Cosas de la vida y en contra de la profecía autoincumplida, voy a cumplir 27 años. ¿Por qué digo esto?:
A la nefasta edad de los catorce años,
cuando no conocía a nadie y menos
a mi mismo, solté la estrepitosa frase
que tanta gracia ha provocado a pesar
de alguna que otra lágrima dolida que,
"a los 26 años moriría".
La irracionalidad de esta hipótesis
no dejaba indiferente a quien la escuchaba.
Un experimento de doce años
sin más sentido que ir en contra
del sobrevivir y a favor del vivir.
Reírse de la muerte dejándola tirada, mofada;
el de derribar los muros del consolidado
destino; el de rediseñar las determinaciones.
No cumplo un año más
y en consecuendia me quita uno la vida,
sino que le gano terreno
a esto del seguir junt@s,
a lo de seguir contando aniversarios en Abril
adquiriendo, por derecho emocional,
un aumento en nuestro plus de antiguedad.
Así que eso, que parece ser que cumplo 27;
y digo parece porque no nazco
hasta dentro de dos horas
hace 27 años, por lo que se
acabó esta farsa tan bien montada.
Pero cuidado, todavía me quedan
ciento veinte minutos con 26.
A partir de ahí, aunque no juro ni prometo,
me olvidaré de esta argucia
para siempre.
Se lo dedico a Noe por ser la persona que mejor sabe aguantar la estupidez humana, concretamente y de manera agravada, la mía. "Ni una vez más cariño".
Gracias a l@s que os habéis acordado
de esta fecha "tan señalada",
pero especialmente, a l@s que NO.

