viernes, 27 de febrero de 2026

Toca conjugarse

Abrazar de frente
sin tapujos, sincera,
abierta a dar todo
lo que te apetezca 
y guardarse de reserva
lo que puede ser aplazado,
sin culopollismos,
como diría mi vieja.
Besar consentidamente
en toda dirección 
por la que quieran
que vengan los besos;
húmedos e hidratados
para que la piel se acuerde
de dónde venimos.
Escribir ✏️ como si
estuvieras follando,
abierta y deseosa
de placer correspondido,
eligiendo cada palabra,
cada postura,
como si fuera la última.
Caminar sin cesar
como la poeta
que utilizaba un pseudónimo 
para relatar las ansias
de libertad; 
desafiantes con cada paso
desde que descubrimos
esa canción 
que te hizo apretar los dientes.
Mirar el vuelo
de aquellas aves migrantes
que buscan lugares
mas amables,
con mejores oportunidades 
para desplegar todo
el potencial de sus alas.
Escuchar debería de ser ley,
penada en caso
de no cumplir
con las necesidades 
de la simpleza
de lo que se te demanda:
callarte la puta boca.
Contar lo que quieras
y con quieras,
sin compromisos,
ni presiones,
ni obligaciones,
con formato y estilo propio 
para que nadie
se apropie de tu discurso.
Yo una vez conté 
con un puñado de maderas
artesanales 
que ahora sirven para guardar
horquillas y coletas.
Coger todo el peso
que puedas 
para que luego puedas
sentir la liberación 
y la rebeldía del tránsito.
Y vaciar, vaciar
todo lo tóxico 
que no te permita 
un gesto tranquilo.
Gritar para renunciar
sobre lo que no te gusta 
y que se entere el resto
cuál es su lugar
respecto a ti,
o cuál debería ser
para convivir sin angustias.
Tocar como se tocan
siempre las flores,
delicadamente, suave
y sin romper.
Oler, quien se atreva
y quien pueda
con el resto de sentidos 
que no necesariamente 
pasan por el olfato.
Recordar, descubrir y/o proteger
quién eres y quién 
te gustaría ser
con independencia 
de tu exigencia
y la prepotencias de los demás.

Toca conjugar, chavalada,
pensároslo.

jueves, 26 de febrero de 2026

Se ha muerto el golpista

Con noventa y tres años
de franquismo a sus espaldas
se ha muerto el golpista,
criminal y fascista Antonio Tejero.
Vinculadas desde 
nuestro nacimiento 
al 23-F,
celebramos el fallecimiento 
del que dio la cara
en el Congreso 
con todo un ejército 
respaldándole en la retaguardia,
una sociedad descafeinada
y un Rey cómplice, aliado y ladrón.

Nuestr@s pamadres
recuerdan aquel día 
como si hubiesen sido
sindicalistas o afiliadas
al Partido Comunista,
cosa que no es cierta.
Sentir el activismo y 
compromiso social 
está demostrado 
que solo trae cosas buenas,
por eso disimulan, por eso
se incluyen en un sentimiento 
que lejos de haber pertenecido a él,
más bien se esquivó 
sin mala voluntad.

En nuestra casa se habla
de antifascismo desde el útero,
desde incluso antes
de que fueran un deseo,
una decisión, una posibilidad.
Por eso manifestaré 
públicamente alegría
ante cualquier hecho,
suceso o evento 
que conlleve la extinción 
de los que van en contra
de los derechos humanos.
Esos días se cena
algo especial en casa.

No se me olvida la anécdota 
de que mi abuelo paterno
me llamará Tejerín;
con mucha suerte
por aquella época votaría 
al señor X,
una especie de suerte
que ya no es suerte hoy en día 
porque en realidad
nunca lo fue,
tal y como le pasó 
a la transición,
un truco de magia complejísimo
que hoy día sigue funcionando.

La muerte de asesinos fascistas 
merecen titulares 
y fiestas populares
en las calles .
No nos esperan tiempos
prósperos ni con 
aires progresistas,
así que toca situarse
y señalarse,
confrontarse
e incluso odiarse
y en eso tengo un máster.

Albert Pla cantaría:
🎼 Un Tejero muerto, un Tejero menos 🎼 
Que nada te sea leve,
escoria.

lunes, 23 de febrero de 2026

Treinta y ocho sacos de escombro

Y luego están 
mis treinta y ocho,
sabiendo que los errores
cada vez pesan más 
por haber tenido tiempo de sobra
para aprender de ellos,
y seguir cometiéndolos,
eso es lo que más duele,
como digo, lo que más pesa.

Cumplir años nunca me 
hizo ilusión,
no por sumar cifras,
ni por las posibles celebraciones.
Pero desde que Miraflores
nació con su sentencia dada,
sin duda lo vivo como 
algo único en el mundo.
Compartir aniversario
con una de mis hijas
resulta inspirador 
e incluso extraordinario.

Los balances me molan,
las balanzas las destruía todas.
Valorar los hechos
con el propósito de mejora
es una expectativa incipiente.
Que me pesen los hechos
según cuales,
es harina de otro costal.
Por eso, quizá, me despojo
cada vez de más cosas,
de mierda sobrante
en forma de objeto, emoción,
idea o incluso persona.

Porque el tiempo cuenta,
que es de lo que se trata
en ultima instancia
cuando uno cumple años.
Cuenta tanto
que casi siempre 
es irreversible
el sentimiento
de no haber llegado a tiempo,
de haber llegado pero mal,
o de no haberlo sabido aprovechar.
Mi ética ya no se basa 
en poco más que en eso.

No quiero conformarme 
con los restos,
pero quiero blindar todo 
lo que tengo.
Me podría morir tranquilo,
no quiero sorpresas,
no quiero innovar,
no me gustan los emprendimientos
y me gustaría 
que la extinción no existiese.

Hasta aquí he llegado
con mis treinta y ocho;
me planto ante lo fugaz,
ante lo efímero.
Solicito una enmienda de censura 
para parar a tiempo.
Tengo mi castillo 🏰 
asediado de pasiones humanas,
de salvajes fieras 
y de poetas oscuros.
No quiero habitar el olvido,
pero quiero transitar
la memoria de la
manera más digna que pueda.

En esta mi guerra
nacimos para vencer.

Año 4 Después de Gala

Volvemos al 23-F
para reimaginar
nuevos disparos en dirección contraria,
tanques derribando bancos 🏦 🏦 
y militares rompiendo
sus placas por miedo 
a ser capturados.
Con tres años
ya ha escuchado 
"Miraflores" y "Por verte sonreír"
en directo electrizante⚡.

No solo va a ser libre
pese a la supuesta democracia,
sino que va a ser combativa 
con todo lo que resulte injusto.
Mis expectativas serán 
coherentes con esta 
ansiada realidad,
lo vamos a necesitar
y necesitamos contar con 
todas ellas, con todos ellos.
Gala es infancia 
chorreando a borbotones 
por todos sus poros,
putos Borbones.

Ella no dibuja una sardina
azul oscuro 💙,
ella la colorea de naranja 🧡 
fuego ❤️‍🔥 
por todas las cosas 
que están por arder,
por todas las ideas 💡 
que le quedan por ocupar,
por todos los valores 
que se convertirán 
en principios inquebrantables 
durante su adolescencia.
Si me estás leyendo
con 15 años, hija,
salgamos a la calle
para que arda toda impunidad.

Gala es la selva intocable,
con toda su fauna y flora
por proteger 
como quien defiende
sus derechos con
las manos por delante,
desafiantes, incuestionables.
Suya mi guerra.
La Gala contoneante,
identitaria mientras
conceptualiza la vida
con símbolos 🔣, palabras 
y radiografías 🩻 analíticas.

Con dos casas 🏠 🏠 a cuestas,
se amarra a sus gat@s
y se lanza al vacío 🫗 
desplegando sus coletas
para planear 🪁 
entre árboles invernales
que se deshojan
para poder ver más lejos
y aterrizar en asfalto 
precario de barrio periférico.

Gala es volver a volver,
es no contar lo mismo que ayer
¿pa` qué?
es reflotar las palabras,
es curarse la piel.
Gala es 1932 veces su Tate
precisamente 
porque la referencia es él.
Bailar, botar y gritar 
en medio del salón 
es una estampa imborrable.
Que tiemblen 
los pogueros venideros, 
que se preparen
los abusadores del futuro.

Gala es cole de mayores
para aprender,
pero Gala también es
un pilar para educar al cole 
y a su ejército 🪖 de mediocres,
y mamá y papá por detrás,
para que sienta todas 
las terminaciones nerviosas
de su espalda 
y se regocije 
en su único refugio
verdaderamente público.

La risa de Gala
se expande 
con fuerza nuclear 
mientras los ojos 
casi se cierran por completo
para encajar con sus cejas
arqueadas.
Sus mofletes una colchoneta hinchable.
🎼 No tengo nada que decir
que no hayas oído 🎼.

Año 4 Después de Gala 
y aquí queda todo
por determinara, 
casi por explotar.
Insisto, nos estamos
preparando,
la estamos preparando 
en la lucha por los derechos humanos
y no vais a poder pasar
¡no pasaréis!
Es cuestión de vida o muerte.
Si no te convence
ya te puedes ir pirando.

Salud, amor y libertad, Miraflores.

_A tus 4 años_

viernes, 20 de febrero de 2026

Colapsar

Ya lo hemos hablado
en varias ocasiones.

Colapsar en un puto derecho
por mucho que te salpique 
por todo el cuerpo,
te deje sucio y dolorido 
y hundido en lo más
profundo del hoyo.
Atender a las señales
a tiempo es una de las claves.
Dejarte acompañar 
por quién sepas
que es capaz de acompañarte 
también es clave,
no todo el mundo vale
aunque todo el mundo quiera.

Antes del colapso 
seguramente hayamos
experimentado cosas
que nos indicaban 
la dirección, la velocidad 
y la posibilidad de que
los frenos no funcionasen.
Pero así semos,
decimos en los barrios.
Porque siempre creemos
que cabe la posibilidad 
de que por arte de magia 🪄 
las cosas vayan a cambiar
y una vez más 
queda demostrado
que esto no funciona así.

Aquí no se suele anotar 
lo que se lleva,
sino que suele 
manifestarse todo
lo que nos queda.
Para mí, es un error garrafal
no dar mérito 
al recorrido 
simplemente porque 
todavía no has llegado 
al final.
Pero entiendo la manera
de funcionar que tenemos
aunque para nada esté de acuerdo.

Y seguimos e insistimos 
en lo mismo
una y otra vez
como si no tuviéramos 
la capacidad de reinventarnos.
¡Y una mierda,
pues claro que la tenemos,
pero no tenemos ovarios
de usarla!
Por lo que sea,
pero ese lo que sea
es tan poderoso 
como la costumbre 
de las cosas conocidas,
nos gusten más o menos,
pero conocidas.

A puntito de colapsar 
puede ser una señal de auxilio,
un grito desesperado y público,
un hilo de voz 
que no se pronuncia
pero que se entrelee 
observando los labios 💋.
Ojalá toda la peña
tenga su salida de emergencia,
su punto de control,
su oportunidad de retornar 
y la valentía de decir 
"hasta aquí he llegado,
no puedo más, ya basta".

Abrázame hasta que colapsemos juntas.

lunes, 16 de febrero de 2026

El 152

Si en su día escribí 
sobre el E3 y el 130,
autobuses míticos 
de mi barrio,
hoy lo voy a hacer 
sobre el 152,
otro autobús de un barrio
muy distinto.
Zona centro, gente pija
y actitud burguesa.
Lo que pasa es que 
los buses los llenan
las curritas
y las señoras jubiladas 
caramente vestidas.

Lo utilizo para volver 
a casa, pero no me
hace sentir cómodo 
en ningún momento
de su recorrido 
mientras vamos enlatadas
viendo escaparates de élite,
restaurantes con el filete 
a 50 pavos
y claramente una
horda de fachas 
que caminan 
por su territorio.

Ni siquiera sus buseros,
que seguro serán 
de otros barrios,
me resultan agradables.
La urticaria 
que me produce 
la zona de Retiro 
es casi inexplicable 
pese a los 10 años
que llevo transitándola.
No lo puedo evitar 
ni soportar
y cada vez es peor.

Sentirme de clase
y vivir mi clase
es lo que me mantiene firme.
No se me olvida que mi hija 
produjo que durante
tres curso se me hiciera
más llevadero
este tránsito 
por arenas movedizas.
Ahora que no la tengo 
en mi desplazamiento diario
sufro más las consecuencias.

Da igual la soberbia 
de esta peña,
nunca podrán 
impartirle clase al sol.
Mientras subimos la amplísima 
Avenida de Menéndez Pelayo 
con mi banda sonora,
me imagino purgando
de mil maneras
esas calles limpitas del centro.
Los Retiros deberían 
ubicarse en la periferia 
para que vinieran a exhibirse ellos
y no nosotras.

El 152 es un medio público 
que me produce bastante asco
por diversos motivos 
y que me reafirma
en el bando que quiero estar,
porque insisto, claro que hay bandos 
y claro que los va a haber
cada vez con más rotundidad.
Si quieres militar
puedes elegir dónde y cómo,
pero solo hay un bando correcto.
También hay enemigos 
en las marquesinas.

viernes, 6 de febrero de 2026

La Burgalesa

¡Veinte de noviembre, chavales!
Fecha donde celebramos
la muerte del asesino
franquista, fascista y dictador
Francisco Franco
y todo lo que representaba.
En mi libro de Historia
se estudia de esta manera.
A partir de ahora
también será la fecha
en que celebremos
el surgimiento
de La Burgalesa,
el principio del fin
de La Mariana.

Todo nacimiento 
tiene una historia detrás
y te la voy a contar:

De rebote,
mientras me pedían datos
en una estafaliaria 
(está bien escrito),
y gracias a un atasco,
acudí a Fuente de San Pedro,
una calle que bajé 
toda mi infancia,
muy cerca de casa 
de mis pamadres.
Por arte de magia 🪄,
porque las probabilidades
eran mínimas,
me encontré con el de siempre,
el que siempre ha estado
en mis fechas más importantes.

El de siempre estuvo 
en mi formación universitaria,
en mi construcción ideológica,
en mi crecimiento amoroso,
en Vistalegre
en la Pedida,
en el único 3 de marzo que existe,
en el nacimiento de mis hij@s
y en el padecimiento de mis hij@s.
El Testigo eterno 
de mi expediente.

Gracias a las donaciones,
al asesoramiento 
y a un camino sin salida,
asumimos pasar por
el aro de la estafa,
la violencia y la opresión.
Parece de película
que un derecho fundamental 
sea el mayor de nuestros
problemas sociales.
El Banco y la hipoteca 
para reventarte el hipotálamo.
Todo imperio debe caer 
aunque solo nos queden 
los sueños y la rabia.

La Burgalesa va a ser la primera,
la segunda entre comillas,
pero sabemos que no
va a ser la última,
por lo que brotarán 
nuevos nombres propios.
No se me va a olvidar
como en la visita de la reserva,
amb@s dos, valga la redundancia,
dejaron su impronta 
desde el intestino.
El mejor estreno posible.

Y las cosas y las personas 
recibimos un nombre
por algún motivo,
con mayor o menor creatividad
según el prisma ajeno,
pero con un sentido único 
que solo puede 
proporcionar el que lo elige.
En nuestro caso
tiene que ver con el barrio,
con el barrio y sus significantes,
con como se relaciona
con nuestra banda favorita
y con como lo comunitario,
la cultura y en arte
siempre ha sido transversal
a nuestras vidas.

San Felices, podríamos decir.
Y eso que de Santos
sabemos bien poco,
pero de Santas barbaridades
vamos cargadas bastante.
La banda de vecinas
que siempre estará a la moda,
nuestra M.O.D.A,
del frío del norte
y de capitales pequeñas.
El objetivo 🎯 siempre fue
volver a casa 🏠,
tatuénselo.

Nos vamos,
veniros,
váyanse,
volved, es una orden 🫡.