jueves, 17 de julio de 2025

Longina

Justamente ayer
le contaba a una colega
que para llegar
a La Mariana
hay que subir
67 escalones 🪜.
Lo que no se 
me ocurrió contarle
es que para hacerlo
también había 
que pasar por Longina.
Un par de horas después 
nos contaron
que nuestra vecina del Bajo
había fallecido.

Era tradición 
encontrársela
en los bancos del barrio
leyendo algún librito
o compartiendo asiento
con otras vecinas.
- ¿Cómo estás Longina?-
le preguntábamos.
+ De momento bien, que no es poco+
respondía siempre.
A mis hij@s les 
ha visto nacer
siempre con 
un detalle por delante
y unas palabras amables
como estandarte.

Pero es que además 
fue la primera vecina 
de cientos
que tenemos ahora
en acogernos 
en este barrio antiguo,
de clase,
humilde, sincero
y transparente 
por todos sus rincones.
Nos dio tiempo 
de conocer a Santiago,
su compañero de viaje,
pero poco duro el idilio 
asomándose 
la ausencia y la soledad
más miserable.

También estaban sus hij@s,
referentes del barrio
de tenderas y ayudantes
para regentar toda una comunidad.
Y sus nietos,
con los que tuve 
la oportunidad de formar
una pareja de centrales
para cerrar nuestra defensa,
una trampa de ratones
para cualquier delantero
con la suficiente osadía 
para sobre pasarnos.
La altura de Fede
predijo la altura
de mi futuro hogar.
Mi estrategia
me permitió 
cuidar de su abuela.

Longinilla, que la tierra te sea leve
y tus creencias se desarrollen
allí donde vayas.
Por lo pronto, en el barrio,
impregnarempos de tu memoria
las plazas, las calles y los bancos.
Cada vez que atraviese el portal,
miraré tu puerta 🚪 
y subiré los 67 escalones
hasta La Mariana.

_ A Longina, sus hij@s, sus nietos
y a mi Fede_

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