jueves, 31 de julio de 2025

La velada del año

Es impepinable
que la velada del año
la organizan un puñado 
de multimillonarios evasores
de impuestos,
en su mayoría hombres 
y voceros con discursos
de extrema derecha.
También es indiscutible,
que son referentes digitales
con extrema influencia
en las generaciones 
más jóvenes de nuestra sociedad,
y quizá no tan joven.

Un evento streameado,
o como cojones se escriba,
seguido por millones de personas
con sus códigos, sus conductas
y sus simbolismos.
Da miedito pensar
que este tipo de acontecimientos 
construye identidades rígidas,
plegadas, herméticas,
de una determinada forma
y no precisamente progresista.

Son iconos, ídolos,
opinadores con micro abierto 
sin censura, sin filtros.
Hombres ricos, caucásicos,
heteros, elitistas 
que ejercen influencia
real a través de las pantallas.
Son machotes que 
huelen a cerrado,
que se les ve a kilómetros 
de distancia sus intenciones,
sus simples propósitos,
su ánimo de lucro
sin intención de tributación 
ni ápice de solidaridad.

Pues insisto,
son los nuevos
y no tan nuevos
referentes de nuestros hij@s.
Los que queramos o no,
van a estar en boca 
de todos,
en nuestros salones,
en nuestros noticieros,
en nuestras cenas.
Una realidad ineludible
con la que convivir,
aprender y desaprender.
Yo ya no recuerdo mis referentes,
pero tampoco creo
que se diferencien tanto.

El machismo sigue
imperando y operando
por redes, en comentarios,
en titulares, en todas y cada
una de las putas reflexiones
y solo hace falta hacer un click 
para que te golpee de lleno.
La velada del año
bien podría ser
la balada de los mediocres,
la de los sectarios de siempre
y la del grupo señoros dominante.

La lista de preocupaciones 
aumenta exponencialmente 
con la de cosas 
a las que hacerles boicot.
Pero sigue pareciendo
que lo grave se esparce
para acabar normalizándolo
como el café de las mañanas.
No es que pasemos 
por el aro ⭕,
sino que han diseñado
un aro planetario
para que vivamos 
en su umbral universal
constantemente,
dos pasitos hacia delante
un pasito hacia detrás.

Hay que ponerse más 
en serio con lo del
aquellarre.
La velada del año
es calor y verano,
un monopolio
que reprime y exprime,
una manifestación multitudinaria 
de agresores, difusores
de marca blanca
sin carné de militante
que representa perfectamente 
los ideales tradicionales,
los nacionales (según para qué)
y los más instintanente primitivos.

Un bomba 💣 en el 
centro del campo
y prohibición de por vida 
a entrar en un estadio 
hasta que todos 
y cada uno de los espectadores 
se reformen.

miércoles, 30 de julio de 2025

Monstruo Rosa

La pregunta no es
por qué ahora
y no antes.
Pero la respuesta
sí que es 
ahora, para qué esperar,
esperar a qué.
No todos los cambios
vienen precedidos
por crisis existencialistas.
Lo que sí viene
acompañado por los cambios 
es la búsqueda de aquel lugar
donde encontrar coherencia,
tranquilidad y por qué no,
confrontación.

Cada cuál con su ritmo
y sus estrategias;
también con su enfoque 
y pretensiones.
Mi expectativa
de desentonar con decoro 
ante el salvajismo social
de nuestros días.
No sería llamar la atención,
sino crear controversia,
dudas y hasta rechazo
porque es inaguantable 
morir por aplastamiento.

Una forma de posicionarse
sin dañar a nadie
más que los prejuicios 
de esos alguienes.
Tomar partido 💔 
y que no se quede
en la estética;
diferenciarse para
defender la diversidad;
neutralizar al pasivo 
y los silencios,
las miradas incómodas,
los malos pensamientos.

Monstruo Rosa 🩷 
no es solo un cuento,
es una manera de dar ejemplo
sin quedarse sentado
esperando a que las cosas
vengan por sí solas.
El debate filosófico
de la violencia 
lo tengo más que superado.
Vivimos violentadas
y hasta el cuello,
no hace falta más 
justificación de los hechos
ni de las rabias.

Y esto le llega a cada una
pues cuando le tiene 
que llegar a cada una,
el riesgo está cuando 
parece que nunca va a llegar.
Estoy más que preparado 
para el juicio, el veneno
y la toxicidad.
También para la equidistancia,
el miedo paralizante 
y el duelo sin retorno.
Pero mientras tanto,
me las apaño 
para encontrar un poquito
más de coherencia 
pese a toda la contradicción 
que orbita en mi día a día.

Lo guapo es que aquí 
sí que no decide nadie
por ti.
Que aquí eres tú 
quién coge las riendas
o las posa suavemente.
Que empezar, parar y retomar 
son verbos
que pertenecen al mismo proceso.
Y que cambiarse de color 
el pelo no significa nada
más que los significantes
que tú quieras grabar a fuego,
y en cierto modo,
demostrarle y expresarle
al mundo lo que piensas.

No hay más razones.
Tampoco hay más motivos.
Los argumentos 
salen de mi boca 
con la fuerza de mi mano 
a través de la dignidad 
de mi memoria 
por aguardar un futuro mejor.
Ni más ni menos.
Ahora soy un monstruo Rosa.

lunes, 28 de julio de 2025

No se puede

El mundo está lleno
de no se puede,
que se relacionan íntimamente 
con todas las prohibiciones 🚫.
Quién no guarda
el mal recuerdo
de ése que un día 
le dijo que no iba a poder.
¿Con quién te identificas?
¿Qué te representa?
Hay preguntas 
que no tienen respuesta.

No se pudo,
no se puede
¡podrás!
Solo el futuro
lo sabe,
ni dios,
ni amos,
ni perros 🐶 🐶 con collar.
Cuando te digan
que no se pueda 
siembra la duda
para cosechar el intento 
del descubrimiento.

Es más,
cuando nos digan
que no se puede,
confronta a la cara
y cuestiona 
sin ponerte de perfil 
hasta que nos expliquen
el porqué y el "¿y si?".
Es fácil caer 
en el autoritarismo
cuando el poder
no es corresponsable.
A veces de arriba a abajo,
pero mejor
a la misma altura
para brindar 
la oportunidad 
que nunca nos dieron
y servir como ejemplo.

Pedir permiso 
tiene que ver
con el consentimiento,
con la conciliación,
con el pacto.
Para hacer fuego
en el campo
hay que pedir permiso
y hacerlo en zona segura.
Para quemar viv@s a 
l@s nazis
no hace falta permiso,
es un deber.
Un ladrón no pide permiso,
pero para ir 
con la cabeza alta
tampoco lo necesitamos.

Hij@s, podéis 
y podréis 
siempre que queráis 
y respetéis la diversidad
que conforman 
los derechos humanos.
El día que un profesor
os diga 
que no vais a poder,
que sucederá,
nos saltarels juntas 
el protocolo
para insistir 
en lo de dar ejemplo.

jueves, 17 de julio de 2025

Longina

Justamente ayer
le contaba a una colega
que para llegar
a La Mariana
hay que subir
67 escalones 🪜.
Lo que no se 
me ocurrió contarle
es que para hacerlo
también había 
que pasar por Longina.
Un par de horas después 
nos contaron
que nuestra vecina del Bajo
había fallecido.

Era tradición 
encontrársela
en los bancos del barrio
leyendo algún librito
o compartiendo asiento
con otras vecinas.
- ¿Cómo estás Longina?-
le preguntábamos.
+ De momento bien, que no es poco+
respondía siempre.
A mis hij@s les 
ha visto nacer
siempre con 
un detalle por delante
y unas palabras amables
como estandarte.

Pero es que además 
fue la primera vecina 
de cientos
que tenemos ahora
en acogernos 
en este barrio antiguo,
de clase,
humilde, sincero
y transparente 
por todos sus rincones.
Nos dio tiempo 
de conocer a Santiago,
su compañero de viaje,
pero poco duro el idilio 
asomándose 
la ausencia y la soledad
más miserable.

También estaban sus hij@s,
referentes del barrio
de tenderas y ayudantes
para regentar toda una comunidad.
Y sus nietos,
con los que tuve 
la oportunidad de formar
una pareja de centrales
para cerrar nuestra defensa,
una trampa de ratones
para cualquier delantero
con la suficiente osadía 
para sobre pasarnos.
La altura de Fede
predijo la altura
de mi futuro hogar.
Mi estrategia
me permitió 
cuidar de su abuela.

Longinilla, que la tierra te sea leve
y tus creencias se desarrollen
allí donde vayas.
Por lo pronto, en el barrio,
impregnarempos de tu memoria
las plazas, las calles y los bancos.
Cada vez que atraviese el portal,
miraré tu puerta 🚪 
y subiré los 67 escalones
hasta La Mariana.

_ A Longina, sus hij@s, sus nietos
y a mi Fede_

viernes, 11 de julio de 2025

El último viaje

El último viaje
de los tropecientos 
que llevamos;
como dije en su día,
ya ganas por goleada
a cualquier Cayetano,
así, con toda 
mi intención despectiva.
Nuestros trayectos 
tienen política, filosofía 
e ingeniería.
Saben a merienda,
parque y ganas de llegar
a casa,
el único sitio verdadero 
donde no ponemos la alarma.
Huele a todo lo que me cuentas,
porque cuando me preguntas
te recuerdo que no tengo
ni el gusto ni el olfato
para corresponderte,
seguramente la única 
miseria de la que formo parte.
Suenan a sirenas, baches y frenazos.
El tacto de su mano
a cada subida,
en casi ninguna bajada
y en el delicado apoyo 
de su cabeza 
sobre mi cuerpo
cuando estaba cansada.

Parace mentira
que haya llegado ya
el último viaje,
porque sin ningún drama
y contra todo pronóstico,
todo lo urgente
que le quería haber enseñado,
me ha dado tiempo
a mostrárselo.
Si con alguien
he batido el récord 
de compromiso,
paciencia 
y cuidados
ha sido con ella.
Por ello este último viaje
es una celebración 
por todo lo alto
del discurrir de nuestros
kilómetros.

Te dedico mi admiración,
mi claro posicionamiento
y mi lujuria 
para contigo.
Si de algo he disfrutado 
han sido los transbordos 
a nuestro ritmo,
sin prisa 
porque nunca hemos
llegado tarde,
ni lentas porque desesperábamos
por dar el siguiente paso desafiante.

El último viaje
es un recorrido 
por toda tu existencia,
pasando todos los días 
por Maternidad 
(el sitio donde naciste)
y conviviendo durante
la mañana en el sitio
donde te desarrollaste,
LA ESCUELA.
Grabado a fuego
la de veces
qué me decías:
'Papá, he decido hola',
gustándote solidaria 
y comunitaria.

Vicisitudes del destino,
te hiciste pise esa noche,
quizá los nervios inconscientes
ya no solo de coger vacaciones,
sino se cerrar tu etapa 
del primer ciclo.
El último viaje
lo hicimos 
con el conductor Félix,
con el que te gustaba ir
delante del todo
para ver por la luna del bus.
Y qué decir de ese último
churro de los viernes,
tan famoso en el lugar
como tu pura esencia 
por las aceras que pisas.

Vendrán nuevos viajes,
pero ya ninguno 
como todos los que hemos gastado.
Te voy a echar de menos, Miraflores,
ya no puedo imaginarme 
en transporte 
sin que estés a mi lado.
Un duelo natural, necesario 
y contundente,
el de no llevarte conmigo
y el de que tu 
no me arrastres contigo.
Gracias por estos tres años
de pasos de cebra 🦓.

jueves, 10 de julio de 2025

Gris aplastante

Vuelve a valer más una imagen
que mil palabras
porque además 
no había posibilidad de palabras.
La instantánea del pánico,
del terror, de la locura 
más absoluta.
Cuando la imaginación 
y sus distintas ramificaciones 
te hielan el cuerpo
y cualquier posibilidad 
de respirar tranquilo.

Una imagen imborrable 
aunque la quieras mandar
a elementos eliminados
permanentemente 
por todos los medios.
Nadie está preparada
para convivir con el miedo 
sin que le pase factura,
es imposible,
ojalá existiera 
el flash del olvido
para algunas cosas
que te marcan la vida
hasta que te llegue la muerte.

Sentir y padecer
es inevitablemnete
involuntario;
ser capaz de expresar,
desahogar y ventilar
los detalles, los matices
y las aristas 
es realmente
lo que te acaba conmoviendo 
para mal o para bien.
No hay vuelta atrás 
una vez que sucede.
Determinante
como el calzado
que eliges
para afrontar el día.

La imagen viene y va
como las mareas,
pero es perpetua 
como la Luna
que se distingue cada noche.
Estremecerse
por todos los ángulos 
y todos los puntos cardinales 
serviría para eliminar
cualquier atisbo de equidistancia 
que solo conduce a la indiferencia.
El impacto del momento,
la seducción del riesgo
y la irreversibilidad de la tragedia 
es lo que nos mantiene alerta
con una respiración más que agitada.

Las imágenes hablan por sí solas 
aunque precisamente 
lo que recuerda
es que no podía 
articular palabra.
Esa fuerza oceánica,
mil veces mayor que la volcánica,
es la que te hiela los huesos
y te empapa de lágrimas.
El blanco y negro
define en sí mismo
que no hay color posible,
pero es mentira,
justo son esos grises 🩶
los que impactan de lleno
desde la retina hasta la aorta 

lunes, 7 de julio de 2025

a A y MJ

Puede que sí 
o puede que no,
pero es muy probable
que no vuelva a ver
ninguna otra como ellas.
La irreductible sensación 
de que lo que se 
lleva en el cuerpo,
alma y corazón ❤️ 
es el máximo exponencial 
de una operación matemática.

Ya se acaba
y no hay marcha atrás,
no hay retorno posible.
Todo un discurrir 
por las Nubes ☁️☁️ 
a las que ha exprimido
hasta la extenuación,
acompañada siempre
por seres humanos
extraordinarios, brillantes,
excepcionalmente únicos,
mejor dicho únicas.

Su "A" desde 1-2
y su "MJ" durante 2-3.
Sus figuras de referencia
secundarias a falta de sus pamadres.
Sus pedagogas teóricas 
para establecer 
el marco y la estructura.
Sus maestras llenas de amor,
ternura y compromiso ideológico,
porque cuidar y saber cuidar
también es una tarea política.
Sus vínculos férreos 
lejos del abrigo de La Mariana.

Mis amigas y compañeras.
Mis hermanas:
yo sí que os creo.
Mis personajes de cuento,
mis acompañantes de gala,
la lluvia que nos hace falta.
Mis desayunos a deshora,
mis meriendas no culminadas,
mi visita preferida
y mi despedida 
hasta la siguiente jornada.

El único objetivo
era construirse a sí misma
en base a la relación con ellas,
y cuando lo hizo
se dio el permiso
de salir a descubrir el mundo,
su entorno y l@s iguales.
Matrícula de honor
para todas las partes.
con su parcela exclusiva
de privilegios
y su rincón de convivencia social
para crecer colectivamente 
en solidaridad, empatía 
y libertad.

No son las únicas siglas
que te llevas puestas 
en tu abecedario particular,
pero sí que son las últimas,
las más recientes,
las absolutamente presentes 
en tus logros, conquistas 
y sueños de noche.
Son las que te dirán 
hasta siempre y después,
por si quieres volver 
a echar un ojo 
a todo el recorrido
de tu memoria más temprana.

Son la guinda del pastel 🍥,
tu punto y aparte
desde las que coger impulso 
y saltar alta y profunda
para que llegues
no todo lo lejos que puedas,
sino todo lo lejos que quieras.
Han sido tu paracaídas 
y el mío,
tu paraguas 🌂 y mi toldo,
tu cama y mi ventana 🪟,
nuestra segunda casa 🏠.
Te lo recordaré siempre,
pero por si acaso,
te lo dejo por escrito.

_A tus últimas maestras,
A y MJ_