jueves, 7 de noviembre de 2019

Exantema súbito

Una muerte,
un tanatorio,
un viaje de ida,
un viaje de vuelta
y una boda después,
brota el exantema súbito.

Demasiados días
con fiebres altas
de emociones
producen
la erupción
desbocada
de manchas
rosáceas
por todo
el cuerpo.
Puntos de encuentro
en la anatomía
de un niño.
Benigno 
y signo
consciente
de superación.

Pese a lo sufrido
se combate
cogiendo
más en brazos,
acurrucándose
al más estilo
del recién nacido
y empatizando
como no recuerdo
haberlo hecho antes.

La ausencia
de Escuela
se suple
con el extra
de casa.
Una red conciliadora
que se despliega
no con pocas
dificultades.
Una ristra
de malas noticias
que coinciden
con tus momentos 
más bajos.
Y solo te queda
abrazar al retoño.
Abrazarle
bien fuerte
pese a la fiebre
para intentar
encontrar
algo de consuelo.

Y se consigue.
Se consigue
con confianza
y mucho esfuerzo.
Las marcas
del cuerpo
te lo recuerdan.
El súbito alar
de la mariposa
caída.

_Por todas esas personas
que hemos perdido
y por las que nos quedamos aquí,
recordándolas_

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