Todavía cabes
como un
ovillo de lana
en su caja
de hilos.
Trazas de
fragilidad
ensartadas.
Estás a
un paso
de emanciparte
un poco más.
Pena y orgullo.
Ilusión,
Murmullo.
Medio metro
de escasos
kilos
en horizontal
sube tu olor
como el humillo
del café
recién hecho.
Y tu canto,
como el ascenso
a las puertas
del cielo.
Todavía cabes
encogido
abriéndote
paso
con el brazo
izquierdo,
espatarrado,
entre medias,
te engancho.
Todavía cabes
no es tanto
un hecho
como el anhelo
de un deseo.
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