domingo, 3 de noviembre de 2019

Un pie delante del otro

Es la única premisa
para no quedarse atrás,
para seguir avanzando.
¡Desfiantes!
diría La M.O.D.A.

Y es que al lobo
se le mira de frente
y nunca desde
la retaguardia.
La manada,
una palabra
venida a menos
por unos
cuantos cerdos
y los corruptos
cada vez son más.
Planeta o barbarie.
Ejército de cuñados
de aire contaminado.
Países en crisis,
contratos comerciales
continentales,
polos desintegrados.
El auge del fascismo,
hoyos que cambian
de lado.
Árboles sin sitio.
Farolas que te ponen
en tu sitio.
Desfiles militares,
Ecuador arde,
homenajes a coroneles
"¡Quieto todo el mundo!"
Y todo el mundo
se para y se calla.
La derecha,
la izquierda
y los intransigentes.
Impostores
en canales de televisiones.
Presidente en funciones
con piel de cordero
degollado.
Alcaldes pro-Notredames.
El amazonas desvastado,
el mar y los asesinatos.
La venta ambulante,
agresiones en el metro.
¡Nos queremos vivas!
puto machista
institucionalizado.
Cargas policiales,
España y sus mitades,
conciertos censurados,
cultura de patio
sin subvenciones.
Puñaladas,
traiciones,
ataques racistas,
por delante mis cojones.

Las hojas ya no caen,
el agua no fluye,
el frío se esconde.
De los campos
solo quedan retales.
Los plásticos
y los centros comerciales.
Ya no hay multas,
restricciones
en las ciudades.

¿Y quererse para cuándo?
Y contarse ¿A caso hay algo?

Me repito 
a mi mismo
a diario:
"Un pie delante de otro.
Un pie delante de otro.
¡Desafiantes!"
Y se lo digo a mi hijo,
y me lo repito a mi mismo:
"Un pie delante de otro.
Un pie delante de otro.
¡Desafiantes!"

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