Se interpone en medio de "mi" camino increpándome:
- Perdone, ¿tienes un papel?
Hasta los cojones le "monté un pollo de la hostia":
- Vamos a ver, ¿te das cuenta de la incoherencia gramatcial que acabas de cometer?- le ilustro- O me hablas de usted, al que mi barba está muy acostumbrada, o me tuteas, pero no los mezcles nunca; es como meter en un mismo saca a dos ideologías opuestas...un sinsentido, algo estéticamente espantoso.
Sin haber ido nunca a un colegio de monjas, le hablé de las palabras y del lenguaje, también del lenguaje de las palabras, de las aulas y los recreos, de la próxima huelga educativa por el 3+2 entre otros innumerables motivos, y de Wert merece la horca.
Me miraba extraño hasta que me dijo sin atrevimiento:
- Yo sólo quería un papel.
Harto de frases incompletas por el viento fuerte y creyéndome opresor de la situación, le ataco:
- ¿Un papel?, ¿un papel de qué tipo?, ¿un folio dinA-4?, ¿papel del culo?, ¿de periódico?, ¿un cleanex?...
Ocurre que el chaval, masa de granos en apogeo, menor de edad y adolescente empedernido a la vez que perdido como dicha etapa evolutiva procura, tira de orgullo diciéndome con deje de malote mientras se le salía la pus de uno de sus granos enfadados:
- Para fumar un puto porro.
Relamiéndome por el sabor de la victoria tras haberle sacado de sus casillas y por haber captado su atención desentrenada, le reto:
- Pues mira, no sólo te voy a dar un papel sino que te voy a dar cinco pá que te hagas una "L", pero primero em vas a escribir en uno de ellos un poema...
Desbordado, sintiendo que la situación se le había ido de las manos, accede sin protestas. No le costó demasiado tiempo ni esfuerzo. Me lo da y decido hacerme un cigarro con ese mismo papel sin haber leído la sin duda, composición artística. Lo enciendo y me sabe a verso errático, a palabras confusas de tildes perdidas. El humo desprende respeto e igualdad, matices de madurez. Poco a poco se consume como lo hace la anécdota llegando al final de ser contada.
Me fui sin saber jamás que escribió el tal mozo y, por supuesto, sin darle el papel de fumar.
Un día malo lo tiene cualquiera, pero eso no lo justifica todo, de hecho, no justifica nada.
Me fui sin saber jamás que escribió el tal mozo y, por supuesto, sin darle el papel de fumar.
Un día malo lo tiene cualquiera, pero eso no lo justifica todo, de hecho, no justifica nada.
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