Hay veces
que se llega tarde
y otras
que nunca
se llega.
Hablemos
de esto último
La imposibilidad
de ver
más allá
del ego.
La capacidad
de sorprenderse
ante lo evidente.
La inexistencia
de una honestidad
reparadora.
La falta de humildad
para posibilitar
el cambio.
Ya cansa.
Es agotador.
¡Ya basta!
¿Cuánto más
hay que escribir
sobre el egoísmo
humano
y por tanto
sobre el mío
propio?
No es cuestión
de que te
lo apunten,
es cuestión
de levantar
la mano
y hacer
el esfuerzo
de conocerse
y tener
la valentía
de reconocerse.
En definitiva
autoproclamarse
responsable,
no culpable.
Un ejercicio
que te llega
con los años
y como dije
al principio,
quizá te
llegue antes,
quizá más tarde,
y luego están
a l@s que no les llega. Va por ell@s.
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