miércoles, 31 de diciembre de 2025

Chao 2025

Grandes cambios
se atisban 
en el vasto horizonte,
que no basto.
Tan grande como
una Mariana que 
se desvanece invetablemente
tras 10 años
de sonrisas y lágrimas,
todas de alegría.

De nuevo un año
de horrores, guerras y muerte;
de injusticias universales
que incapacitan 
la acción necesaria
y de pequeñas victorias
que te permiten 
seguir hacia delante.
De jodidos errores
y equivocaciones fatales 
para conformar 
los próximos propósitos.

He escrito mucho a mis hij@s
para seguir creciendo
con la memoria sana
y la mierda honesta.
En consecuencia a su madre,
mi persona adulta favorita ❤️,
con la intención de renovar 
los votos, las promesas 
y el cumplimiento de los sueños.
Y a su casa 🏠,
a la mía, a la nuestra.

No ha habido tantos homenajes 
como acostumbro
y no por falta de tiempo,
sino por cambio de prioridades.
Igual que cada vez el invierno ☃️ 
es menos invierno
y el verano es más verano,
yo celebro alguna muerte
y sufro por otras.
La salud mental
me sigue preocupando,
tanto la ajena
como la propia.

He dominado y disfrutado
mi curro,
he batallado en el cole,
he encendido fábricas,
he colapsado en 13 conciertos,
he aprendido en cada viaje,
me he desinflado por temporadas 
y he experimentado 
sin ciencia, solo con emoción.
He decepcionado,
me han desilusionado,
he dado todo lo que podía 
dar desde que me levanto
hasta que me acuesto.

Y también he querido 
y quiero hasta el dolor de huesos ☠️,
voy a querer con el
transcurrir de los años
y me voy a morir queriendo.
Por lo pronto y sin más tardar,
adiós 2025,
no te guardo rencor 
pero en gran parte 
te voy a olvidar al instante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario