa bien.
El de la voz de KASE.O
que alarga las vocales
en sus frases rimadas.
De barrio,
se enFUNDA lánguido
para sacar a su perra
cuando en realidad
es ella quien le lleva.
Madridista,
primero,
a plantación californiana
huele su pelo.
Su pelo desarraigado
pone leyes
en ascensores,
eso sitios donde antes
surgían cosas
y ahora sufren
la más absoluta
de las soledades.
Su cuerpo-planta
crece al sol
tras la ventana
mientras entierra
sus raíces,
o lo intenta.

El mar
su plata,
Garrucha
su madre
y Marta
su ancla.

Me sé de memoria
todos aquellos despertares
dónde invadías
"mi" cuerpo
con la seducción
de las plantas carnívoras.
Me acostumbré
a llegar diez
minutos tarde
por la imposibilidad
de zanjar las despedidas.
Me fui a vivir contigo
para que entre
tu enredo
y mi alboroto,
hiciéramos terremoto.

Y aquí estamos,
aquí seguimos,
proyectando los sueños
en papel digitalizado
con un anillo
de compromiso
y un instinto
muy preciso.
Les esperamos
con miradas en picado,
abrazos denivelados
y desajustes necesarios.

Me pongo en el cuerpo
de ella
para imaginarme
en tus brazos
y a tu altura.
Conversar
largo y tendido
con cervezas y cigarros.
Hablaremos de fútbol,
series y trabajo.
De los malos compañeros,
los jefes,
los aparatos del estado.
De los pájaros
que nunca han volado.

Tú no eres de Andorra
¡pisha!,
tú eres de Móstoles.
Tú no eres rico
¡quillo!
tú eres un pobre
como los benditos rapers.

Si tuviéramos
una lista de personas
con las que nos urge
reencontrarnos,
tú serías una de ellas,
flaco.

_A Diego_


Nota de autor: Título inspirado en un tema de KASE.O.

martes, 9 de febrero de 2021

Tercera ola

El virus humano
que se siente
suplantado
por el virus del Covid.
Un mal menor
que no camufla
nuestras carencias.
Qué agotamiento
y que suerte
ser negacionistas
¡Imbéciles!
Cuantifiquemos
la poca calidad
que nos sobra.
La incapacidad
del que se queda
esperando.
El oportunismo
del parásito.
El mérito
de los olvidados.
Las patentes
están secuestradas
mientras las olas
siguen rompiendo fuerte.
De aquellas mareas
estas miserias.
¡Joder, qué difícil
nos lo ponéis!
Que no somos
muñecos de tela
con relleno acolchado
que pueden
soportarlo todo.
Que sobrepasamos
nuestros límites
hace tiempo.
Que somos imperfectos
y reincidentes.
Que estamos machacados
mientras la infancia
nos mira con ojos de
"¿Quién nos va a salvar?"

No seremos nosotros.

viernes, 5 de febrero de 2021

Andorra

Aquellas vacaciones
de verano en Andorra
yo tendría unos 12 años.
Fuimos en un
Renault Laguna Megane
con mi abuela
en la parte de atrás.
Recuerdo que el trayecto
fue largo y pesado.
Nada más llegar
escuché por primera vez
el catalán.
Nos tuvimos
que abrigar
aunque fuera agosto.

Nuestro hotel
estaba en Ordino,
uno de los 7 concejos
de Andorra,
o parroquias,
tal y cómo
las llaman allí.
Tenía piscina
y minogolf,
aquello me impactó mucho.
Fueron doce días 
fantásticos.

Recuerdo mi forro
polar Kelme
que tanto me gustaba.
Los mejillones la vapor
en aquel restaurante
de sólo una mesa.
La cama elástica
gigante para saltar
con arnés
mientras mi padre
grababa con su último
capricho tecnológico.
Pasar la frontera
con Francia
para ver algún pueblo
de cuyos nombres
no me acuerdo.
Visitar Andorra La Vieja
para comprarle
material de escalada
a mi primo.
Vivir la experiencia
de Caldea
estando mojado
y al aire
al mismo tiempo.
Aquellas rutas
de senderismo
que sólo hacíamos
los varones.
Ver al Real Madrid
en la cafetería del hotel
en su primer 
partido de liga.
Y poco más
porque mi memoria
es de corto alcance
páramo desgracia,
pero siento
qué fue un viaje
que me marcó mucho.

Andorra
qué bonita eres
pese a los millonarios.
Ya no es por el hecho
de pagar menos
"legal" e inmoralmente,
es por el mensaje,
la ausencia de ejemplo
y el venerado
idolatrismo.
Andorra,
te damos a nuestros
históricos patriotas,
no los queremos
de vuelta.

martes, 2 de febrero de 2021

Te Leo

Te Leo
como si te tuviera
cogido en brazos.
Todas estuvimos
esperándote
dentro de la furgo
en el párking
de aquel hospital.
Otro hijo del invierno
nacido del útero
de la Regidora
con contracciones
filoménicas.
Y su padre
con todo dispuesto
porque no se le escapa
ningún detalle
ya que no hay detalle
más grande que él.
Y tu hermana,
que contiene
la letra muda
de la prudencia,
ya te acariciaba
entre la única frontera
que os habrá separado
alguna vez,
la tripa de mamá.

Te Leo
con café recién hecho
y sin humos
por respeto a la infancia.
Tu nombre viene
de uno de mis verbos
preferidos,
porque me pasaría
la vida entera
leyéndote
aún sin todavía
haber tocado
tus tapas
qué seguro
son duras
como las manos de tu padre
y suaves como las de tu madre.

Te Leo y me lees
porque no nos queda otra,
pero no te apures,
tendremos tiempo
de escribirnos y decirnos
con otros lenguajes.
Hasta entonces,
no me cabe duda
que crecerás en sierra
y te colmarás en frío.
Cachorrearás
con tu hermana humana
y con tus hermanas peludas.
Descubrirás el huerto,
conocerás las flores
y contarás con las gallinas
como buenas amigas,
sobre todo con Tanqueta.
Cuando entonces llegue,
tu Kuadrilla
se regocijará en tu risa
para morir en tu espalda.
Porque así somos nosotras,
campos castellanos
que necesitan
poca agua
para sobrevivir
y ninguna puerta
que nos retenga.

Querido Leo,
que éstas solo sean
las primeras líneas
que te dedico
y que te las pueda
recitar pronto
mirándote a los ojos.

_A nuestro decimosexto campo_