no encontraba nada susceptible
de ser transmitido;
quizá se debiera
al Lormetazepán
que me cené anoche
produciendo en mi
una hecatombe
de idas y mareos...
...colapso verbal...
...hasta que...
se abren las puertas del tren
en Nuevos Ministerios
y sube a duras penas
ALGUIEN
que capta mi atención
y mis ojeras inconformes.
Al Este de su cuerpo
cargaba una bolsa pesada
que le hundía aún más la
vida;
con el Oeste hace fuerza
para sobrepasar los escalones
y poder subir un carro mugriento
y casi seguro,
lleno de todo menos de
ilusiones.
La diferencia de estar
en el tren
o
en el andén,
pasa por el movimiento
que implica el primero,
pese a que
permanezcamos
quiet@s
como en el segundo.
La órbita es insensible,
pero eso no quiere decir
que no exista.
El tipo en cuestión,
vestido de lino color naranja
tenía unas uñas
delicadamente
estropeadas;
sin pelo en la cabeza
calzaba unas rastas superficiales.
Olía a humo y barro.
Posa el cargamento, el débil,
ya que el pesado lo lleva por
dentro,
en la zona de la puerta
mientras con actitudes
nómadas
explora
el mejor sitio para sentarse.
De piel morena
con azul marino de ojos,
se sienta lejos...
...lejos de todo entendimiento.
Acompañado de un cartón roído,
su bella figura
desentona con el ambiente;
eso decían las miradas
entretenidas enfermizamente
con pantallas digitales.
Y yo, con papel y boli
lamentándome
por aquellas personas
categorizadas
que no pueden
comprender
(ni aceptar)
la coexistencia
entre lo
cómico y el drama.
Un servidor,
con su estupidez seudo-poética,
se corresponsabiliza
de retratar el momento.
El destino del tren
nos expulsa a tod@s
en la última parada.
Iluso y afortunado de mí,
le ofrezco al "colega"
mi menguada fuerza
para bajar los bultos
(recordad
que hablo de los que
menos pesan
ya que los de
toneladas
los lleva incrustados
en las entrañas.
Tóscamente declina la oferta
y me reniega lanzándome un
-¡NO!- de los que paran el tiempo.
Al instante recuerdo
los meses
que llevo trabajando
(introspección)
con el NO;
con el derecho universal
a decir que ¡NO!
Así de simple...
...NO...
parece fácil
pero NO lo es ¿Verdad?
(L@s que me conocen
saben a qué tipo de NO
me refiero...)
Por supuesto acepto su negativa
sin rencores
y me voy agradecido
por darme
un motivo para escribir.
Rulo decía:
"que ganen los que duermen entre cartones"
Así conocí a una persona (((más)))) sin hogar mas que
su corazón que ejerció su derecho del ¡NO!
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