jueves, 30 de noviembre de 2017

Te quiero todo

- ¿Tú me quieres?

- ¡Sí!

- ¿Cuánto me quieres?

- Te quiero todo...

Y el vacío
se llenó
y la pregunta
se respondió.

La certeza 
del silencio
se vio
superada
por la valentía
de la palabra.

¿Todo?

Todo lo que necesites
para comprender
dónde estamos
y cómo hemos
llegado.

El refugio
del hogar
y la verdad,
tres sustantivos
comunes
que conforman
el todo.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Callo

Por "defecto profesional"
se mantienen
mis manos secas,
en tensión
revolucionada.
La dureza
que requiere
el sujeto
de mi objeto.
Mantiene viva
la llama
el callo
que roza
la herramienta
que legitima
lo que tiene
que ser contado.

Así, después
de muchos años,
reproducimos
un ritual
que nos hace
seguir siendo
los mismos
de siempre.

El callo 
mutilado
no cicatriza
porque nació
para eso,
para morir
combatiendo,
sin descanso,
sin tiempo
que perder, 
sin más 
propósito
que el de
retratar
el reflejo
de los que no
ven más allá
de su ombligo.

martes, 21 de noviembre de 2017

Tinta correctora

Al corregir
con tinta roja
determinas
el resultado
retroalimentando
el error,
sobrevalorando
el acierto.

Amontonas
una colección
de éxitos
y fracasos,
algún olvido
y muchas vidas
en tus manos.
La responsabilidad
de construir
y destruir
para vover
a construir,
para aprender
con risas,
besos
y emoción.

Si has de corregir
que sea con lápiz
para que 
"el presunto corregido"
tenga la oportunidad
de defenderse,
aparecer
de la nada
y crecer
desde lo nuevo.

Que vuelvan
los lápices y las gomas
a todas las etapas
que necesiten ser escritas

Me pongo a 100

Hago cierto 
balance
antes de
lo debido
pero es que
hoy mismo
"me pongo
a cien",
ésta es mi centena,
este es mi centeno.

Cada vez,
escribir
sale más
natural;
cada día
es más necesario,
como el respirar,
el comer,
el beber,
el follar...

Múltiples
las temáticas
y sus formas,
los contenidos,
el sentido,
l@s remitentes,
los finales...

Mi legado
sin notario,
mi fuerza
con seudónimo,
mi intención
belicista.

La imporvisación
del día a día,
el surgir
renacido
con cada escrito,
la alternativa
terapéutica.

Yo y mi buena suerte
se ponen a cien
antes de acabar
el año.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Hacer lo correcto

Hacer lo correcto
no es nada subjetivo
excepto para
las religiones
que cada cual
tiene sus motivos.

Debería ser muy fácil
actuar sin golpes
de paredes
que ya no resisten
el impacto.

Duele,
duele mucho
te toque de frente
o lo veas
desde la grada,
otra vez
injusto,
impotente,
impasible,
eres corcho.

Si no es cuestión
de rebuscar
el sentido
procede arremeter
con furia
en el acto
defendiendo
con bondad
lo que a nadie
daña.

La dicotomía
del bien y del mal
sujetada
con pinzas
por el sentido común.
Hacer lo correcto
no puede ser
materia pendiente.

¿De verdad cuesta tanto?

Injustificable.

sábado, 18 de noviembre de 2017

La manada

La manada
acecha entre
toros, borrachos
y humedad.
Consciente del
daño que inflige,
se apoya en
la sociedad
patriarcal.
Repartidas 
las tareas,
la estrategia
no falla,
a "la presa"
le espera
su fatal final.

Emboscada
en un portal
sin vigilar,
sin posibilidades
de escapar,
ni gritar,
la rodean,
la intimidan,
la humillan,
la violan,
la desangran,
la dañan,
la marcan,
la insultan,
la tratan...
...silencio
en la ciudad.

Por puta,
provocadora,
por mujer.

Desmembrada
la víctima
de rímel corrido,
corazón aplastado,
vagina desgarrada,
los verdugos
se disuelven
sudorosos,
excitados,
crecidos.

Sumamos entonces
otro caso de abuso
ejercido
del hombre sobre la mujer,
de cinco homnbres
sobre una sola mujer.
Violencia
para someter.
Control sobre
la libertad.

La típica noche
de verano
en que los lobos
bajan de la montaña
y se desquitan
con un rebaño
humilde
para abastecer
sus ansias
de carne, sangre
y piel.

La manada
no es de lobos,
ni siquiera
sale de un cuento.
La manada tiene
nombres y apellidos,
son de un lugar
y cada día tienen
más impunidad.

YO TE CREO

martes, 14 de noviembre de 2017

Señora del sur

La señora del Sur,
morena,
con ojos verdes,
un verde esmeralda
que se mudó
a La Meseta
a conquistar un barrio
hace más de 
cuarenta años.

Luchadora y
sufridora
por ser mujer,
por ser madre.
Quien no se pare
a saludarla
cuando se la cruza,
es que no sabe
en qué mundo vive.

De paso lento
y corazón ardiendo,
grita mucho
para desahogar
su jornada
interminable
de los últimos años.
Es gris al vestir,
por eso,
quizá,
sea mi color favorito.
Tiene los huesos rotos
con más de 
medio siglo
que se le queda corto
para todo
lo que tiene
que ofrecerte.
Su generosidad
abarca todo
lo que toca,
por lo que se
produce un
efecto de contagio
en un entorno
maravilloso
rodeado
de contradicciones
y escalones.

Salieron de su flor
dos frutos
inconclusos
que a día de hoy
siguen formándose
gracias a ella
en el respeto,
la confianza
y la dignidad.
Maestra del campo
entero
quema maleza
regando la vida
de sonrisas
y lágrimas.

Hermana, 
hija
y madre
de gatos
y salvajes
de los que todos
se hace cargo.

Ella es mi
"sacristía",
lugar donde
aprendí a 
vestirme solo
y donde guardé
todos mis tesoros.
Después de mí,
volvió a ser madre
cuando cumplí ocho
y más tarde,
cuando cumplí 
diecisiete,
porque su arte
no le viene
heredado,
pero su ejemplo,
debería ser
estudiado.

Siento los
disgustos 
que te he 
acarreado,
pero sobretodo
te agradezco
el que me hayas
contado
que nunca 
te he decepcionado,
porque eso
deberían ser 
l@s hij@s,
eternos niñ@s
llenos de cuidados.

Ojalá y no te mueras nunca,
pero cuando pase,
que tus pasos
oceánicos
me arrastren
a tu regazo.


_A mi Madre Isa_

lunes, 6 de noviembre de 2017

El problema

Tus problemas
no son de la gente
hasta que expones
el problema
y la gente
empieza a hablar
de sus problemas
para contrarrestar
los tuyos.

¡No, señores!
La empatía
no se practica
poniendo
tus problemas
por encima
cuando
solo se busca
consuelo y
desahogo.
Es cierto
lo que se dice
de que las 
comparaciones
son odiosas,
sobretodo cuando
"el ego que arrastra tu piel"
no te permite
estar disponible
precisamente
cuando se te pide.

Hablo 
de la cotidianidad
de los encuentros
buscados,
de las confesiones
que redimen. 

Hablo
de que no hables
de ti
cuando
te están hablando
del otro,
de ponerse
sus zapatos,
de aprehender
lo que a ti no te pasa.

Hablo
de la escucha,
de las posibles
soluciones,
de los problemas
que lo son
porque a ti
no te han pasado;
pero tienes
que estar, 
tienes que ser
el escupidero
de alguien
que hará 
lo mismo que tú
el día de mañana.

Debajo de la cama

Pasa que cuando
apagas la luz
para irte a dormir
pegas un brinco
para caer 
en la cama
que sostiene
tus miedos.

Mientras tanto,
debajo,
ocurren
demasiadas cosas
poco apetecibles.
Los monstruos,
los errores,
las maldades
se reúnen
en horda
esperando
el descuido,
el despiste
que hará
que te equivoques.

Por eso es mejor
conciliar el sueño
con alguien al lado,
con quien compartes
tus dos mitades.
Cuesta menos
si al tocar
piel
te distraes
con la suavidad
del tacto.
Existen más
posibilidades
de soñar bonito
y de desear mejor,
de crecer
con los ojos
cerrados,
de amar
sin razón.

Debajo de la cama
es un sitio oscuro
y desconocido
pero por el que
todas las noches
nos echamos
unas risas
capaces de iluminar
lo apagado,
de llenar
lo vacío.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Escalofrío

El episodio crítico
de la sacudida
azarosa
de un cuerpo
que necesita
desprenderse
de emociones
arraigadas
a la sombra
del mundo
de las apariencias.
Como un terremoto,
mueve cada
músculo existente,
latente,
que procura
el recorrido
sinuoso
de un viaje
a ninguna parte.
En cascada
se descubre
estés donde estés
arrojándose
a lo desconocido
que implican
las miradas anónimas.

Por miedo,
por frío,
por alegría,
por mear
ocurre.

El escalofrío
que despertaría 
a un muerto
debería ser
constante,
diario
y obligado
para que no puedas decir:
que ya no sientes,
que ya no hay nada que hacer.