1. No usaré vuestros votos en vano, ni los utilizaré como arma arrojadiza para justificar mis pícaras fechorías.
2. No volveré a robar y prometo devolver hasta la última peseta; incluso así, no podría no dimitir.
3. No utilizaré los espacios de poder de los que dispongo para favorecer a los coleguis, a l@s ex-amantes o a los pequeños Nicolases que se encuentran repartid@s por todas nuestras células faraónicas.
4. No derrocharé con tarjetas sin fondo exceptuando la del VIPS y si a caso la del "Women Secret" para comprarle un conjunto de lencería fina a mi mujer por el día de la Hispanidad.
5. Mi exponente político no será Fraga ni ninguna figura genuina franquista.
6. No soltaré las cadenas de los perros de presa del estado en las manifestaciones pacíficas y de libre expresión que sean consecuencia de mi pésima gestión.
7. No dejaré sin casa, comida y luz a nadie más que a mi familia si hiciera falta. No prohibiré los escraches y no marginaré a los bastiones geográficos referentes en cambios de transformación social . No más torturas, CIEs o vallas.
8. No instrumentalizaré la educación mediante leyes herméticas y de control. No habrá ministr@s que no sean maestr@s. Ni sanidad sin garantía de atención más que digna. Para ser policía, no se podrá ser sólo policía. No más presupuestos generales para iglesia y monarquía en detrimento de la intervención social.
9. No despediré ilegalmente alegando pérdidas económicas. Se acabaron las precarizaciones de los derechos laborales y la explotación gratuita de la nueva flexibilización del empleo. No más jefes de estado como yo. No.
10. A todo lo anteriormente dicho: O tal vez , sí.
Perdón por todo lo que se me ha olvidado, por todo lo que no sé y por lo que no ha cabido ya que Dios solo impuso 10 mandamientos de idolatría y prohibición en el monte Sinaí.
-A mi amiga María Díaz,
por haber escogido
un título tan complicado-
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