que la velada del año
la organizan un puñado
de multimillonarios evasores
de impuestos,
en su mayoría hombres
y voceros con discursos
de extrema derecha.
También es indiscutible,
que son referentes digitales
con extrema influencia
en las generaciones
más jóvenes de nuestra sociedad,
y quizá no tan joven.
Un evento streameado,
o como cojones se escriba,
seguido por millones de personas
con sus códigos, sus conductas
y sus simbolismos.
Da miedito pensar
que este tipo de acontecimientos
construye identidades rígidas,
plegadas, herméticas,
de una determinada forma
y no precisamente progresista.
Son iconos, ídolos,
opinadores con micro abierto
sin censura, sin filtros.
Hombres ricos, caucásicos,
heteros, elitistas
que ejercen influencia
real a través de las pantallas.
Son machotes que
huelen a cerrado,
que se les ve a kilómetros
de distancia sus intenciones,
sus simples propósitos,
su ánimo de lucro
sin intención de tributación
ni ápice de solidaridad.
Pues insisto,
son los nuevos
y no tan nuevos
referentes de nuestros hij@s.
Los que queramos o no,
van a estar en boca
de todos,
en nuestros salones,
en nuestros noticieros,
en nuestras cenas.
Una realidad ineludible
con la que convivir,
aprender y desaprender.
Yo ya no recuerdo mis referentes,
pero tampoco creo
que se diferencien tanto.
El machismo sigue
imperando y operando
por redes, en comentarios,
en titulares, en todas y cada
una de las putas reflexiones
y solo hace falta hacer un click
para que te golpee de lleno.
La velada del año
bien podría ser
la balada de los mediocres,
la de los sectarios de siempre
y la del grupo señoros dominante.
La lista de preocupaciones
aumenta exponencialmente
con la de cosas
a las que hacerles boicot.
Pero sigue pareciendo
que lo grave se esparce
para acabar normalizándolo
como el café de las mañanas.
No es que pasemos
por el aro ⭕,
sino que han diseñado
un aro planetario
para que vivamos
en su umbral universal
constantemente,
dos pasitos hacia delante
un pasito hacia detrás.
Hay que ponerse más
en serio con lo del
aquellarre.
La velada del año
es calor y verano,
un monopolio
que reprime y exprime,
una manifestación multitudinaria
de agresores, difusores
de marca blanca
sin carné de militante
que representa perfectamente
los ideales tradicionales,
los nacionales (según para qué)
y los más instintanente primitivos.
Un bomba 💣 en el
centro del campo
y prohibición de por vida
a entrar en un estadio
hasta que todos
y cada uno de los espectadores
se reformen.
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