eso lo hace casi cualquiera,
menos quien sufren depresión;
es arrancar, es articular
los movimientos
mientras anticipas
lo que te toca aguantar,
lo que tienes que soportar.
Porque en la fábrica 🏭
también hay extrema derecha,
también hay parásitos
con malos modales
y aires de superioridad.
Mecanizar un trabajo
imagino que es bueno
para simplificar los daños,
pero me mecanizar
actitudes y comportamientos
humanos indeseables
tiene que quemar por dentro.
Quién es facha en su casa
imagino que no puede evitar
ser un facha en el curro,
por eso el calificativo es claro,
si existe algo malo, seguro que es facha
por mucho que le joda a los fachas.
Llevamos toda nuestra existencia
combatiendo a estos seres
atrapados en el fango
no porque no sepan salir,
sino porque no quieren
ser de otra manera.
A esta peña,
madera,
madera de la maciza
y con astillas para que sientan
el dolor punzante
de lo que provocan en el resto.
Nadie dijo que fuera fácil,
pero si no hacemos nada
siempre saldrán perdiendo
siempre saldrán perdiendo
las mismas.
La peona de fábrica
no sé resigna
y reparte dignidad
en pequeñas dosis
para socializar el
aséptico ambiente
en el que se desenvuelve.
Pero no siempre
se puede estar a la altura,
no siempre se puede
mantener el ritmo.
Por eso, solidaridad
y apoyo mutuo
en defensa 🛡️ contra
el fascismo y en ataque
al fascismo.
Nos necesitamos.
Alguien podría pensar
¿qué tiene que ver esto
con el fascismo?
Pues todo,
ya que no existe nada
que no se pueda atravesar
con antifascismo.
Parace incoherente
que en un símbolo
de la producción obrera
sucedan estas cosas.
Con mayor motivo
estamos obligadas
a reventar la manera
de producir y de relacionarse.
Las peonas de fábrica
son referentes, aunque no todas,
pero la confrontación
por lo que te parece justo
es tarea inequívoca
de quien se lo toma en serio
no solo por una misma
sino por todas las
que vendrán después.
A mí no me convence
eso de que el odio
no se combate con más odio
ni con violencia.
Llevamos demasiado tiempo ya.
Sigo esperando a que
todo explote
para ser de las primeras
en devolver con rabia todo
lo que nos han quitado
y todo lo que
nos quieren quitar.
Yo no quiero magdalenas,
quiero poner
todo mi cuerpo
como la peona de fabrica
lo pone ante máquinas monstruosas.
_ A todas las personas,
especialmente a la que tengo cerca_
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