lunes, 26 de agosto de 2013

Consisten (en)

Los viajes CONSISTEN EN desayunar tres veces y destrozar catedrales. Perderse con el coche y arrugar los mapas. Llevarte ropa que no verá los monumentos. Irse de algún bar sin pagar. Sentir que por una vez nadie te conoce. Fotografiar calles estrechas y recorrerlas una y otra vez. Hablar con el artesano sobre sus productos y buscar el mirador más alto. Follar sin mirar el reloj. No llegar a la hora de visitas. Llevar siempre agua en la mochila. Dejarse crecer la barba y compartirla con rincones cutres. Sorprenderte con alguna esquina y desbalijar la Oficina de Turismo. Grafitear la fachada del Ayuntamiento y sentarte en el centro de la Plaza del lugar. Recorrer distancias que creías que iban a ser más largas acostumbrados a la capital. Pasar calor de día y morirse de noche. Explotar ampollas y leer carteles en otro idioma. Llevar siempre gorro y acertar con el sitio donde comes. Que no falte el "café con hielo y sacarina por favor". Desilusionarte con lo que te habían recomendado visitar y hacer como si fueras un reportero gráfico profesional. Darse la mano en calles que todavía no nos conocían. Que el cigarro sepa distinto y arroparte, sea necesario. Acordarte del último viaje. Tropezar por allí donde vayas. Preguntar señas y no enterarte de nada para acabar asintiendo con la cabeza. No entregar la llave del hotel. Sentarse a descansar y desviar las llamadas que te recuerdan el inminente retorno. Salir despeinado y olvidarte aquella cosa tan imprescindible encima de la cama. Dejar que te adelantes para mirarte el culo. Hablar de la arquitectura como si fuéramos unos entendidos. Dejar alguna propina y mirar mal a dos o tres camareros. Hacer cosas prohibidas en las iglesias. Que te pregunten por cómo se llega al Museo Marítimo y darle indicaciones sin tener ni puta idea. Criticar alguna que otra tradición e intentar emular otras. Que llueva justo cuando no tenía que llover. Investigar los suvenirs casi obligatorios. Encontrarte con algún conocido y decir -"Este mundo es un pañuelo macho"-. Dejarte las gafas de Sol en algún sitio. Probar el vino de la tierra y brindar por los próximos viajes sin haber terminado este. Perderte el partido de Liga porque estás de excursión por su cuerpo. Sentirnos dueños terrenales y sonreír sin decir nada. Comprar marcapáginas. Tirar una moneda a la fuente y pedir un deseo. Pactar volver en 10 años. Ver en las carteleras de los cines películas que en tu ciudad ya están en DVD. Hartarte de bocadillos. Poder ver estrellas de noche y no echar de menos el Metro. Confundirte de itinerario. No cagar en una semana. Tomar un Ibuprofeno cada 8 horas, si mucho dolor, alternar con Paracetamol. Fumar en la habitación no acondicionada para fumadores. Hacerse la foto típica aunque sea fea de cojones. Juntar las dos camas para que sea de matrimonio (esa misma que creías haber contratado). Ver muchos pies con calcetines y sandalias ¿?. Que se te olvide cenar y comprobar que allí no existen los Telediarios. Bailar de forma inesperada. Saludar muchas veces y no despedirnos ninguna. Que se tuerzan los planes y de repente descubrir que eres una persona con recursos (sociales, no económicos). Alquilar una bici. Mear en el mar y que a los dos meses te salga una china de arena de la oreja. No encontrar aparcamiento ni sitio para la sombrilla. Dejarte el Abono de Transportes en el cajón. Dibujar en la arena nuestros nombres y la fecha. Utilizar a los policías locales como los perfectos guías. Ir a ver el mismo tipo de edificación que nunca fuiste a ver en tu ciudad. Emborracharse, un poquito. Darte un capricho. Que la piel cambie de color. Sentir la magia y vivir con intensidad. Que no te de vergüenza nada. Maldecir a la almohada que no echaste en la maleta. Hacerte el interesante en los Restaurantes. Escupir a las banderitas. Convertirte en un historiador improvisado. Inevitablemente comparar. Pintarte los labios por ser una ocasión especial. Estrenar algo. No tener suficientes toallas cuando salgas de la ducha. Cagarte en dios (en minúsculas) de vez en cuando. Quererla como nunca la habías querido. Comprar tiritas en la Farmacia. Lucirte en top-les. No leer ni una sola página del libro que te llevaste pero, sin embargo, ESCRIBIR MUCHO. Guardar los tickets para luego seguir aumentando el Cuaderno de Viajes. Que te de un golpe de calor o abrigarse como si estuvieras en Siberia, sin nivel intermedio. Hacerse el tonto y tener ganas de discutir con el que está delante tuyo esperando en la cola. Apostarse algo a las cartas. Rodearte de la Naturaleza de la que no dispones a kilómetros de tu ciudad. Sufrir algún percance y sentir miedo para luego reírnos en el resumen que hacemos todas las noches. Ponerte el vestido que sólo te pones en el extranjero. Dejarte llevar y encarcelar las preocupaciones. Que madrugar sea lo mismo que no acostarse, y que las piernas tiemblen. Pensar en que no habías visto tantas cuestas en tu puta vida. Comer un helado de tres bolas. Volverte un intrépido en la cama. No seguir necesariamente un orden. Odiar los suplementos de las terrazas. Meter la cabeza debajo de la fuente. Pedir la carne muy hecha y que finalmente se le vea la sangre (-"Ábramela en mariposa ¡Leches!"-). Despistarte y tutear a la gente. Saltarse los protocolos y condenar a muerte a la mochila. Pedir a recepción que te lleven el desayuno a la cama aunque no oferten ese servicio. Ser un copiloto de puta madre. IR CONTIGO PORQUE SIN TÍ NO SERÍA LO MISMO.
En esto y mucho más
consisten los viajes.
(Aclarar que voy
camino del trabajo)

domingo, 25 de agosto de 2013

Sin alzar la voz

A L@S QUE HABLAN DE MÁS Y GRITAN.
A L@S QUE MIENTEN Y ABUSAN DEL PODER.
A L@S QUE SÓLO ESCRIBEN SU NOMBRE.

 
 
Merezco la cárcel ¿no?
 
A tomar por culo y
nunca mejor dicho,
eso sí,
sin alzar la voz.


¡Comprometido!....dijo.

Cuando veas, percibas o sufras
una SITUACIÓN DE DESIGUALDAD,
te estarás chocando de frente
con una FORMA DE VIOLENCIA
que consientes e incluso participas
si no te quitas los cascos
que llevas puestos
o si dejas de mirar el móvil.
 
Seguramente, la persona que esté a tu lado
lucha más por tus intereses
que TÚ mism@...
hecho,
que no es "pecado" ni delito,
pero si REFLEXIVO.
 
CONOCE,
APRENDE,
CONCIENCIA,
ACTÚA Y
EDUCA:
por ese orden
(preferiblemente)
 
 
 
Escribiendo este texto
me pasé tres estaciones.
No perdí el tiempo...
gané COMPROMISO.

Profesión: "Etiquetador"

Tu color de piel me dice de donde eres; las arrugas, los años tienes; tu vestimenta me muestra tu poder adquisitivo; el peinado la higiene que mantienes: los gestos tu forma de ser. Tu voz me habla de tu nivel de arrogancia; tu olor me acerca o me aleja, depende; el calzado que usas me demuestra tus gustos; los tatuajes la personalidad. El reloj que llevas me dice si eres verdadero. Tu metabolismo lo que comes; la cara caída, la depresión que sufres y la enfermedad de más que padeces. Tus joyas, las apariencias.
 
Y mientras te etiqueto,
me doy cuenta que no
tengo tiempo para mirarme
DENTRO
y saber quién soy;
prefiero juzgarte
para simplificar mis
decisiones y actos
en una vida que
ni siquiera se que
color tiene; prefiero un
tren que no admite viajer@s.
 
Mi más sentido pésame
(sin cinismo)
a l@s que se sienten
jueces y señores
de lo que nunca
les pertenecerá
por código moral.

Irrompible

A mi hermana por:

Por estar allí la primera vez que llegué, por tardar en abrirme paso y por su paciencia. Por su entereza y sus pensiones a buen precio. Por su forma de hablarme y por dedicarme tiempo. Por dejarme elegir su ropa de mañana, por su pelo rojo.
 
Por sonreír con los ojos abiertos y cerrados, por mostrarme su vinilo. Por dejarme su cama y por los desayunos con Luna. Por su visión y proyección, por su potencial, por sus ovarios y tatuajes. Por llevarme a Honduras sin billete, por escucharme sin juicios, por lo que me inspira.
 
A mi hermana por su pasado, presente y futuro.
 
Por sus gafas de pasta y su silueta pin-up. Por las fotos de noche y los vídeos prohibidos. A mi hermana por darme dos hogares más, y una nueva familia. Por cantarme en "Días raros" y por compartir butaca en el Price. Por enseñarme el regalo de su madre y la foto de su padre. Por protegerme y cuidarme.
 
Por las borracheras y los reencuentros, por su música, por los cafés preparados. Por su talento, por sus ganas, por su "Principito". Por el vino blanco de Portugal y Antonio Flores. Por dormir con Vetusta, por combativa y por su entrega. Por comprometida y siempre ser la primera. Por su maestría y arte, por las imitaciones cómicas. Por dejarme con Flores en el "Sorkas" y luego recogerme de la acera.
 
A mi hermana por viajar en sueños y creer que podemos "montar algo juntAs" (siempre en femenino joder). Por su creatividad y constancia. Por la "Flor" en acústico y por contarme su historia. Por acogerme en mi exilio. Por reunirnos cada Miércoles sin saber a qué hora se acaba el día. Por enseñarme su pueblo y sus libros. por su complicidad y por darme hojas para escribir. Por el "Zurdo Siniestro" de Tribunal, por los bailes y por la habitación. Por los miles de cigarros consumidos. Por perdonarme una y otra vez. Por creer en mi y darme nuevas oportunidades. Por los viajes de vuelta en autobús y por aquellas cervezas sinceras en Lavapiés. Por el "Plantabén" y los "Edukakas"; también por los "EduLauras" y por convertirme en "educador". Por dejarme borrar aquel perfil y por hablar del amor y del desamor. Por los Ibuprofenos. Por pedirle al Dj los acordes de "Por Verte Sonreír". Por levantarnos tarde y escuchar tu despertador catorce veces cada cinco minutos. Por ser especial (esto lo plagio). Por las cartas por correspondencia...
 
Por los turnos de mañana,
alguno que otro de tarde,
pero sobretodo
por los turnos de noche.
 
A mi hermana MARTA por saberme leer y ver mi intento "poético" de mostrar mi cuerpo desnudo mientras la persigo sin que a veces lo sepa.
 
"A mi guía
en la búsqueda
de uno mismo"
 
 
 
 
 


25 de Agosto

Hace más de un año te escribí una carta desde Ávila. La recibiste un Miércoles en la estación por donde salía el sol. Volví antes de tiempo por motivos que sólo conoce el corazón.

Imaginé en una hoja todo lo que podría darte en un AÑO.....siempre escrito en positivo ¿recuerdas?...aunque al mismo tiempo eran palabras llenas de dolor anestesiado. También te entregué una frase dibujada para colgar en tu fría y nueva pared. Dicha frase estaba sitiada por otras palabras cifradas y en clave que sólo podíamos entender nosotr@s. Todavía me acuerdo como mi mano derecha perdía la fuerza de apretar aquel boli (verdeazul y rojo) que escribía aquellas palabras empeñadas en aferrarse, al menos, en algo material. La mano izquierda, a parte de sujetar el folio, sujetaba la impaciencia.

La de adjetivos que le pude poner a ese AÑO que sólo iba a ser tuyo ¿verdad?. Y la de cosas que acerté, pero sobretodo las que fallé....fueron tantas a mi pesar...

Abogo porque tienes que ser feliz allí donde vayas, pero la vida es demasiado puta para permitírtelo, siempre segura de sí misma para que cada un@ reciba su ración.

De igual modo el planteamiento no cambió, sólo se hizo más fuerte a sabiendas de lo que se nos venía encima.

Jamás utilicé las palabras "alma", "esperanza" y "destino" porque encontré otras mejores:




"HAS ELEGIDO CAMINAR"
                                                                                          Y YO DE TU LADO
 
 
 
 
 
 
 
 
Me consuela tener la certeza de que HOY, 25 de Agosto, no iremos al aeropuerto para despedirnos.
 
Tal y como no terminé de escribir
hace unos meses....
 
"ADIÓS A LAS MALDITAS DESPEDIDAS"
 
 
 
 
 
 
 
En Madrid a Domingo 25 de Agosto del 2013
 
"Donde no he madrugado,
porque todavía no me he acostado
para poder escribirte esto".


jueves, 22 de agosto de 2013

¡Vuelve!

Andrés compuso esta canción para ese tiempo en que marchaste a cumplir un sueño.
 
Su letra en rojo,
la mía en negro,
como algunos de
aquellos días.



¡VUELVE!
 
 
¡Vuelve! que te estoy confundiendo con las flores
Muchos días pensé en tu regreso y te veía allí donde miraba, como en las flores donde se posaban nuestras mariposas que por primera vez se separaban.
 
 
que adornan los defectos de las casas, donde aún hablo de ti.
a cada casa que iba, conocida o ajena, les hablaba de ti y tu aventura. No importaban los defectos porque nunca me fijé en las apariencias. Muchas fueron las preguntas que tuve que contestar, o imaginar...pero al menos lo intenté.
 
¡Vuelve! y vuélvete a reír mientras bailamos
como esas noches en las que por fin, teníamos un rato a solas para hacernos reír y olvidar las penas aunque solo fuera un rato.
 
y riégame el jardín, que ya no llueve
te llevaste la lluvia que necesitaba para regar otros jardines. Por suerte, la espera nunca se secó.
 
Mañana hay una fiesta y me ha invitado el ron a hacerme daño, a hablarle a otras mujeres del cielo de tus labios.
Fui a muchos sitios sin ti para no morir en la cama, pero al mismo tiempo ibas conmigo de la mano y te mostrabas tan presente como en las noches en que sólo, cabes tú en el mundo.
 
Ahora que vivo solo, me crecen los enanos, me dan miedo las noches...te quiero pero es raro.
Viví solo cerca de 6 meses, pero tú más sola que yo; a ti si que te hacían falta mis enanos morriños. En las noches era imposible protegerse del miedo, inevitable. Era raro levantarse y saber que no podríamos vernos, y peor, tocarnos,
 
Te conozco de siempre y llegaste hace un rato.
Llevamos toda la vida junt@s y no será suficiente el tiempo para demostrárnoslo todo...porque tengo tanto que darte. Más de 8 años parecen solo un rato...
 
¡Nieve!, te cambio por tu ausencia en los lavabos
siempre me gustó ver cómo te arreglabas y ahora solo se reflejaba mi silueta, sin nadie delante o detrás
 
me cuido menos, debería dejarlo como tu me dejaste.
eras mi salud, lógico mi declive. No me dejaste, ni te dejé...pero cuantas veces nos sentimos dejad@s" en este tiempo pactado.
 
¡Puedes! quedarte con la playa y los abrazos
Quería darte de todo y no podía darte casi nada; menos mal que encontraste la playa que te proporcionó los abrazos necesarios
 
te lo llevaste todo, yo hago arcos
tu maleta rebosaba de recuerdos que querías anclar y yo dibujaba en el aire corazones expectantes
 
y miro a la ventana, ¡puede ser! que vuelvas otra vez y hagamos Navidad y te rocé la piel
mi ventana fue a LA que más miré en tu ausencia, mi segunda fiel compañera. Hicimos Navidad en Madrid aunque ya te había rozado la piel meses antes en Cork, aquella noche de madrugada en una habitación desconocida pero más cálida que ninguna.
 
una estrella fugaz...ayer te pude ver, creo que eres más feliz, me dio por recordar.
al principio fue todo durísimo, pero luego te enganchaste a la buena racha y fuiste capaz de sonreír. Eras feliz las noches de los fines de semana y yo los recreaba mentalmente a tu lado.
 
Una puesta de sol en Galicia, el flamenco y tu ropa en el coche
Allí no vimos puesta de sol, pero vimos todos los tipos de luz a todas horas mientras viajábamos con el volante a la derecha por carreteras estrechas que unían aún más nuestros cuerpos.
 
la cadera sudando sin prisa, otra estrella fugaz en la noche
ninguno teníamos prisa por separarnos, pero las cuatro noches pasaron fugaces sin remedio
 
¡Cuídate nos debemos la vida!
Comprometid@s con la causa llamada amor
 
Vuelve pronto y se fue con las flores
El 2 de Enero te fuiste de nuevo con las flores verdes sin saber que tu regreso estaba más cerca que nunca para bien o para mal
 
Vuelve que hay un niño en cada playa en cada raya que lleva tu nombre y no se esconde ni se apaga este dolor
Te gritaba ¡Vuelve! sin decírtelo en voz alta desde todo los rincones. Andábamos dolidos y sufriendo sin habernos enfrentado.
 
vuelve y tráete el cuerpo que enseñabas cuando me jurabas días, me decías vida: "es el futuro de l@s dos".
Soñaba con volverte a ver desnuda para mirar a la verdad. Recuerdo muchas de tus frases como la de que esto lo hacías por nuestro futuro; y me lo creí porque así fue.
 
Vuelve con el sol de la Luna llena
Volviste con el sol de Dublín mientras viajaba de noche en autobús la Luna llena con las maletas de vuelta.
 
Vuelve, vuelve, vuelve, vuelve, vuelve
vuelve, vuelve, vuelve, vuelve, vuelve
 
que te estoy confundiendo entre la noche, que te estoy confundiendo entre la noche y yo, que te estoy confundiendo entre la noche.
entre sueños, pensamientos, deseos y angustias te busqué para encontrarte un mes después con flores en las manos.
 
 
"¿Me crees ahora cuándo te dije
qué esta canción la compuso para ese tiempo
que coincidió con el más
complicado de nuestra vida?"
(EN SINGULAR)
 
Gracias Andrés por hacer que volviera.
 
 


martes, 20 de agosto de 2013

Odio al olvido

Odio a la impunidad,
a la roca sin pintar,
a la guitarra desafinada
y al profesor que no es maestro.

Odio al futuro,
al aire corrupto,
a las jaulas oxidadas
y a la canción sin terminar.
 
Odio y rencor a la "normalidad",
a los rebaños de masas,
a las simplezas
y a las imposiciones.
 
Odio al ser que arrasó al campo,
a los viajes que no resultan bonitos,
al amigo de boquilla
y a la luz artificial.
 
Odio a los que creen saber de más,
a las páginas en blanco,
a los días sin motivos
y a las consolidaciones.
 
Odio a un@ mism@,
a lo que fue,
es
y no saber que ser.
 
Odio a las palabras sin fuerza,
a las sonrisas quebradas,
a la fiel fe
y al no llegar a tiempo.
 
Odio sin redención al monstruoso capital,
a la silla perpetua,
a la hoja perenne
y al adulto inmaduro.
 
Odio a las obsesiones mercantilistas,
al sexo comedido,
a las ilusiones ancladas
y al Abril caluroso.
 
¿De verdad odiar están tan mal?
¿Quién lo dice?
¿Qué pasa, tampoco tenemos derecho?
 
 
 
Odio al olvido.


Los pelos de punta

Cuando escucho en mis cascos
el sonido de aquel concierto
que presencié en directo,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando les miro, sin conocerles,
y se besan,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando viajo con los ojos vendados
y no conozco los motivos,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando se corre encima de mi,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando escribo y no puedo
parar sin saber por qué (como ahora),
se me ponen los pelos de punta.

Cuando vamos a dormir junt@s
y me paso el día entero
eligiendo el pijama que me pondré,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando te peinas y me siento
tras de ti para observarte,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando aprendo algo nuevo,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando te digo "hola"
y les digo "adiós",
se me ponen los pelos de punta.

Cuando madrugo y no sale el sol,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando me hago el perdido en tus
pecas para quedarme un rato más,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando imagino mi vida como
una serie con banda sonora,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando me visto de valiente,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando leo tu nombre,
Se me ponen los pelos de punta.

Cuando me toca esperar sin tener
la certeza de que merecerá la pena,
se me ponen los pelos de punta.

Cuando tienes las respuestas,
y de repente cambian las preguntas,
se me ponen los pelos de punta.

.....
 
Busco un final adecuado,
que no perfecto.
Más bien uno que me guste,
como en la vida,
que, a veces,
cerrar un poema resulta doloroso,
o da pena,
o simplemente necesitas
un cambio.
Los "CUANDOS"
son importantes,
sobretodo si alguna vez
te hicieron sentir.
 
Perdón por la reflexión
y por los delirios,
"pero que sepas que jamás
pediré perdón
cuando
escuche Por Verte Sonreír
y no se me pongan los pelos de punta
porque seré YO
el pelo que erice tu piel
y se haga eterno".




lunes, 12 de agosto de 2013

Asimetría

¿Os habéis preguntado alguna vez
qué pasaría
si se rompiera toda
la simetría posible?,
es decir,
¿Si no existiera?
 
Yo si,
y pienso que así no tendríamos
le necesidad de mirarnos al espejo
y seguramente miraríamos
mucho más a los ojos,
y no sólo a un par de ellos
porque no habría pares posibles.

"Avenida de Madrid"

En "Avenida de Madrid" hicimos
asamblea del tiempo perdido.

Te escuchaba hablar de él
mientras yo te hablaba de ella
          (por turnos)

Nos protegimos con dos cafés
para hablar de poesía,
pensar en componer,
reírnos de una foto,
soñar con una guitarra
y mirar al año que viene
como el curso definitivo.

Distraída con el niño que pasaba tras de ti
mientras yo liaba un cigarro;
cómplices y protas de nuestras charlas
algún día,
serán ell@s l@s que darán
lecciones a l@s adultos.

Nos despedimos
con un abrazo
más evolucionado
que el de la bienvenida.
 
A la vuelta, ya en el autobús,
me encuentro con el mismo conductor
que me dio las señas para llegar a la
"Avenida de Madrid"
y me preguntó:
- ¿Encontraste el lugar?-
-¡Encontré mucho más qué un lugar!- Le dije.

Justo Egoísta

Siempre llego puntual, incluso con
antelación; no por respeto, ni educación
ni protocolo....si no por EGOÍSMO.

Esa sensación de verla aparecer
a media distancia y contar los pasos
que quedan para rozar sus labios.

Y aquella de dibujar su cuerpo
para tocarla hasta en las
zonas más prohibidas.

O esa que te impacienta por pensar
en lo que llevará puesto
y en qué orden se lo quitarás.

como la noche anterior en que
imaginaste el momento
y una vez más,
el momento no sucede ni como
la cuarta parte de lo que esperabas.

La otra sensación
de palabras nerviosas
y piel mojada
por desear estar a la altura.

Cuando llego puntual y
ella todavía está por venir,
es en ese momento JUSTO,
cuando me alegro de ser
la persona más egoísta del
rincón llamada reencuentro.