jueves, 22 de diciembre de 2016

Todo queda en casa

Mi regalo: conocerlas.
Mi tarea: aprehenderlas
con hache intercalada
porque yo,
mudo ante
el precipicio,
observo,
pienso
y me tiro
con caída
amortiguada
en sus nubes,
la oportunidad
que una vez me dieron.

No sabéis lo
bonito
que se ve
ve el campo
regado de
Castañas y Limones,
sin patrones,
sólo flores.

Nuestro hogar: las aulas.
Lo que nos une: la infancia.
Bonita coincidencia
la de cruzarnos
en el baño,
con miradas
cómplices
de ida y vuelta,
nuestros corazones.

Demasiado que agradecer
para tan poco tiempo hábil.
Nos quedan
las calles,
las noches
y los sueños.
Un mismo proyecto
fortificado
en triángulo
(equilátero)
para dar voz
a los sin voces,
para colorear
todo aquello
que parecía invisible.

Ha llegado mi turno
y no pienso
desaprovecharlo,
porque a pesar
de los errores,
todo queda en casa,
y una de mis casas,
las habitáis vosotras.

No me hacía falta
un "amigo invisible"
para contar todo esto.

_A mis Tutoris
Limón y Castaña_

"Nunca unos frutos
supieron tan bien"

No hay comentarios:

Publicar un comentario