viernes, 6 de marzo de 2015

Divagué y divagué

Tengo la sensación de que al escribir obtenemos pocas respuestas, quizá, debido a la ausencia de preguntas.Harto de divagaciones que intentan parecer poéticas, a mí, me gusta entender lo que leo sin grandes complicaciones.

Los pensamientos son una manera de escribir "hacia dentro", así que, ¿quién puede decirme que no sabe escribir o que no sabe qué contar?

Lo que hace falta es echarle coraje a las ganas de contar lo que un@ desea contar. Ya está bien de egoísmos y de egos infantiles, os animo a secuenciar los sentimientos, o las palabras, o lo que se os venga en gana, pero algo. Os animo a gritarlos por megafonía, a defenderlas a ultraje.

¿Que a qué viene esto? Fácil, a que quiero más; a que estoy cansado de pertenecer sentado y con mordaza, a que no aguanto más la venda de mis ojos. No me conformo con que paséis de largo sin más. Me gusta estar solo a mi manera, pero eso no quiere decir que no os necesite. Olvidaros de la esperanza y de las frases hechas, son dos excusas muy vistas.

Sois parte íntegra de mi discurso, de mi trozo de campo, de la tierra fértil de mis deseos.
A mi me acompañan mis monstruos...encargaros de soltar a los vuestros.

Buscaba preguntas
para encontrar respuestas;
entre tanto divagué y divagué
hasta conseguir darme asco.

-Por aquellas situaciones que 
no nos gustan y pese a ello
las legitimamos en contra
de lo que queremos ser
o de lo que creíamos
que nos gustaría
ser-

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